Orgullo real: La joyera argentina que diseña para Máxima y Leticia

Lisi Fracchia es una emprendedora argentina radicada en Madrid. Es gemóloga y con sus diseños logró seducir a la realeza española. Te la presentamos. Es nuestra.

 

Lisi es joyera. También gemóloga. Y diseñadora. Y súper emprendedora. Y mamá de dos niñas. Pero también es aquella profesora de inglés que a los 19 años daba clases y llevaba a los chicos a Inglaterra a practicar la lengua. Lisi también es la Patagonia, Rosario, Catriel, Cipoletti, Río de Janeiro y Madrid.

Lisi Fracchia es una talentosa casi mujer maravilla, que por esas cosas de la vida se casó con un expatriado, y se fue a vivir a Madrid, siguiendo los sueños de este geólogo de La Plata, apasionado por el petróleo. Lo que seguramente Lisi no imaginó ni en su más largo desvelo, es que la Reina Letizia y la Reina Máxima fueran a usar sus creaciones.

En Madrid se ganó la vida dando clases y trabajando en la Casa de Moneda y Timbre mucho antes que fuera asaltada por los delincuentes de La Casa de Papel. Allí ya instalada y encaminada se puso a estudiar Gemología porque como ella misma dice “no quería hacer nada relacionado con la enseñanza”.

Fracchia nunca fue una loca de las joyas, su vida pasaba por enseñar inglés y dar clases a empresarios. Ni siquiera las usaba, sólo recuerda que tenía de su familia sus aritos de perlas, alguna sortija de sus abuelos pero no empezó a ser un tema importante hasta mucho tiempo después.

Recibe a BOLEO en su estudio a metros de la Puerta del Sol, con unas confituras de La Mallorquina, de ésas que son casi imposibles de rechazar.

¿Cómo aparecieron las joyas en tu vida?

Cuando vine a Madrid hice un curso de Gemología en el Instituto Gemológico Español y allí empezó mi camino, pero en realidad lo mío era buscar libros de Inglés en las bibliotecas. Pero me dio curiosidad ponerme a estudiar Gemología y me encantó y ahí lleve a cabo mi primera colección de 60 aros de perlas. Luego, teníamos un club de mujeres de expatriados, en el que hablábamos todas en Inglés pero nos ayudábamos mucho unas a otras, con cosas elementales como por ejemplo dónde ir al médico, dónde buscar un dentista y todas las cosas que te pueden hacer falta cuando vivís afuera entre extranjeros. Presenté en este club los collares y los vendí todos en una exhibición. Eso me ayudó para seguir estudiando.

 

¿Y después?

Después la vida me llevó para Brasil. Justo cuando había presentado mi colección de collares a mi marido lo trasladaron a Río de Janeiro. Y la verdad mejor destino no podría haber sido mejor porque es el paraíso de la gemología. Llegué, me instalé y empecé a buscar cursos de portugués y ahí seguí con la Gemología en Inglés durante cuatro años.  Y estudié con un maestro que forma parte de una familia de joyeros, André Leite. Allí también estudié Orfebrería.

¿Cómo se trabajan las gemas?

Hice un curso de tallado y tomé clases con los orfebres jubilados de H. Stern que son un lujo. Pero como yo no tenía gemas, y eran carísimas hice un trueque con mi profesor que era muy importante. Entonces yo le traducía sus libros en portugués al español y al inglés y él me pagaba con gemas. Así logré hacer mi colección. Vendí las gemas, compré metal y llevé a cabo mi colección de anillos, aros y pulseras. Luego me presenté con mucho miedo a un concurso de una joyería y gané. Ya tenía más de 40 y por ese entonces hice mi colección “Bahianas” en honor al carnaval, pero justo cuando me estaba haciendo conocida volvieron a trasladar a mi marido a Madrid. Desde Brasil me anoté a un concurso en Madrid y gané y me regalaron un stand en IFEMA para que presente mi colección.

Lisi es simpática, muy alegre, no para de hablar y contar cómo fueron hechas sus obras en ese mundo de turmalinas, ópalos y rubíes. Una de las cosas en que más trabaja actualmente es en la posibilidad de dictar en la Argentina la carrera de Gemología, que próximamente será posible gracias a las gestiones que está realizando con el Instituto Gemológico Español para poder traer la carrera a la Argentina. Es su manera de devolver algo de lo mucho que ha recibido.

¿Cómo hiciste para emprender en España?

Yo empecé sin un peso. Cambiaba gemas por mis traducciones. Vendí una de las gemas, con eso compré metal y trabajé con gemas muy pequeñas pero el diseño gustó mucho y lo pude vender en joyerías. Después mostré mi trabajo en ferias, exposiciones y lo vendí.

Lisi realiza sus colecciones homenajeando a la Argentina, su colección “Glaciares patagónicos” tuvo una gran acogida. “Iletas”, inspirada en la isla de Mallorca y “De puente a puente” en los puentes de Bilbao en plata.

Trabaja en plata, oro amarillo, oro blanco, oro rosado y sus creaciones llegan a Italia, Estados Unidos, Inglaterra, Argentina. Y le gusta hacer joyas únicas nacidas de una charla intima con la clienta, mientras conversa y estudia sus rasgos y sus misterios.

¿Qué diseño usó la Reina Leticia?

Los pendientes de la Reina fueron realizados con esfalerita, ópalos y tsavoritas verdes que le combinan con el color de sus ojos. Yo estoy muy agradecida con la Reina porque es una precursora de la esfalerita española (que es la gema de España) que es una piedra muy difícil de tallar y tiene una dispersión mayor que la diamante. También estoy trabajando para casas reales, condesas, vizcondesas, que son muy amorosas.

Hace un tiempo, la Reina Máxima apareció en un evento con un par de aros de la colección “Bahiana” que es muy colorida y vivaz. Lissi se siente profundamente orgullosa y agradecida de que la reina la haya honrado usando sus piezas y lo cuenta emocionada.

¿Alguien que te gustaría que te use alguna pieza tuya?

Como argentina me encantaría que Juliana Awada llevara una creación mía.

Y puede pasar. Lissi cumplió varios sueños.

Crédito fotografias: Ana Iniesto Portrait

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