Tinder y Happn después de los 40: “Las apps de citas son un mal necesario”

Experiencias y anécdotas de mujeres Boleo sobre el flirteo digital.

Las apps de citas Tinder, Happn, Badoo, be2, Inner Circle y el resto de las versiones disponibles en el universo online- son “un mal necesario”.

Las mujeres consultadas para la nota -todas +40, sin conocerse entre sí y en charlas individuales- dieron convencidas esta definición.

La frase, entonces, debe tener su verdad y también, puede ser un resumen ajustado del panorama sobre los vínculos de hoy.

Porque la vuelta al ruedo después de una separación, períodos intermitentes de soltería, relaciones más efímeras o una etapa extendida de vida single, implica casi excepción la instancia de bajar una app y lanzarse al flirteo digital.

Las redes de citas son un signo de estos tiempos, aunque cruel. Porque se perdió la modalidad amorosa de presentar a alguien (o estas opciones son muy acotadas) y los encuentros espontáneos, hasta por motivos económicos, son cada vez más difíciles”, anticipa Valeria Enríquez, actriz, directora de castings y creadora del perfil de Instagram Modo Casting, que tiene cerca de 6.500 seguidores -con un 75 por ciento de mujeres.

Modo Casting está armado en base al personaje de Vera -interpretado por Enríquez-, una mujer un poco torpe, que se sonroja y tartamudea cuando la sacan de foco y “está absolutamente convencida de que va a encontrar al amor de su vida en la red. No claudica”, cuenta Valeria a Boleo Magazine.

A Vera la dejan plantada, le mienten y, sin embargo, ella mantiene estoica su postura, sin ninguna concesión interna ni externa. “Ella está atrapada en estas apps y cree en el amor como lo pensó a los 20. Vera es un poco el reflejo de una persona que está hace demasiado tiempo en las redes”.

Para el nombre de la cuenta, Valeria capitalizó su experiencia en el mundo de las audiciones y pruebas para la tele o el cine y sus puntos en común con los flechazos online (o el interés inicial, para ser estrictamente honestas).

Panorama Tinder

¿Funcionan los encuentros en Tinder? La realidad es que pueden tener las mismas variantes que la vida misma. ¿O hay dudas de que el principio, el desarrollo y el final de cualquier historia están abiertos a los matices y singularidades posibles?

Además, a esta altura de las circunstancias, ya deberían estar más que claras ciertas reglas básicas.

La primera es que, una vez en marcha la conversación en Whatsapp, pedir el nombre completo y hacer un mínimo rastreo por Google y las redes sociales es fundamental. La regla sine qua non: una persona sin nada que esconder u ocultar jamás se negaría a brindar su nombre completo, a qué se dedica y demás datos esenciales. 

Otras recomendaciones acertadas: “fijar un primer encuentro en un sitio público y concurrido, avisarle a alguien cercano de la salida e instalar la geolocalazación en el teléfono”, enumera Valeria.

También dará buenos likes internos –que son los que importan- detenernos a pensar nuestra postura ante esta experiencia. “Antes de descargar la App, mi recomendación es dedicarse un tiempo de introspección para conocer las propias fortalezas y debilidades y clarificar los valores propios innegociables. Además, conviene pensar en el “para qué” y no el “por qué” sumarse a ese espacio. Ahí encontrarás tu verdadera motivación y convicción, saldrás de una postura de necesidad y te liberarás de las excusas”, sugiere la coach personal Silvina Cecchi, con certificación del Instituto Privado de Psicología Médica de la Universidad de Flores y miembro avanzado de la Asociación Latinoamericana de Ciencias del Comportamiento.

Candidatos (excesivamente) ideales

Patricia -como la llamaremos en la nota- es una empresaria de 50 y pico, y con períodos de idas y vueltas en las apps de citas. Estos ciclos le dieron ciertas pautas para no pasar por alto. “Hay que sacarse los prejuicios y no depositar todas las expectativas en el mundo virtual”, anticipa.

Además, al encontrarse en estos espacios con alguien conocido -algo que suele darse- reconocer que “ambos estamos en la misma”.

Aunque, su hallazgo más jugoso fue el descubrimiento de     un perfil inconfundible y muy generalizado: el de un tipo superlativamente perfecto. “Estos hombres tienen fotos que los muestran súper atractivos y un speach que parece calcado”. Ingenieros en petróleo -“sería el equivalente a ser médico en la época de mi mamá”, dice Patricia- puestos destacados en multinacionales y lugares de residencia envidiables. Aunque, ¡ínfima suerte con sus ex mujeres!

El recurso es más que obvio y sin embargo, abundan y no faltan quienes aprovechan el match para ¡pedir pedir plata prestada por transferencia bancaria! “Me pasó. No lo podía creer. Pero si lo intentan es que alguna debe caer en la trampa”.

El mundo virtual también es un pañuelo

Mercedes -este tampoco es su nombre verdadero- tiene 44 años y trabaja en una agencia de relaciones públicas. Su separación llegó después de 18 años en pareja -desde los 25 hasta los 42- y un hijo de 4. “Me rondaba la idea de bajarme una app y no me animaba. Hasta que dije:’por qué no”, sintetiza a Boleo Magazine.

Para ella, la exposición fue un punto a favor. “En un bar o un after no sabés si el tipo realmente está solo, si es casado o está de novio. Acá es más claro y cada uno pone en su perfil a qué apunta”, cuenta.

Pero también reconoce que es un circuito con singularidades. Algunas de ellas: volver a circular online después de unos meses en off y hallar los mismos “postulantes”, encontrar a un ex y a un conocido -ambos en pareja- o darse cuenta de que el hombre con quien empezaba un vínculo paralelamente le escribía a una amiga de ella.

“A veces, parece un supermercado de gente. Hay mucho descarte y se pierden oportunidades de conocer al otro con más profundidad. Por eso, es bueno dosificar la permanencia”, reflexiona.

De todas maneras, con una visión realista y bien plantadas, Cecchi alienta a desparramar likes y probar con los match. Porque  “la vida de a dos puede ser maravillosa”, concluye.

Por Luciana Fava

Compartir esto...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *