Zapateras Argentinas. Hecho por ellas

Son un grupo de cuarenta y cinco mujeres que emprenden un oficio tradicionalmente ligado a los hombres. Apasionadas por lo que hacen, crearon una red que las impulsa a crecer y a revalorizar el diseño,  la nobleza de los materiales  y la producción local. 

Ya Federico García Lorca, había encontrado épica, rebeldía y poesía en la profesión con su Zapatera Prodigiosa. Lejos de la novia sufrida de Bodas de Sangre y mucho menos la amargura de Yerma; en la Zapatera Prodigiosa, muestra a una mujer que, si bien se sitúa en la sociedad pacata y violenta de la España de principios del siglo XX, es un personaje que no tiene un rol sombrío como las otras mujeres lorquianas. Casada con un zapatero mayor, que al ser abandonada logra con rebeldía oponerse al machismo. Pertenece a esa galería de personajes teatrales donde la mujer tiene un rol protagónico, casi épico y que deja huella en el colectivo del imaginario social.

Seguramente inspiradas por un mercado volátil, un confinamiento que todo lo detuvo  y un rubro bastante esquivo, mucho más que por Federico, el grupo de las chicas de Zapateras Argentinas no deja de tener la mística de un grupo de mujeres que supo unirse para, como señalan- “crear una red de contención y colaboración, una caja de herramientas y una suerte de semillero de ideas y proyectos”.

Todo comenzó con un grupo de WhatsApp de menos de diez mujeres del rubro y pandemia mediante, empezó a crecer exponencialmente, siendo hoy cuarenta y cinco mujeres zapateras distribuidas en todo el país.

El perfil de su Instagram pregona casi como un mantra y a voz unísona: “zapateras aliadas para impulsarnos mutuamente”, todo un sello que integra calidad, diseño de autor y producción local.

¿Qué las movilizó a agruparse, qué valores las inspiraron? 

La industria del calzado es compleja y muchas veces difícil. Hacer un par de zapatos implica infinidad de procesos, así como el uso de diferentes y muy variados insumos. Siempre se necesitan datos actualizados, y todas vimos esa dificultad para conseguir esa información. Es un rubro muy mezquino en lo que a compartir información se refiere. Quisimos cambiar eso, dar vuelta totalmente y lo estamos logrando. Son los valores de la sororidad, el compartir y entender que estamos todas en la misma. Esto, sin dudas, genera un espacio muy rico y también de mucho alivio: finalmente estamos con otras mujeres que disfrutan y sufren este oficio tanto como una y que, si bien lo vivimos de maneras diversas y desde distintos enfoques, entendemos más que nadie como es este camino”.

La industria del calzado señalan, “es un sector históricamente dominado por los hombres. Pocos procesos de la confección de un zapato fueron tradicionalmente realizados por mujeres: el empaque (la terminación final que incluye la limpieza y las terminaciones) y a veces, el aparado o costura. Pero, de a poco los fabricantes se van acostumbrando a la idea de que cada vez somos más las mujeres interesadas en el oficio y que llevamos adelante emprendimientos y empresas en este rubro”.

En búsqueda de estadística sobre la presencia de mujeres en la industria, Boleo Magazine, consultó también a Laura Barabás, gerente de la Cámara Argentina del Calzado, quien nos refirió que “casi todos los socios que la integran son PYMES familiares, donde la mujer ocupa muchas veces cargos directivos, aunque no se cuenta con estadística desagregada por género”. 

Definitivamente, ¡ellas están! Se encuentran en los talleres, en la complejidad de la línea de producción, emprendiendo nuevos proyectos y generando nuevos puestos de trabajo. Creando su lugar en el mundo entre hormas, lustres y cueros.

¿En qué proyectos se están enfocando Zapateras Argentinas?

“Estamos proyectando diferentes acciones, abarcando distintas aristas”-comentan.  Desde unirse en un pool de compras para la adquisición de insumos, fomentando una red colaborativa o incluso propiciando capacitaciones, aprovechando la expertisse en las diferentes áreas que maneja cada una.

Cuentan además con un proyecto ya en marcha, con dos comunidades Wichis, en la que varias de las integrantes de Zapateras Argentinas están confeccionando calzado exclusivos hechos con los textiles que estos pueblos originarios desarrollan. El dinero recaudado de la venta de estos modelos será donado directamente a las comunidades para contribuir a solucionar las dificultades de acceso al agua potable.

En este contexto, ya el solo hecho de hacer visible la labor de estas mujeres que trabajan en el sector es un logro en sí mismo.

Zapateras Argentinas es un sello que visibiliza a todas ellas. Algunas heredaron el oficio desde la cuna en los talleres de sus familias; otras, en cambio, se enamoraron del romanticismo del “artesanato” en las aulas de la facultad o sintieron tempranamente que el “amor llamaba a su vocación” con las primeras guillerminas de charol de su infancia. Unas diseñan con líneas eclécticas, casi lúdicas; mientras otras, se inspiran en materiales autóctonos del monte santiagueño dando por resultado piezas oníricas. 

Vienen de espacios diferentes y sus diseños son tan diversos como únicos  los motivos que las unen: todas ellas priorizan la calidad y el valor por lo artesanal, lo sustentable, la nobleza de los materiales y aprendieron a fuerza de “gastar suelas” que unidas son más fuertes.

Por Griselda Lopez Viegas

Compartir esto...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *