Burnout y Teletrabajo, cuando el agotamiento llega al extremo

Cómo aprender a detectar y ponerle un freno a este trastorno asociado al desgaste laboral, el estrés y la cuarentena

 

…Y un día -como un efecto acumulativo de ciento y pico de días de cuarentena, aislamiento o distancia social, y la incertidumbre por lo que vendrá- aparece otro estado emocional y físico a los tantos de estos tiempos: “sentir la cabeza quemada“, “apagada” y en una necesidad imperiosa de entrar en “modo offline” y no lograr accionar ese comando.

Estos cuadros son conocidos como síndrome de burnout o de desgaste laboral y los médicos especialistas ya los empiezan a notar o estiman su aumento.

¿De qué se tratan? “El estrés crónico tiene varias etapas hasta llegar a esta instancia donde la persona se siente totalmente agotada, desilusionada, malhumorada y hasta agresiva. Se percibe irritable -con la mecha corta– y progresivamente aparece la desmotivación, la falta de interés por el trabajo y la depresión”, detalla la doctora Laura Maffei, especialista en endocrinología clínica, directora de su propio centro médico, abocada al estudio del estrés y autora del libro “Alicia en el país del estrés”.

“También pueden aparecer cefaleas frecuentes, alteraciones gastrointestinales o respiratorias, hipertensión o contracturas”, continúa Maffei.

Diario de cuarentena

El teletrabajo sin cortes y con jornadas eternas, los malabares ante los escenarios convulsionados para las actividades free lance o como emprendedoras y los desajustes entre el esfuerzo invertido y el rendimiento económico actúan como disparadores. 

Las mujeres, además, “somos más vulnerables, ya que solemos tener una mayor carga de horas de trabajo no rentado, para el cuidado de niños o la asistencia a personas mayores y tareas del hogar”. 

También por las situaciones de cuarentena solas o con la responsabilidad exclusiva sobre los hijos.

Rutinas que no quemen

Para revertir el estrés y no llegar a este extremo, la actitud personal y los reajusten en el día a día harán una gran diferencia. Acá, algunas sugerencias.

Tomar conciencia. “Es la llave para realizar acciones que lleven a mejorar aspectos de lo que nos está pasando. Cuando esto no sucede, trasladamos la responsabilidad al afuera. La realidad es que la calidad de vida y el bienestar aumentan al cambiar la forma que tenemos de pensar la vida”, remarca Patricia Robiano, coach personal, psicóloga social y licenciada en nutrición. 

– Establecer metas diarias alcanzables. “Teniendo en cuenta que los meses que llevamos de aislamiento y la cuarentena por sí mismos nos hace tener menos energía”, sugiere la licenciada Mercedes Korin creadora del enfoque Modo Delta para el asesoramiento de personas en su desarrollo profesional y cambios laborales. 

Redireccionar nuestras acciones.”Cuando lo que hacemos tiene una intención, una energía forzada o se vive al extremo, el burnout puede aparecer. Pero si está enfocado en la armonía, el resultado será distinto”, diferencia Robiano.

– No abandonar el “Om” propio. “Tratar de no comprarnos la ansiedad de clientes, colegas o jefes y jefas, es más que beneficioso”, agrega Korin.

– El freno a tiempo. “También es importante tratar de evitar llegar a este tipo de agotamiento y tomar conductas para revertir el estrés crónico“, completa Maffei.

– Desactivar cada tanto el sistema. “El trabajo continuo es peligroso y las pausas son imprescindibles. Por otra parte, el cortisol -la hormona del estrés- tiene su antídoto: la oxitocina”, dice Maffei. Esta, más allá de los abrazos y el apego, aumenta con la meditación, la música agradable, el ejercicio o los baños de inmersión.

Empresas con empatía

Los empleadores -desde las compañías innovadoras y con más recursos hasta en los formatos a una mínima escala- pueden implementar pautas que favorezcan el bienestar.   

Por ejemplo, “incentivar que cada empleada o empleado maneje sus horarios en función de su contexto. También, reformular objetivos de acuerdo a las posibilidades de cada persona y dejar para más adelante proyectos que no sean imprescindibles”, agrega Korin.

Además, “a mi entender, es importante la visibilización del tema del agotamiento para que el Estado promueva criterios que contribuyan a preservar la salud mental de quienes trabajan desde sus casas”, concluye Korin.

Y, entre las reflexiones que llegan en esta situación tan extrema, “muchas personas se preguntarán si hay una única manera posible de trabajar”, concluye Korin.

Por Luciana Fava

Más info
Mercedes Korin: www.mercedeskorin.com
Patricia Robino: www.patriciarobiano.life
Laura Maffei: www.maffei.com.ar

Fotos: Freepik

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