Adolescentes: los mejores amigos de Youtube

¿Qué hacen nuestros hijos cuando pasan horas viendo videos? ¡Muchos se transforman en expertos del auto cuidado, pero cuidado!

Entre los 12 y los 20 años, los niños crecen rápidamente. Más allá de que es una etapa de mucho crecimiento, es un período de mucho  desconcierto. Pocos están guiados, contenidos y atendidos como corresponde. Lo experimenté con mis dos hijos. Son grandes para ser niños y son chicos para ser adultos, pero ellos incursionan y se descubren autodidactas. Youtube, su mejor maestro. Van en grupo al gimnasio porque generalmente hacen lo que todos hacen, las chicas siguen modelos infuencers y comienzan a imitar ejercicios, recetas y métodos que muchas veces no se adaptan a las necesidades y características de cada una. 

Los varones entrenan y levantan pesos extremos influenciados muchas veces por algún personaje que recomienda polvos y batidos mágicos para antes y después del entrenamiento. ¡A veces hasta compran entre todos y comparten y vos ni te enteras! Las niñas hacen juntas dietas y challenge y mientras juegan exponen su salud física y emocional sin darse cuenta.

Querer llegar musculoso a la playa o “necesitar” lucir la bikini perfecta no es solo cosa de adultos.

Los adolescentes están en una etapa bisagra donde más que nunca necesitan aprender, disfrutar e incorporar hábitos saludables. 

Claro que todo lo que como padres decimos queda en la antesala de todo lo que como padres hacemos. Ellos miran, poco escuchan.

Crédito: Pexel

Si vos te quejas de que estás gorda, de que la dieta, de que el tratamiento, etc. ¿Por qué tus hijos no van a hacer lo mismo? Tenemos que tener mucho cuidado con lo que decimos y manifestamos sentirnos frente a nuestro cuerpo.

Los adolescentes necesitan un espacio donde desarrollar habilidades físicas, donde puedan encontrar gustos y preferencias por ciertos alimentos sin que mamá y papá los obliguen a comer más verduras y los anoten en tenis sin que ellos estén enterados.

Debemos entender que, así como a nosotros no nos gusta para nada ser obligados a ellos tampoco. No disfrutan, ni aprenden, ni eligen cuando se les impone desde casa la orden de “vas a danza” o “vas a fútbol” o “las verduras te las comes igual”. 

En plena revolución de crecimiento, acompañar y sobre todo observar para poder ayudar, escuchar y dialogar es clave para los acuerdos. Es inteligente para poder tomar decisiones. La adolescencia es una etapa de tránsito donde como padres poder guiar hacia caminos saludables es la mejor inversión en salud para toda la vida. Por favor, siempre estemos atentos. 

Verónica Segreto
Coach en salud y vida saludable
@verosegreto

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