5 principios para un liderazgo eficaz de la creadora de una empresa internacional de cosmética

Las ideas que aplicó Mary Kay y que siguen vigentes en la marca.  

 

“Al fundar mi empresa, uno de mis objetivos fue crear un ambiente de negocios en el cual ‘pensar como mujer’ no fuera un riesgo ni desventaja. En mi compañía fomentaría, no reprimiría, esas sensibilidades y talentos”. 

La frase es de Mary Kay Ash, una emprendedora que después de trabajar 25 años en empresas de venta directa, en 1963 creó su propia marca. Con parámetros personales que siguen vigentes y son aplicables para más emprendedoras.   

1. Tratar a los demás como querés que te traten 

Esta fue su regla de oro. “Es un mensaje para todos, pero también es la regla de conducta perfecta en los equipos. Lamentablemente, hoy muchos creen que es una frase gastada, pero sigue siendo una clave fundamental. Al comenzar mi propio negocio, estaba decidida a implementar un estilo de liderazgo que generara entusiasmo. Juré que mi empresa no repetiría lo que había presenciado en las compañías en las cuales había trabajado”, contó en el libro “Mary Kay y cómo tratar a su gente”, reeditado recientemente. 

Su lema: “Si yo fuera esa persona, ¿cómo me gustaría que me trataran”. Según contó, las experiencias desagradables en su carrera anterior le enseñaron las reglas a tratar a la gente.

2. Elogiar en dirección del éxito

“El halago es la mejor manera de motivar a la gente. Tanto creemos en este principio que en él basamos todo nuestro plan de marketing. Aprovechamos cada oportunidad para hacerlo. 

Muchas mujeres la última vez que recibieron un aplauso fue al graduarse en el colegio o la universidad. Algunas pueden trabajar día y noche para su familia y quizás la única vez que escuchen un comentario sea ¡cuando deje de hacerlo!”, dijo.

Según su visión, el aplauso es una forma poderosa de enaltecer. “Como líder, debes saber que todo el mundo los necesita. Pero es indispensable hacerlo con sinceridad. Encontrarás numerosas ocasiones para hacerlo”. 

3. ¡El entusiasmo mueve montañas! 

“La pasión que podemos generar es una medida de nuestro poder de persuasión”, explica el libro. El lenguaje corporal, las expresiones faciales, un gesto no verbal, un destello en la mirada, una sonrisa de oreja a oreja o el tono de voz son buenas formas de expresarlo. 

Por el contrario, “la falta de entusiasmo puede producir resultados devastadores. Los titubeos y la falta de confianza también son contagiosos”. 

4. Trabajar y disfrutarlo 

Otro principio primordial de Mary Kay, quien murió en 2001, fue: “Mientras más disfruta la gente de sus tareas o su ocupación, con más energía las hace. Por lo tanto, cada líder debería esforzarse por crear un ambiente de trabajo placentero. También, en buscar los puestos más apropiados para el talento de cada persona. Muchas veces, al cambiar a una persona a un puesto más afín, su rendimiento mejora muchísimo”. 

5. Incentivar a que tu gente se supere

En “Mary Kay y cómo tratar a su gente” explicó que las oportunidades de crecimiento individual generan un ambiente saludable que fomenta que los empleados piensen en término de carrera a largo plazo en la organización y las hace sentir cómodas y seguras.

“Todos necesitan sentirse importantes”, concluyó. 

Por Luciana Fava

Crédito fotos: Pinterest

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