Viajar a Atenas: un encuentro único con esta “Chica Superpoderosa”

Daniela Mandriotti, periodista de profesión y viajera de vocación, nos introduce en esta ciudad maravillosa y nos cuenta con ojos sensibles cómo es este paraíso griego. Porque, como dice Charly García, ella “nació para mirar lo que pocos pueden ver”

Cuando empezamos a soñar nuestro viaje a Atenas, vamos pasando por distintos estados: emoción, abulia, duda, excitación, ansiedad, indiferencia, sorpresa.

Conforme pasan los meses, vamos buscando el lugar perfecto mientras uno trata de imaginar cómo será la ciudad que no encuentra voces unánimes ni está en los circuitos tradicionales.

¿Será un artilugio de los dioses para preservar su divina belleza? En esa búsqueda frenética que hacemos los viajeros cuando buscamos dónde alojarnos, encontré la casa de Lily y decidimos que sería nuestro hogar en esos días.

Porque el secreto de un gran viaje es encontrar hogares y la casa de Lily era todo eso: el amor en una mermelada casera esperando por nosotros, una planta de tomates rojos y verdes y una terraza con vista a la Acrópolis que puede verse desde la cama y que es como estar definitivamente en casa.

La casa de Lilly fue nuestro hogar en Atenas y cuando uno dice hogar dice mucho más que un lugar donde dormir. Es un lugar al cual regresar. La luz del sol siempre presente y la generosidad de una vista majestuosa a la Acrópolis fueron la mejor bienvenida cada día. Y los tomates, como símbolo de todo lo bueno que tiene esta ciudad, sencillez y belleza, amor que crece aquí nomás.

La casa de Lilly – nuestra casa- está entre la Acrópolis y Plaka. Allí donde comienza el laberinto de calles empedradas, balcones florecidos, el sol tiñendo de rojo las esquinas y el aroma a higo dulce que inunda todo. Las pérgolas bajando las calles escaleras, las sillas de los bares de madera roja, azul o amarilla y las vides por doquier.

Plaka es un desparramo, como un mar revuelto. Y nosotros nos zambullimos en  un julio de sol abrasador y muchos grados a la sombra.

Nadie nunca nos contó suficiente sobre Atenas, y nadie nunca nos alertó de la panóptica presencia de la Acrópolis, omnipresente y majestuosa. Siempre presente como una gran madre, recordándonos el camino. Hacia allí fuimos una mañana de brisa suave entre el verde sendero que sube al cielo ateniense.

Todavía no llegaron los turistas aguerridos, que pasan como selfie y se van en alegre montón, y nosotros ya nos vamos perdiendo entre olivos plateados hacia la cima.

Y las chicas -las cariátides- siguen allí, estoicas custodias del olivo sagrado de la gran Atenea, guerreras guardianas de la historia. Protectoras de peinados elegantes contra los turistas furtivos, cazadores de fotos que nadie verá, profanadores de paisajes perfectos. Larga vida a las cariátides y al sol de Atenas por los siglos de los siglos.

Viajar a Grecia es como entrar en un poema homérico. Saber de dónde venimos para saber hacia dónde vamos, esta ciudad generosa y llena de luz conmueve profundamente. Pensé que venía a una ciudad llena de contrastes, un poco decadente y rústica, anclada en un tiempo que no es real, llena de brazos abiertos y sonrisas fuertes, con colores ocres y verde por todas partes, con cigarras que te despiertan anunciando el día y la quietud de los lugares que llevan el estandarte de la historia y lo saben. Pensé que todo se podía encontrar en una guía y que alcanzan las palabras. Pero no. Atenas es todo eso, pero es mucho más. Que la mano de la sabia Atenea nos guíe y nos ilumine.

Como una musaka, capa sobre capa, historia sobre historia, Atenas es la perfecta síntesis de todo. Occidente tan Oriente. Mitología y fe. Mármol y revolución. Azul y blanco. Ocre y verde olivo. Sin mitad de camino ni medias tintas.

Atenea, mujer fatal, poderosa y victoriosa, matrona pagana que sobrevuela nuestra conciencia y se queda en nuestro corazón lleno de deseos prendidos en velas de la catedral.

El deseo es el motor de la vida. Es imperativo inventarnos deseos, crearnos deseos, buscarnos deseos, encontrarnos deseos, compartirnos deseos, pedir deseos, desear deseos, dibujar deseos, soñar deseos, escribir deseos, prender deseos, suspirar deseos, esperar deseos. Desear fuerte y preciso. Pedir claro y concreto. Y dejar que el fuego haga lo suyo. Esto, también, hacemos cuando viajamos.

