El ageism en la moda: las mujeres de más de 40 buscamos nuestro lugar

El ageism en la moda: las mujeres de más de 40 buscamos nuestro lugar

El paradigma que mantiene la “glorificación de la juventud” y las marcas que comenzaron un cambio. 

 

Desfiles que incluyen modelos de más de 50, campañas con mujeres que ostentan orgullosas sus canas, fotos sin el desfasaje del retoque digital que borra las arrugas o la celulitis.

Cualquiera de estos ejemplos reflejan una de las reivindivaciones de género que muchas perseguimos desde hace tiempo: ¡que la moda nos muestre tal cual somos y que la edad no sea un motivo más y entre tantos de discriminación -algo que se conoce mundialmente como ageism o edadismo!

Mango

Quienes estamos atentas al mundo de la publicidad y los medios aplaudimos y celebramos estos logros. Los resaltamos como avances en el rumbo que anhelamos o necesitamos. Sabemos que la diferencia es abismal con respecto al parámetro dominante de los 90 -la era de las súper modelos y de la masificación de las cirugías estéticas

Pero después de esta efervescencia, el entusiasmo va en descenso. Y, sí, falta mucho por andar y desandar. 

“En Argentina y también en otras partes del mundo, las mujeres de más de 35 años somos invisibles para la moda o la publicidad. La glorificación de la juventud es todo. La mujer pierde mucho valor cuando muestra su edad”.

El testimonio es de la escritora y editora Sharon Haywood, fundadora de la sede argentina de AnyBody Argentina -una ONG encargada de promover la inclusión y diversidad corporal– e investigadora de imagen corporal en la Universidad del Oeste de Inglaterra (el centro más grande dedicado a este tema).   

Sharon Haywood

La raíz de la cuestión, continúa Haywood, es “un viejo estándar del marketing que promueve ropa y productos de belleza como una aspiración. Una parte clave de ese lineamiento es incentivar el deseo de parecer joven. Junto a esto, la visión de muchas marcas es que no resultará rentable promover sus productos usando las modelas de la edad o el talle a la cual están dirigidas”.

Sin embargo y por suerte, hay estudios que muestran que la suposición de estas firmas ya quedó atrás. Un caso paradigmático es el de la marca estadounidense de lencería American Eagle. En 2014, implementó una política contra los retoques digitales y lanzó una campaña que animaba a las consumidoras a compartir las fotos con sus productos, algo innovador en ese momento. Los resultados, cuenta Haywood, en 2015, tuvo un aumento del 20 por ciento en ventas y un 13 por ciento de nuevas clientas.

“Así me veo yo” 

Florencia Florio fue modelo en los 90. Ahora es periodista, fashion coach y coach ontológica certificada. En su cuenta de Instagram, muestra tips de estilo que buscan alejarse de preconceptos.

Florencia Florio

La repercusión: “Mis seguidoras se ponen muy contentas cuando ven mis looks. Están ávidas de ver la ropa en cuerpos similares a los propios, en talles convencionales, en los que la mayoría tiene. Yo me muestro tal cual soy y ellas se sienten identificadas. Las mujeres de más de 40 buscamos que los medios o las publicidades nos reflejen”, dice a Boleo Magazine.

Si la moda y la estética van hacia ello, su respuesta abarca distintos puntos. “Ya no deberían sorprendernos las campañas con mujeres más grandes o con canas. En los grandes desfiles internacionales esto pareciera ser una movida de prensa. Aunque, al mismo tiempo, hay firmas argentinas que convocan cada vez más a modelos que representen a mayor cantidad de personas”.

Florio, además, señala un caso de la revista Vogue. “En una de las últimas ediciones, eligió una modelo de talle plus-size y la realidad es que es una chica con una medida large”. 

“La diversidad me parece fabulosa. Ojalá todo vaya cambiando y las marcas muestren más la realidad”, concluye.       

Ideas arraigados

“La belleza es un concepto cultural. Lo bello para algunos, puede no ser valorado por otros. Pero claramente las argentinas estamos muy preocupadas por nuestra apariencia y creo que en otras partes del mundo esto es algo más flexible. Hay un modo más amable e inclusivo de vernos que acá todavía no se instaló”, opina Valeria Groisman, licenciada en comunicación y coautora del libro “Más que un cuerpo”, junto a la doctora Mónica Katz.

Valeria Groisman

Además, cuando se trata de plasmar la diversidad, Groisman señala con mucho acierto que la noción no se restringe únicamente a la amplitud de los talles.

“También tiene que ver con que el tipo de ropa ofrecida no es aquel con el cual las mujeres a cierta edad se suelen sentir cómodas y a la moda. Porque, seamos sinceras, cuántas nos parecemos a los cuerpos que vemos en las redes sociales y en los medios de comunicación”.

Otro punto que ronda sobre el mismo eje son “los diseñadores que convocan a modelos de las edades que están en su target. Pero son mujeres con una genética que les permite tener el cuerpo de menos edad, además de tiempo y recursos para modelar sus cuerpos con dietas restrictivas, entrenamiento y tratamientos estéticos”.

El imaginario esperado, para Groisman, sería “que las modelos sean las  clientas”. 

Marcas con pulgar para arriba

Para orientar la mirada hacia la inclusión y la diversidad en la moda argentina, Haywood propone enfocarse en las marcas emprendedoras e independientes. “Toman más riesgos y entienden lo que quieren las consumidoras”, completa. 

Silver agency represents women and men whose beauty defies time.

Por Luciana Fava 
@favaluciana

Compartir esto...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email
No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.