Solteras 3.0: “Sin mandatos, deseos pendientes ni prejuicios”

La forma de armar los vínculos y encarar los proyectos personales de las mujeres hoy.

Emma Watson, en una nota para Vogue, se definió a sí misma como “autoemparejada” o “saliendo consigo misma. “Me llevó tiempo y ahora estoy más que feliz así”, dijo la actriz de Harry Potter en relación a su soltería y también habló de lapresión que existe para las mujeres con respecto a la maternidad, la carrera o los vínculos.

El concepto –self-partnered, en inglés- generó comentarios de distinta intensidad, a favor y en contra. Una de las críticas: por qué es necesario buscar nuevas palabras, cada vez más específicas, para los estados que conocemos desde siempre. Los elogios, en cambio, se refirieron a una instancia elegida y que genera bienestar y satisfacción.

La soltería es una decisión. Como en muchas otras situaciones, tiene que ver con el afuera –por no encontrar la persona justa o por la preferencia hacia proyectos personales-, y también puede darse en una etapa. Lo saludable sería decir: opto por esta forma en este momento y por este momento, y si llegara a darse otra realidad, cambiaré. Ninguna opción es para siempre”, explica la médica psiquiatra Graciela Moreschi, autora del libro “Con el reloj en el cuerpo”, de Editorial Urano, que trata sobre la manera en que el tiempo marca la vida de las mujeres y cómo aprovechar cada ciclo.

La postura es distinta a la espera o frustración y son cada vez más las mujeres que están en esta sintonía positiva. Para ellas, la vida social variada y activa, los intereses personales- laborales, artísticos, académicos, deportivos o de cualquier otro tipo- tienen un gran peso en el día a día.

Además, “no tener una pareja armada y estructurada no implica no salir, no tener relaciones. Puede ser que esa mujer tenga vínculos más libres, con menos compromisos. No es como antaño”, agrega Moreschi.

Una verdad irrefutable es que estar sin pareja no es estar sola. “Muchas mujeres solteras están bastante acompañadas”, dice Moreschi.

Recorrido unipersonal

La escritora, periodista y speaker Valeria Schapira sabe bien de prioridades en una cotidianeidad para una y anticipa que socialmente avanzamos varios cuerpos contra los preconceptos y prejuicios.

“Me casé a los 30 porque era muy vieja para ser soltera y me separé a los 34 años porque era muy joven para estar casada”, resume con ironía. “Estoy por cumplir 50. A mis treinta y pico, iba a cenar sola y me miraban raro. Ya cambiaron muchas cosas y no se piensa tanto en el mandato”, dice a Boleo Magazine la autora del “Monólogo de una mina sola”, “Caminos del alma”, otros tantos títulos y con uno nuevo en marcha sobre el mundo femenino.

Aunque, a pesar de los avances, reconoce que la interpelación “¿conociste a alguien?”, que puede ser tan invasiva, no quedó erradicada de la faz de la tierra. “La pareja no es un hueco a llenar. La mujer puede decidir no estar con otra persona o no tener ganas de conocer a alguien”. 

Y ante el pensamiento arcaico sobre “algo debe tener” al referirse a una mujer sola, refuta con claridad: “no sos menos jodida por estar en pareja. En una época, este pensamiento también se aplicaba al hombre. Nunca vas a conformar a los demás y no hay que vivir con ese fin. Siempre me importo nada la mirada de los demás y gasto poca energía en prestar atención a las opiniones ajenas. Llevo una hermosa vida y eso es lo que importa. También reconozco que hay ciertos temas que todavía me pesaban a los 40 y pico, hoy ya no”.

Valeria ama viajar, prefiere hacerlo sin compañía, y tiene una cuenta de Instagram, Viajo Sola Oficial, donde cuenta sus recorridos y experiencias. “Tengo un montón de amigos que quiero, con quienes podríamos ir juntos. Seguramente eso se dará a su tiempo”.     

Su conclusión y consejo: “hay que amigarse con nuestros propios deseos, descubrir qué queremos y no andar por ahí ofreciendo tanta vergüenza. Algo tan sencillo como eso”.

“Soy mi compañera ideal”

Eleonora tiene 44 años, es profesora de inglés, está en el tramo final de una licenciatura en esa lengua y proyecta, ni bien pueda presentar su tesis, lanzarse con una maestría. Siempre se dedicó a la enseñanza con alumnos particulares, en jardines y colegios primarios, y para no estancarse, necesitaba validar su título.

“A los 35, volví a estudiar y a los 43 di el último final. Fue mucho tiempo y esfuerzo invertido en mí. Lo precisaba para mi trabajo, pero también fue una evolución personal, un logro. Estoy muy orgullosa de haberlo alcanzado”, dice sin vueltas y con mucha seguridad.

Si la dedicación durante tantas horas -con cursadas full time los sábados, faltazos a cumpleaños y otras reuniones-, le resultó más sencilla o viable al no tener un vínculo formal ni hijos, es una pregunta abierta y con respuesta poco precisa. “Si hubiese armado una pareja en estos años, tendría que haber sido con alguien que me acompañe mucho en este proyecto, que era mi meta anhelada. Vi un montón de compañeras que no sintieron apoyo y tuvieron que dejar de estudiar”.

Las vacaciones son otro hito que muestra su forma de plantarse e ir por el mundo. Fanática acérrima de la playa, trata de escaparse cuando puede -mejor si es varias veces al año. Sus amigas saben que le gusta ir sola y muchas ni le preguntan si prefiere organizar en conjunto. “Si me voy con alguien, nos ponemos de acuerdo para que cada una sienta libertad en hacer lo que quiere o seguir sus horarios. En mi ritmo cotidiano, tengo mis tiempos constantemente y me siento bárbara conmigo misma. Por eso, siempre digo que soy mi compañía ideal”.

Hace muy poco se casó uno de sus amigos entrañables en otra provincia y ella organizó el viaje sin pensar si algún conocido iría. “Finalmente coincidimos con una compañera de colegio a quien hacía años que no veía. De todas maneras, no me lo iba a perder por tener que ir sola”.    

“Hay que elegir lo que una quiere y la haga más feliz. Yo me siento muy acompañada por mi familia y mis amigos y eso es invalorable”, concluye.    

Por Luciana Fava

Crédito foto portada: Sol Santarsiero para Ediciones B

Compartir esto...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *