Los días de aislamiento por el coronavirus: sugerencias para mantener la armonía y no caer en desesperación

Pautas e ideas que ayudarán a conservar una buena convivencia y a no sentirnos recluidas.

La pandemia del coronavirus nos obliga a reajustar nuestras rutinas. La oficina, para muchas, se muda por estos días al living o a un rincón del cuarto; la agenda de actividades deportivas, culturales o de entretenimientos se ve restringida; y los encuentros están bajo la mira (aunque no siempre descartados y cada uno tendrá sus indicaciones personales).  

La conclusión: días casi full time a puertas adentro.

Sabemos que la cuarentena o aislamiento es la mejor opción para prevenir una mayor propagación del virus. La experiencia de otros países marca que este es el camino.

Pero implica un ajuste personal y es bueno reconocerlo. No importa si vivimos solas, en pareja, con o sin chicos; o si la casa es más o menos espaciosa y confortable.

¿Qué hacer? Una buena idea es implementar estrategias desde el primer momento y no cuando el ánimo esté por el suelo; y la ansiedad, en las nubes.

  • Abastecerse sin desesperación. Las compras racionales ayudan a organizarnos: ahora y cuando no hay sobresaltos a la vista. Pero, los changuitos de supermercado o comercios mayoristas colmados de “por las dudas” no brindan un beneficio colectivo, que es lo necesario. Además, es una conducta que contribuye a la intranquilidad.
  • Dosis de noticias. Tenemos al alcance de la mano (en el celular, precisamente) muchos más datos de los que podemos procesar. Entonces, ¿no estaría bien fijar un límite propio y seleccionar cuánto y qué mirar o leer? La sobreinformación o infoxicación es uno de los males de estos tiempos y en estos días escaló varios escalones.
  • Entre libros y Netflix. La maratón de series puede ser la primera ocurrencia para destinar el tiempo libre. Sin embargo y si el aislamiento es más restrictivo, lo mejor será buscar un equilibrio con otras alternativas.
  • Momento de pendientes. Hay tareas que buscamos evitar al máximo y esta puede ser “la” ocasión para cumplirlas. Las opciones dentro de este rubro: ordenar placares, seleccionar libros o papeles, redecorar un rincón de la casa, hacer algún arreglo (la que se dé maña), cocinar para freezar o actualizar un proyecto laboral que tenemos stand-by. Puede ser que algunas de estas alternativas no suenen atractivas pero, al cumplirlas, la sensación de satisfacción será instantánea. 
  • Cada uno en su espacio. Tal vez no estemos muy acostumbrados a compartir tantas horas con nuestra pareja o hijos, salvo durante las vacaciones. ¿Cómo hacer para que la armonía no decaiga? Ceder, respetar los lugares del otro y aprovechar para revitalizar nuestros vínculos cercanos.
  • Una visita telefónica. En tiempos de audios de Whatsapp, la charla telefónica extensa con una amiga entrañable, nuestra mamá, una hermana o una prima quedó en desuso y tal vez sea el sustituto ideal para la salida suspendida.
  • El vaso medio lleno. El aislamiento nos permitirá cambiar el pronóstico. Estamos a tiempo y ¡vamos hacia ese objetivo!

Crédito fotos: Freepick

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