BREVES DE AMORES: El elefante y la paloma

Frida Kahlo sufrió a los 18 años un accidente que marcó su vida y su arte para siempre. Unos años más tarde acudió a Diego Rivera para pedirle opinión sobre sus pinturas. Él, que ya tenía “todo un pasado” e hijas con otras mujeres, le hizo prometer que no dejaría de pintar y le cambió la imagen, Frida comenzó a usar trajes de colores y las blusas tradicionales de México.

Se casaron en 1929 y él le llevaba 20 años. Sus amigos se burlaban de ellos y decían que parecían un elefante y una paloma.

Frida tuvo tres embarazos frustrados. Diego la amaba con locura y la dañaba con igual pasión. “Cuanto más la amaba, más deseaba hacerle daño” confesó él. Pero si él le fue infiel, ella no se quedó atrás. Aunque Frida nunca pudo perdonarle a Diego que la engañara con su hermana menor, Cristina, pero a la vez se sentía tremendamente responsable porque ella no podía darle la atención que Diego necesitaba.

La amistad de Diego con Trotsky puso en peligro la relación y acordaron divorciarse en 1940 y estuvieron separados menos de un año. A los pocos meses volvieron a casarse.

“El día que Diego se muera, yo también moriré con él, no pienso vivir sin él porque es todo para mí” escribió. Las últimas palabras de Frida en su diario fueron “espero que sea alegre y espero nunca regresar”.

Él volvió a casarse al año de la muerte de Frida.

Fotos: Pinterest

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