Y cuando creés que ya viste todo, que ya nada puede sorprenderte, subís al Areópago y te sentís Atenea estallando la cabeza de Zeus. Todo el mundo conocido a tus pies. Y el sol, siempre.

Animales fantásticos

Una de las cosas que más emocionaron de Grecia -y de la que tampoco nunca nadie me había hablado- fue la amorosa presencia gatuna por doquier. Naranjas, atigrados, negros, blancos, bebés, gordos, ariscos, ágiles, indiferentes, pintados, reales, de colores, con ojos verde manzana y con orejas atentas.

Todos ellos ciudadanos ilustres de la gran madre griega. Adornando Plaka y más entrañable a Paros, nos hicieron compañía en nuestro camino viajero y fueron excusa de paradas para caricias apuradas. Paros podría ser su reino perdido. Es una de las grandes Cícladas y al mismo tiempo, tiene una belleza austera y potente. Con playas alejadas y cercanas, calles onduladas coronadas de uvas violetas, café frío para el atardecer y una ventana con vistas a una iglesia de azulísima cúpula, Paros fue una grata bienvenida al mundo de Odiseo.

Y nos llevamos muchas cosas de la isla bonita: un sol rojo fuego que tiñe el mar de violetas y naranjas, las aguas claras y las arenas blancas de Marxello, un ouzo (aguardiente griego con corazón de anís) con albahaca bajo un chiringuito mirando el mar.

Nos llevamos miles de gatos hermosos, echados a la sombra en cualquier escalera. Un par de moussakas entrañables y unos kalamari junto al mar. Nos guardamos muchos frappés -café helado- en el corazón, sana costumbre griega que tan rápido adoptamos.

También, ya que estamos, nos llevamos miles de deseos en velas prendidas y papeles guardados en iglesias chiquititas, blancas por fuera, doradas por dentro. Y con ellos nos llevamos la esperanza de volver a buscar mares, puertos, dioses y atardeceres para cuando necesitemos buenos recuerdos. En blanco radiante, azul profundo, verde olivo o rojo cielo, la Grecia de mil colores es la que nos llevamos prendada en la solapa del corazón.

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Breves de Amores: Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre

Que el amor no desuna lo que la filosofía ha unido

Simone de Beauvoir y Juan Paul Sartre se conocieron en 1929 cuando presentaban el examen final de Filosofía y mantuvieron una relación tan libre y profunda durante toda su vida. En esa exposición, él obtuvo el primer puesto; y ella, el segundo. Pero el cuerpo de profesores sabía que la verdadera filósofa era ella.

Durante 51 años compartieron sus obras, sus vivencias e, incluso, sus amantes, que pasaban del uno al otro sin el menor escrúpulo.

Sartre era muy machista, y, a la vez, un seductor empedernido que necesitaba coleccionar mujeres, preferentemente más jóvenes, para sentirse realizado.

Simone siempre le gustó a Sartre porque tenía la inteligencia de un hombre y la sensibilidad de una mujer.

Por otra parte, era tal la admiración y la devoción de Simone hacia él que si ella estaba con algún amante y él la llamaba para una corrección de su obra, ella dejaba todo y salía corriendo a su encuentro. “Nada, ni tú ni mi propia vida, está por encima de la obra de Sartre” le dijo alguna vez a su amante y se marchó a París.

El día de la muerte de Sartre, ella protagonizó una de las escenas más terribles de su historia. Narró la muerte de Sartre. “Sus últimas palabras fueron “la amo mucho, mi querida Castor”, contó. Luego, según su relato, la besó en los labios, cerró los ojos y murió.

La realidad es que cuando Sartre murió, a causa de una neumonía, quien estaba con él era Arlette y cuando llegó Simone intentó meterse en la cama con el cadáver. Sin embargo, la heredera legal, injustamente de los textos de Sartre fue Arlette. Simone quedo destrozada.

Fuentes
“Memorias de una joven formal” Simone de Beauvoir
“Amores de la historia” Alicia Misrahi

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Tinder y Happn después de los 40: “Las apps de citas son un mal necesario”

Experiencias y anécdotas de mujeres Boleo sobre el flirteo digital.

Las apps de citas Tinder, Happn, Badoo, be2, Inner Circle y el resto de las versiones disponibles en el universo online- son “un mal necesario”.

