Cuarentena: el encierro y la incapacidad de poder expresar las emociones

Según la Sociedad Española de Neurología (SEN) un 10% de la población mundial lo sufre. Qué es la alexitimia y cómo afecta a quienes lo padecen.

La cuarentena prolongada producto de una pandemia impensada impacta, en distintas medidas, en las personas. Muchos ven el vaso medio lleno y otros el medio vacío.

Sin embargo, por fuera de sí la cuarentena es una oportunidad o una crisis, estar lejos de los amigos o la familia, el no tener la libertad para salir libremente de casa, o la nueva “normalidad” a la cual tendremos que acostumbrarnos genera un impacto significativo en las emociones y el cómo lo vivimos.

Con el encierro ciertas cuestiones se vieron aún más intensificadas: ataques de pánico o ansiedad están siendo más recurrentes, mismo en niños, que no era tan común. O bien, el miedo a salir y la inseguridad que provoca exponerse, en la calle, al virus.

En algunos casos quienes están sufriendo los efectos del Coronavirus en términos de aislamiento no pueden expresarlos, y es lo que conocemos como “alexitimia”: la incapacidad de poder expresar emociones.

Para la Lic. Agustina Murcho, “es la condición psicológica lo que impide la identificación, control y expresión de las emociones, propias y ajenas”.

Aparece en escena un término no tan nuevo, pero poco escuchado. Este concepto está ligado en forma directa con las personas que sufren trastornos alimenticios. No solo ellos lo padecen, pero es muy común que quien tenga algún trastorno de alimentación lo sufra.

Las características más comunes de la alexitimia son:

• Dificultad para identificar y comunicar emociones.

• Dificultad para distinguir afectos de sensaciones corporales.

• Escasa capacidad de simbolización: poca o nula fantasía y actividad imaginativa.

• Preferencia para ocuparse de eventos externos más que de experiencias internas.

Esto, sumado a las dificultades por los trastornos alimenticios, sean por delgadez como la bulimia o anorexia, o por sobrepeso como la obesidad, hacen que, quienes sufren alexitimia, tengan un contexto social aún más difícil de encarar y sobrellevar como consecuencia de sus emociones y la imposibilidad de comprenderlas tal cual son.

Veamos algunos ejemplos:

Atracón y bulimia: en los trastornos por atracón y bulimia, la persona tiene episodios recurrentes de atracones (en bulimia con método compensatorio y en trastorno por atracón sin compensación). Son personas que comen para no decir, no pensar y no sentir, claramente de manera inconsciente. La comida en este sentido es un “alivio” momentáneo. Es una vía de escape, llenan ese vacío, “expresan” sus emociones a través de la comida, calman dolores, pero a su vez es una manera de autodestruirse.

Obesidad y sobrepeso: esto se sabe muy poco ya que se cree que la obesidad y el sobrepeso viene por culpa de “Netflix, el sillón y la comida” o por culpa de la industria solamente. Cuando es muchísimo más complejo. Aunque no existieran las fábricas de alimentos de baja calidad ni el sillón ni Netflix, los problemas de peso y patologías seguirán existiendo porque no pasa solamente “por lo que se come”, sino porqué se come, con qué fin, qué frecuencia y en qué cantidad.

Hay poca información sobre lo que es la comida y las emociones y ni hablar de los trastornos alimentarios. Si bien la pandemia es una situación mundial excepcional que nos tomó a todos por sorpresa, es necesario pedir ayuda o que el entorno cercano pueda asesorarse en caso de identificar patologías de esta gravedad.

Más información y contenido en su instagram @nutricion.ag

Crédito fotos: Freepik

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