En Vaca Muerta la moda sustentable dijo Eureka!

Desde hace 10 años estas tres hermanas han creado Basilotta, una marca de ropa que es un éxito. La madurez de la marca y su crecimiento personal, las llevó a buscar una empresa con propósito, comprometida con el medio ambiente

 

Son tres jóvenes emprendedoras de la industria del diseño con compromiso por lo que hacen. Sintieron que la moda debía tener un propósito y con el reciclado de residuos de Vaca Muerta lograron un producto de diseño de calidad premium que hoy producen en escala bajo las premisas del comercio justo.

Con solo 19 años, Ornella Basilotta comenzó a incursionar en la industria del diseño creando, junto a sus dos hermanas Mora y Carla, la firma que se lleva su nombre. Una marca de indumentaria de mujer con más de una década en el mercado, que distribuye a todo el país y que ha crecido de manera sostenida.

Todo iba muy bien en la empresa familiar, pero quizás pasar la barrera de los treinta, la maternidad y una mirada más comprometida con el mundo que nos rodea, hicieron que comenzaran juntas un camino hacia la moda sustentable. “Hoy tengo 38 años, soy madre y otras cosas te empiezan a hacer ruido en la cabeza” cuenta Ornella a BOLEO. “Entré en una crisis personal y también laboral. No podía obviar que la moda es  una industria muy contaminante, la segunda después de la petrolera. Si iba a seguir haciendo esto que hago, lo debía hacer de modo responsable”.

Ese proceso que compartió con sus hermanas,  las embarcó en repensar su marca con un concepto de moda sustentable y el deseo de mejorar la industria de la moda a través de la ética ambiental y social. Así fue que con una colección cápsula que llamaron Pachamama Detox, comenzaron a incorporando chaguar, fibras naturales, lino y algodón pimma.

En ese proceso Ornella viajó a Neuquén en búsqueda de fibras naturales, sin saber que ese peregrinar la pondría en un escenario ícono de la explotación petrolera como es Vaca Muerta. Casi por casualidad, en ese ir y venir por hilanderías de la provincia dio con una planta tratadora de residuos petroleros, donde reciben las miles de bolsas plásticas o Big Bag que contienen la arena.

La extracción de petróleo de los trescientos pozos de Vaca Muerta, se hacen por el método de “fracking”, literalmente fracturando el suelo y para ello se usan toneladas de arena que es recibida en enormes bolsones plásticos. Esos bolsones sucios que esperaban ser incinerados en la planta tratadora de residuos, fueron para ella el descubrimiento de su propio yacimiento, “sentí que eso era lo que había ido a buscar. Así nace Fracking Back Pack”.

Esas bolsas son residuos altamente contaminantes,  su incineración agranda la huella de carbono. En Vaca Muerta hay 300 pozos y un solo pozo requiere entre 30.000 y 40.000 toneladas de arena. Algo así como 10 millones de toneladas por año.

Ornella gritó “eureka” cuando a los pocos días de regresar a Buenos Aires, ya estaban recibiendo las primeras bolsas para reciclar. Donde otros vieron solo residuos; las hermanas Basilotta vieron una tela sumamente resistente, pues fueron pensadas para resistir 1.500 kilos de arena cada una y además, con unas líneas de colores que las hacen únicas.

Al poco tiempo, cuenta a BOLEO, “firmamos un convenio con la planta tratadora. Ellos reciben las  Big Bag, las lavan, las descontaminan y ya nos las envían limpios. En total son 250  bolsones que recibimos por semana y aquí en Buenos Aires lo terminamos de esterilizar por calor, lo aplanamos, clasificamos, cortamos  y preparamos para que pasen a las  máquinas. Luego se cortan y confeccionan en cooperativas textiles. Aceitar este proceso nos llevo más de un año y medio”. También tuvieron que calibrar máquinas, formar al personal e incluso, señalan las hermanas, “preparar también a sus clientas para revalorizar un producto de moda con propósito”.

Los diseños de esta nueva línea, están inspirados en la gran cantidad de gente que va y viene  continuamente al yacimiento. Hombres y mujeres de distintas nacionalidades,  franceses, suecos, americanos, de todo el mundo que trabaja allí. Es por eso, explican las hermanas Basilotta, que pensamos esta primera colección en productos como  bolsos de viaje, mochilas, porta notebook y hasta unas zapatillas comodísimas y livianas.

Con el reciclado de las Big Bags contenedoras de arena que estaban destinadas a ser un residuo tóxico, lograron obtener un producto de alta gama con Triple Impacto (ambiental, social y económico). Reciclar para reinsertar el producto en una economía circular, reduciendo la huella de carbono y dando trabajo genuino en las cooperativas textiles y marroquineras. “Lo convertimos en producto premium volcando nuestros 10 años de experiencia en la industria del diseño, en moda, tendencia y producción”. 

El compromiso por lo sustentable y esta transición en la empresa familiar se acompañó con formación, e hizo volver a las aulas a las hermanas Basilotta que hoy cursan el posgrado en “Desarrollo sustentable y medio ambiente” en la UCA.  El entusiasmo de las chicas se contagia “nos despertó el espíritu emprendedor de los veinte”, dicen y se les nota en las caras de felicidad con que cuentan este nuevo desafío.

Tenemos posibilidad de escalar en el proyecto, trabajamos un producto Premium en escala. Queremos erradicar el concepto de que reciclado es hippie, el reciclado también puede ser un producto de lujo”.

Esta no es una colección más, hay un compromiso en la moda con propósito, que fue de la mano de un crecimiento personal y  laboral. Fundamentaron su producción con datos contundentes sobre  la búsqueda de cómo mitigar  la huella de carbono, 50 kilos de este material plástico generan 60 mil metros cúbicos de dióxido de carbono a la atmósfera.

Pero no solo mitigar la huella de carbono ya que ese material en su mayoría se quema, sino que además están dando trabajo de calidad a las cooperativas que producen sus diseños.

En definitiva, no sabemos cuánto más celeste y claro estará el cielo de Neuquén, pero si sabemos que  las hermanas Basilotta  dejaran una huella amorosa y sustentable en el terreno de la moda argentina. Y eso contagia!

Fotos by Basilotta

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