Las mujeres consultadas para la nota -todas +40, sin conocerse entre sí y en charlas individuales- dieron convencidas esta definición.

La frase, entonces, debe tener su verdad y también, puede ser un resumen ajustado del panorama sobre los vínculos de hoy.

Porque la vuelta al ruedo después de una separación, períodos intermitentes de soltería, relaciones más efímeras o una etapa extendida de vida single, implica casi excepción la instancia de bajar una app y lanzarse al flirteo digital.

Las redes de citas son un signo de estos tiempos, aunque cruel. Porque se perdió la modalidad amorosa de presentar a alguien (o estas opciones son muy acotadas) y los encuentros espontáneos, hasta por motivos económicos, son cada vez más difíciles”, anticipa Valeria Enríquez, actriz, directora de castings y creadora del perfil de Instagram Modo Casting, que tiene cerca de 6.500 seguidores -con un 75 por ciento de mujeres.

Modo Casting está armado en base al personaje de Vera -interpretado por Enríquez-, una mujer un poco torpe, que se sonroja y tartamudea cuando la sacan de foco y “está absolutamente convencida de que va a encontrar al amor de su vida en la red. No claudica”, cuenta Valeria a Boleo Magazine.

A Vera la dejan plantada, le mienten y, sin embargo, ella mantiene estoica su postura, sin ninguna concesión interna ni externa. “Ella está atrapada en estas apps y cree en el amor como lo pensó a los 20. Vera es un poco el reflejo de una persona que está hace demasiado tiempo en las redes”.

Para el nombre de la cuenta, Valeria capitalizó su experiencia en el mundo de las audiciones y pruebas para la tele o el cine y sus puntos en común con los flechazos online (o el interés inicial, para ser estrictamente honestas).

Panorama Tinder

¿Funcionan los encuentros en Tinder? La realidad es que pueden tener las mismas variantes que la vida misma. ¿O hay dudas de que el principio, el desarrollo y el final de cualquier historia están abiertos a los matices y singularidades posibles?

Además, a esta altura de las circunstancias, ya deberían estar más que claras ciertas reglas básicas.

La primera es que, una vez en marcha la conversación en Whatsapp, pedir el nombre completo y hacer un mínimo rastreo por Google y las redes sociales es fundamental. La regla sine qua non: una persona sin nada que esconder u ocultar jamás se negaría a brindar su nombre completo, a qué se dedica y demás datos esenciales. 

Otras recomendaciones acertadas: “fijar un primer encuentro en un sitio público y concurrido, avisarle a alguien cercano de la salida e instalar la geolocalazación en el teléfono”, enumera Valeria.

También dará buenos likes internos –que son los que importan- detenernos a pensar nuestra postura ante esta experiencia. “Antes de descargar la App, mi recomendación es dedicarse un tiempo de introspección para conocer las propias fortalezas y debilidades y clarificar los valores propios innegociables. Además, conviene pensar en el “para qué” y no el “por qué” sumarse a ese espacio. Ahí encontrarás tu verdadera motivación y convicción, saldrás de una postura de necesidad y te liberarás de las excusas”, sugiere la coach personal Silvina Cecchi, con certificación del Instituto Privado de Psicología Médica de la Universidad de Flores y miembro avanzado de la Asociación Latinoamericana de Ciencias del Comportamiento.

Candidatos (excesivamente) ideales

Patricia -como la llamaremos en la nota- es una empresaria de 50 y pico, y con períodos de idas y vueltas en las apps de citas. Estos ciclos le dieron ciertas pautas para no pasar por alto. “Hay que sacarse los prejuicios y no depositar todas las expectativas en el mundo virtual”, anticipa.

Además, al encontrarse en estos espacios con alguien conocido -algo que suele darse- reconocer que “ambos estamos en la misma”.

Aunque, su hallazgo más jugoso fue el descubrimiento de     un perfil inconfundible y muy generalizado: el de un tipo superlativamente perfecto. “Estos hombres tienen fotos que los muestran súper atractivos y un speach que parece calcado”. Ingenieros en petróleo -“sería el equivalente a ser médico en la época de mi mamá”, dice Patricia- puestos destacados en multinacionales y lugares de residencia envidiables. Aunque, ¡ínfima suerte con sus ex mujeres!

El recurso es más que obvio y sin embargo, abundan y no faltan quienes aprovechan el match para ¡pedir pedir plata prestada por transferencia bancaria! “Me pasó. No lo podía creer. Pero si lo intentan es que alguna debe caer en la trampa”.

El mundo virtual también es un pañuelo

Mercedes -este tampoco es su nombre verdadero- tiene 44 años y trabaja en una agencia de relaciones públicas. Su separación llegó después de 18 años en pareja -desde los 25 hasta los 42- y un hijo de 4. “Me rondaba la idea de bajarme una app y no me animaba. Hasta que dije:’por qué no”, sintetiza a Boleo Magazine.

Para ella, la exposición fue un punto a favor. “En un bar o un after no sabés si el tipo realmente está solo, si es casado o está de novio. Acá es más claro y cada uno pone en su perfil a qué apunta”, cuenta.

Pero también reconoce que es un circuito con singularidades. Algunas de ellas: volver a circular online después de unos meses en off y hallar los mismos “postulantes”, encontrar a un ex y a un conocido -ambos en pareja- o darse cuenta de que el hombre con quien empezaba un vínculo paralelamente le escribía a una amiga de ella.

“A veces, parece un supermercado de gente. Hay mucho descarte y se pierden oportunidades de conocer al otro con más profundidad. Por eso, es bueno dosificar la permanencia”, reflexiona.

De todas maneras, con una visión realista y bien plantadas, Cecchi alienta a desparramar likes y probar con los match. Porque  “la vida de a dos puede ser maravillosa”, concluye.

Por Luciana Fava

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Correr en el agua: te contamos todas las ventajas que ofrece la actividad aeróbica en el agua

Entrenar en el agua es una las actividades más placenteras y efectivas porque te ayuda a cuidar tu cuerpo y tu salud sin agotarte y con excelentes resultados que se ven a corto plazo.

Es una práctica que no requiere ninguna habilidad de natación y que combina el ejercicio aeróbico, con los resultados que da el entrenamiento con pesas y la flexibilidad que aporta el yoga.

Especialistas de la Universidad de Texas aconsejan este entrenamiento y lo llevan a cabo con deportistas de alto rendimiento profesional para evitar lesiones que podrían ocasionar grandes perjuicios económicos en lo clubes y traumatismos en los jugadores.

Caminar sobre el suelo es altamente beneficioso pero, si además lo haces sobre el agua, estarás trabajando más tus músculos y articulaciones puesto que la resistencia del agua varía entre 4 y 42 veces más que el aire, todo depende de la velocidad del movimiento que realices. Cuanto más rápido camines dentro del agua, más resistencia encontrarás a la misma. 

El pool running es una actividad muy de moda en los Estados Unidos y el mundo anglosajón y consiste justamente en correr en el agua. Este deporte exige una gran fortaleza para mantener el equilibrio, un esfuerzo que ayuda a adelgazar, a tonificar los músculos y a liberar tensiones.

Cuáles son os beneficios de caminar o correr en el agua:

  • Tonifica tu cuerpo. Una de las grandes ventajas de correr en el agua es el modo armonioso en que esculpe las zonas de tu cuerpo que se ponen en movimiento. Vencer continuamente la resistencia del agua es un trabajo de fuerza específico que fortalecerá tus músculos y al mismo tiempo aumentará las pulsaciones. Es una de las mejores formas de combinar cardio y fuerza en un mismo entrenamiento.
  • Ayuda a adelgazar. En definitiva, este es un ejercicio cardiovascular, el corazón comenzará a latir más rápido y bombeará más sangre para que los músculos puedan afrontar el reto y esto, te ayudará a quemar calorías, a perder grasa y a mantenerte en forma. Es un excelente ejercicio para combatir la celulitis.
  • Mejora el equilibrio. Como el agua es un elemento inestable, habrás de estabilizar el cuerpo y mantener el equilibrio mientras caminas dentro de este medio. Pero lo bueno en este caso es que, si caes, lo harás en blando, sin dolor alguno o peligro de lesión
  • Mejora la circulación. Al ser una actividad aeróbica, reduces considerablemente el riesgo de enfermedades cardíacas y mejorarás la tensión arterial. Que sea de bajo impacto no significa que sea de baja intensidad, sino que tiene bajo impacto articular, pero intensidad suficiente para elevar la frecuencia cardíaca.
  • Reduce el riesgo de lesiones. El riesgo de lesionarse es casi nulo. El hecho de correr en el agua hace que los músculos y las articulaciones no sufran el impacto con el suelo, como cuando corremos en tierra.
  • El agua relaja. Esta actividad es perfecta para combatir la ansiedad y la tensión acumulada a lo largo del día, por lo que mejora el estado de ánimo. El agua proporciona un efecto masaje sobre el cuerpo por lo que, automáticamente proporciona una sensación de relax. 

Crédito fotos: Freepik

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¡Bienvenidos, accesorios!, los tips para aprovecharlos en los outfits corporativos

Las sugerencias de la asesora de imagen y marketing personal Florencia Ducos para transformar la ropa de oficina a partir de los complementos de moda.

Si hay elementos de moda versátiles y amplificadores, estos son los accesorios.

Para advertir sus efectos, basta con comparar un conjunto básico sin ningún agregado; y el mismo, con un pañuelo multicolor, un collar de diseño, un cinturón ancho o unas botas contrastantes.

El cambio salta a la vista: la monotonía queda atrás y las prendas que parecían sueltas logran, como por arte de magia, formar una dupla bien sólida.

Otro punto, y no menor, es que estos ítems permiten que el mensaje personalesa impronta que nos diferencia– sea mucho más potente. Porque, usados estratégicamente, pueden ser fundamentales para vernos más creativas, profesionales, chic, amigables o cercanas.

También demuestran una mayor atención en el look (y pensemos cuántos segundos lleva incorporar un collar o unos aros).  

¿Algunos ejemplos de su poder transformador?

  • Si al skinny jean o chupín y la remera neutra  que elegís cuando no querés ni pensar qué ponerte o para los casual Fridays le agregás unos zapatos tipo mules en punta y un pañuelo al cuello, tendrás un conjunto con estilo bien Ladylike.
  • En cambio, las mismas prendas con unos borcegos o un collar étnico, pueden conformar la opción justa para un outing corporativo.
  • Más alternativas: un traje clásico combinado con varias cadenas y pulseras de tu metal favorito o aquel que ayude a resaltar tus facciones, te puede ayudar a verte más dramática, vanguardista o sofisticada. Y, con zapatillas de diseño o unas ugly sneakers, darte un look joven y aggiornado.

Conclusiones

Desparramá sobre la cama todos tus accesorios -antes de salir a comprar, conviene chequear el propio stock- y empezá a jugar y crear incorporaciones para los outfits que solés llevar de lunes a viernes.

Luego, buscá un organizador para la bijou y los pañuelos o ideá una forma práctica para tenerlos a la vista y poder recurrir fácilmente a ellos.

De esta manera, podrás acentuar tu estilo o verte renovada en tiempo récord y con poco presupuesto.

Probá este recurso, ¡haceme caso!

Crédito fotos: Freepik

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Las madres y los trastornos de alimentación

En los problemas de alimentación de las/los adolescentes es primordial el cuidado y la actitud de la familia, sobre todo el rol de la madre, ya que toda la información que ella baje, marca a fuego la actitud de los chicos.

La pubertad y la adolescencia son etapas donde suelen desarrollarse los trastornos alimentarios, por lo tanto, hay que estar muy atentos. Muchas madres y padres recurren a los profesionales para poder entender la enfermedad y el cómo accionar con esta situación para poder ayudar a sus hijos o familiar que lo esté padeciendo.

Agustina Murcho de @nutricion.ag es Lic. en Nutrición y especialista en trastornos alimenticios. Nos cuenta algunas situaciones comunes a tener en cuenta en donde hay que tener sumo cuidado:

✔️Si llevan a su hija/o a la nutricionista y/o médico y le aconsejan hacer una DIETA donde se eliminan ciertos alimentos o nutrientes, huyan, no dejen que sus hijos caigan en eso, porque si ya hay angustia y preocupación por el cuerpo, algo de este estilo va a terminar de desarrollar el trastorno.

✔️Traten de no hacer comentarios de sus mismos cuerpos ni de otro, porque esas cosas quedan grabadas en la cabeza y son pequeños factores que van influyendo.

✔️Hacer dieta frente a los hijos es uno de los desencadenantes de un trastorno. Si la persona es vulnerable, estas cosas pueden hacer que la patología se desarrolle.

✔️Si ven que por más que intentes prevenir, tu hijo/a no para de angustiarse, pedí ayuda a profesionales especializados. NO a profesionales que den dietas, sino a nutricionistas que estén capacitados para esto y que tomen en cuenta la salud mental, también pedir ayuda a psicólogos especializados, para así prevenir un desorden alimentario, algo muy difícil de salir y una enfermedad que realmente es grave.

Los trastornos en la alimentación pueden desarrollarse a partir de muchas situaciones, y una situación es lo que sucede en casa.

