La pandemia en la economía personal: finanzas personales y emprendimientos en la mira

Tips imprescindibles de Vale Laco, consultora en inteligencia emocional financiera, y Sheila Harkatz, magister en capacitación organizacional, para sobrellevar este momento.  

¿Y ahora…?, ¿Y después…

Si de economía y finanzas personales se trata -más aún para emprendedores, profesionales independientes con restricciones para ejercer o empleados de industrias en crisis– estas preguntas, adaptadas a la versión individual, resultan inevitables. 

Que esta cuarentena por coronavirus puso en stop muchos planes que parecían inamovibles es algo que reafirmamos cada día y que genera incertidumbre. 

Ante esto, en Boleo Magazine les pedimos tips y sugerencias a dos expertas enfocadas en la educación financiera y el análisis del vínculo emocional con el dinero

Una foto panorámica

“Todos estamos afectados por lo que vivimos. No es una situación personal, es a nivel mundial, como humanidad. Y creo que el primer paso es poner en perspectiva la realidad. Decir, esto es lo que toca atravesar y luego, concentrarnos en lo positivo y en lo que está a nuestro alcance hacer, sin exigirnos cosas innecesarias”, adelanta Vale Laco, consultora en inteligencia emocional financiera y a cargo de talleres y mentorías sobre las propias emociones acerca del dinero, personalidad financiera, planes fáciles para administrar los ingresos, entre otros.

La rueda de la economía 

Los reajustes de presupuesto son casi inevitables y obligados para quienes tienen una baja en sus ingresos. Aunque, “mientras se pueda, mantener servicios subcontratados a otros emprendedores contribuirá de alguna manera a que no se corte el ciclo económico”, sugiere Sheila Harkatz, licenciada en educación, magister en capacitación organizacional e e-learning, y creadora del proyecto Mujeres en carrera, para la educación e inclusión financiera de mujeres y niñas

Sheila Harkatz

Un ejemplo: tal vez no podemos afrontar un honorario acordado y en lugar de rescindir el acuerdo, lo mejor será llegar a un paquete momentáneo más accesible y que evite que la otra persona pierda ese ingreso. 

La clave estará en charlar las opciones y que ese ajuste sea lo más ecuánime posible.   

Números sin vueltas

Un presupuesto realista y detallado -y que conlleve la difícil precisión hasta de los gastos de comida- será fundamental para organizar los próximos meses. 

“Permitirá saber con cuánto se cuenta y cuánto hace falta pagar. De acuerdo a esa ecuación, es importante tener conversaciones con proveedores, locadores, los colegios de los chicos. Una comunicación franca explicando la realidad facilitará una solución. Todos estamos pasando un momento particular y es muy importante cuidar mucho las relaciones”, aconseja Laco.  

Más elasticidad

Priorizar, achicar, recalcular son palabras ineludibles en este contexto. Para ponerlas en práctica, la flexibilidad es una condición indispensable. “Se dará especialmente a partir de la conciencia acerca del contexto”, sostiene Harkatz.

Esto sí, esto no

“El consumo hoy pasa más por la necesidad que por el deseo”. Entonces, para activar posibles restricciones, un primero punto será identificar cuáles son “aquellos servicios que no usamos tanto y que no harán una diferencia en nuestro pasar”, dice Harkatz.

Puede ser el cable, un adicional por series y películas on demand -porque preferimos otra plataforma- o la cantidad de datos del celular. 

Por otro lado, a la hora de cargar el changuito del supermercado, la elección de productos frescos y de estación y para preparar harán una diferencia sobre los congelados o ya listos. “Hay que buscar la manera de maximizar las compras”, completa. 

El fin de los gastos hormiga

Los cafecitos, las latas de gaseosa, los taxis por pocas cuadras conforman habitualmente este casillero compuesto por consumos de montos pequeños que en el momento parecieran no mover la aguja y a fin de mes repercuten en el bolsillo.

Vale Laco

En tiempo de salidas restringidas, habrá quienes adviertan el peso de este ítem y recapaciten sobre la ventaja de eliminarlos definitivamente; y quienes los reemplacen por otros artículos superfluos -como las golosinas y elementos ubicados cerca de las cajas del supermercado o las cadenas de perfumerías. 

“Estos gastos deben estar en la mira, antes, durante y después del COVID”, marca Harkatz.

Buscar una vuelta

Las ventas con entrega a domicilio, la reformulación de consultas o clases a un formato online y otras alternativas a la medida de esta crisis permitirán a emprendedores o profesionales, al menos, mantenerse a flote. Tambien es una manera de estar presentes y “seguir en actividad y con lo que nos gusta”, Harkatz. 

Una pausa para reflexionar

Estas horas disponibles no programadas ni buscadas son también una oportunidad para “sentarse a ver los números. Pensar en los ingresos, la rentabilidad de cada producto o servicio, ponerse un sueldo -que sirva para ponerle valor a lo que ofrecemos- o ampliar los canales de venta”, sugiere Laco.

Así poder volver al ruedo lo más enteras y preparadas que podamos.   

Por Luciana Fava

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One Comment

  1. Gracias Sheila Harkatz tus recomendaciones son muy valiosas a tomarlas en cuenta Manos a la obra

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