¿Qué es el bruxismo?

El bruxismo – conocido como el hábito involuntario que sufren muchas personas que aprietan la mandíbula fuertemente o hacen rechinar los dientes por la noche, sin objetivo alguno, y el cual produce dolor – es muy frecuente y se ve agravado durante la cuarentena producto del estrés.

 

El bruxismo es una patología en la cual los músculos masticadores se mueven involuntariamente, produciendo daño en los dientes, la articulación y los músculos implicados. Lo que ocurre con el bruxismo es que puede haber apretamiento dentario o frotamiento dentario.

Hay diferentes estadíos con diferentes grados de sintomatología y daño, pero lo importante es que todos los estadíos deben tratarse.

La boca es, desde que nacemos, un lugar de conocimiento del mundo que nos rodea y de descarga. Muchas personas tienen una exacerbación de la oralidad y utilizan este mecanismo de descarga más que otras, produciéndose daño. Otros ejemplos como fumar, tomar, comer en exceso o no comer, bruxar, tener obsesión o descuido dental, todo tiene relación con la etapa oral del desarrollo psicológico.

¿Por qué ocurre?

Durante el aislamiento y la cuarentena las consultas por bruxismo aumentaron considerablemente. Una de sus principales causas, el estrés, se está viendo agravada en muchas personas producto del aislamiento. La falta de descarga de energía es uno de las causas.

De todos modos, esta patología es multicausal. En general, se dan 2 o más de los siguientes factores:

*Psicológicas: estrés crónico , ansiedad,  angustia , soledad, estrés agudo ante algún evento puntual, como puede ser un examen o la muerte de un familiar, que pueden contribuir a la necesidad de descarga.

*Alimenticias: una dieta rica en azúcares y carbohidratos predispone a bruxar, ya que aumentan los niveles de ansiedad; asimismo, el consumo de sustancias terminadas en “ina” como la cafeína, nicotina, etc también motivan estos movimientos involuntarios.

*Dentarias: cuando no existen los mecanismos de protección natural contra el bruxismo (esto debe ser evaluado por un profesional) como cuando en la boca existen mal posiciones dentarias individuales o de grupo, o faltan piezas dentales, etc, no hay nada que frene y proteja contra esta patología y ahí comienzan los problemas.

*Anatómicas: ciertas formas faciales y tamaños y patrones musculares tienen más predisposición. Por ejemplo, tener una mandíbula prominente y músculos masticadores fuertes supone mayor tendencia.

¿Quiénes lo padecen?

En los niños el bruxismo es considerado parte esencial del proceso de estímulo del crecimiento óseo y muscular, pero esto debería frenarse alrededor de los 15-16 años con la formación de una correcta guía anterior que estabilice y frene.

En cuanto a los adultos, ¡8 de cada 10 personas lo padece en alguno de sus estadíos!

¿Cómo tratarlo?

Además del uso de una placa de bruxismo para usar de noche y a veces de día también, deben devolverse los mecanismos de protección al sistema masticatorio. También puede utilizarse un relajante muscular, la conocida toxina botulínica que se aplica de manera local en los músculos implicados, y que relaja y mejora la sintomatología dolorosa asociada, cómo ser las cefaleas tensionales, las contracturas musculares y la hipertrofia muscular. Protege a la articulación y a los dientes, al quitar fuerza al desplazamiento de la mandíbula, de forma temporal.

Cabe destacar que hay casos en los que la destrucción dentaria es muy grave: los pacientes se comen literalmente sus piezas dentales.

Es de suma importancia consultar con el dentista ya que no es algo normal. Ante cualquier duda buscar un odontólogo habituado a tratar esta patología.

Recomendaciones a tener en cuenta:

Consultá con su odontólogo: el bruxismo debe ser tratado, de lo contrario puede ocasionar daños severos en los dientes, articulación y músculos involucrados.

Utilizar las placas de bruxismo: deben estar correctamente diseñadas y utilizarse de noche y/o de día según cada caso. Durante la cuarentena, muchos pacientes vieron la necesidad de incorporar su uso durante las jornadas de trabajo en casa.

Realizá ejercicio y descargá tu ansiedad: todas las actividades que permitan descargar ansiedad son bienvenidas, tanto aeróbicas como actividades más tranquilas. ¡Meditar y hacer yoga son excelentes hábitos para incorporar! Aportan muchos beneficios a toda la salud.

Mantené una dieta equilibrada: evitar cafeína y todas las terminadas en “INA” ya que elevan la ansiedad y la hiperactividad. Ojo con los azúcares y carbohidratos porque sucede lo mismo, además de que aportan gran acidez a la boca por lo que el daño dentario es mayor.

¡Evitá las gaseosas y bebidas energizantes!

Controlá tus pensamientos: guiar los pensamientos para que no nos lleven a lugares estresantes.  Ser concientes de que debemos cuidarnos y protegernos con nuestra mente también.

Tené más sexo: es otra manera de descarga y ayuda a liberar tensiones básicamente brindarle a nuestro cuerpo la posibilidad de descargar la energía sin hacernos daño a nosotros ni a los demás.

Celeste Nardanone,
Odontóloga especialista en Rehabilitación Oral y Armonización Facial – MN 29121 | MP 51216

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