Un maridaje perfecto entre letras y pinturas

Queridas lectoras de novelas históricas, en esta columna les voy a proponer un curioso entrecruzamiento, un maridaje. Al azar (o no), en estos días leí la novela “La hija de Cayetana” de la uruguaya Carmen Posadas, y al terminar seguí con un libro de cuentos de Leonardo Padura: “Aquello estaba deseando ocurrir”.

Crédito: Pinterest 

La hija de Cayetana es una pequeña niña que adopta la Duquesa de Alba, arrebatada a una esclava cubana después de dar a luz. Su madre la llama Marina, pero la duquesa la bautiza como María de la Luz. La niña se destaca por unos ojos verdes que contrastan con su color de piel. 

 

 La novela, basada en algunos hechos históricos recorre el ambiente de las cortes españolas, antes de la invasión napoleónica. Nos atrae con descripciones de vestuarios, de las costumbres de la época y los amoríos en las sombras. Un personaje que no podía faltar, el chimentero de la época, quien asistía a todo evento social y luego publicaba los comentarios más atrevidos en su pasquín “El impertinente”. 

La lectura es magia que nos abre puertas muy extrañas. En la novela se vuelve a exponer la duda sobre quién fue la modelo que inspiró a Goya en dos de sus cuadros más famosos: la maja vestida y la maja desnuda. ¿Fue Cayetana, la duquesa de Alba o fue la amante de Manuel Godoy, Pepita Tudó? 

El hecho histórico es que el todopoderoso Godoy poseía una colección de varios desnudos, a buen resguardo. Ocultos a las miradas ajenas. En esta novela se recrea el momento en que Francisco de Goya pinta estas magníficas majas que hoy vemos en el Museo del Prado de Madrid. A la vez Carmen Posadas, no deja en claro cuál fue la relación de la duquesa tanto con el atormentado pintor como con el primer ministro.

Crédito: Pinterest

En una ocasión se encuentra Cayetana con Manuel, ante los resplandores del fuego que abriga la sala de reunión, se destacan los colores de magnífica Venus del espejo que don Diego de Velázquez pintara casi dos siglos atrás.

La trama alterna entre el ambiente cortesano y las peripecias de Trinidad, la madre biológica de Marina, la niña adoptada por Cayetana. Trinidad llegará hasta lo imposible para ver a su niña. 

¿Cuál es la relación con Leonardo Padura? El padre del famoso detective cubano Mario Conde también escribe cuentos. En “Aquello estaba deseando ocurrir”, el primer cuento es “La puerta de Alcalá” (solo de él vamos a ocuparnos en esta columna). Relata el viaje de regreso de un soldado cubano, Mauricio de Angola, a La Habana, en vuelo con escala en Madrid. En esta escala ve la única posibilidad de visitar el Museo de El Prado. Allí se está exponiendo una muestra única de Velázquez. Para ello, se han reunido obras del sevillano que adornan las paredes de los más prestigiosos museos del mundo. Entre esas obras, figura la Venus del espejo, traída desde la National Gallery de Londres para la ocasión. 

La obsesión de Mauricio se debe a que, durante su permanencia en el país africano, alejó la soledad con un catálogo de pinturas. Entre ellas la Venus del espejo se ha llevado toda su atención. ¿Cómo no aprovechar una escala de 24 horas para correr hasta el museo, a pasos de la Puerta de Alcalá?

Crédito: Pinterest

Hasta aquí llegamos: sin avanzar en los desenlaces de ambos libros. Pero dejemos en claro que se hace imprescindible durante las lecturas googlear la vida de los personajes históricos mencionados y los cuadros de los célebres desnudos de Goya y Velázquez. 

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