Desde que era una nena veo a mi mamá haciendo dieta, quejándose de que esta gorda, la veo comiendo diferente a todos los demás y se pesa todos los días. También me hace comentarios a mi sobre eso. Yo tengo 17 años, estoy en mi último año de colegio y desde que voy a la primaria tengo problemas con mi cuerpo. Me cuesta aceptarme y también me cuesta no estar obsesionada con la comida. Mi mamá siempre me hacía ir con una vianda a los cumpleaños y no podía comer nada que estuviera ahí, en casa me hace comer como ella, y cuando me visto para salir siempre me encuentra algún defecto: que se me marca el rollo o la cola, y cada vez que comemos me recuerda eso para que no coma lo que come papa y mi hermano…

Muchas veces no se dan cuenta y los pensamientos de sus hijos son como este testimonio. Desde casa podemos prevenirlos así, después hay más disparadores (colegio, medios, dietas, tele, etc.), donde es aún más difícil porque lo vemos día a día.

Una gran recomendación: pedir ayuda si ven que la comida y el cuerpo les condiciona la vida.

Desde casa, cómo ayudar al paciente

Estas son frases que suelen decir los padres cuando están acompañando a sus hijos en su tratamiento, sea el trastorno alimentario que sea.

En el tratamiento nutricional se les indica a los padres, abuelos, tíos o quien sea que acompañe, que ellos cocinen, elijan la comida y sirvan el plato. Es muy común que las personas a cargo sientan pena o les de miedo que la persona se enoje, se angustie, no quiera comer, etc., entonces ceden, negocian y se dejan “manipular por la enfermedad. Porque la realidad es que el trastorno alimentario es la enfermedad de la manipulación. Pero ¿qué pasa acá? Si uno hace caso, le da de comer al paciente lo que el paciente quiere, es serle funcional a la enfermedad, entonces se “ayuda” a que el síntoma se siga sosteniendo, y el paciente se queda “tranquilo” porque pudo comer lo que quiso y seguir controlando. Ojo que acá no digo que se “dejan manipular” porque son tontos, sino porque realmente es fácil caer en el manejo de un trastorno alimenta-rio”, explica Agustina Murcho.

En algunos casos, lo que ocurre es que:

– A veces ceden porque el paciente se enoja y es una lucha constante, lo cual es lógico, porque al atacar a la enfermedad sucede esto. Siempre tengan en claro que quien se enoja es la enfermedad, porque se está tratando de correrla.

– Sé que es difícil, son tratamientos complejos y largos, pero no hay que dar el brazo a torcer, y es fundamental que quienes están a cargo, cumplan con las indicaciones de los profesionales, aunque la persona no quiera comer o grite o se enoje, porque cediendo y haciendo lo que quieren, no es ayudar sino seguir manteniendo los síntomas.

– En casos muy severos se negocia con el paciente y se dan las indicaciones a los padres, y según el caso se hacen tratamientos más intensivos como hospital de día, pero esto es para otro post.

Recordemos que el problema en un TCA no es el cuerpo, no es la comida, sino qué hay otros problemas más de fondo que hacen que la persona lo “tape” con obsesiones con el cuerpo y la alimentación, entonces, si un profesional da una dieta y la persona es vulnerable, le va a ser funcional y va a ayudar a que el trastorno se desarrolle.

Murcho recomienda siempre que una hija/o vaya a ver a un profesional, acompañarlo y tener en cuenta esto: si le da dietas, NO dejes que la haga, por más que no manifieste inquietudes con el cuerpo, porque no todos los chicos hablan y siempre hay riesgo, sobre todo en la sociedad en la que vivimos.

Si bien un TCA no se puede EVITAR, podemos saber cuáles son sus disparadores y trabajar sobre eso.

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Los rulos salen del closet: ¡basta de alisados, planchitas y queratina!

Las mujeres que adhieren al curly girl movement, le escapan al estereotipo del pelo lacio y buscan realzar al máximo sus ondas y bucles.

Que al pelo ondulado, rizado, crespo o con bucles -en todas sus formas y variantes… ¡Y ni hablar de las melenas afro!- “hay” que dominarlo, aplastarlo, aplacarlo, manejarlo, disciplinarlo es una de las supuestas verdades de la belleza.

La finalidad en cada una de estas consignas es conseguir que esas cabelleras se acerquen lo máximo posible al minimalismo y la perfección de los lacios absolutos.

La constancia seguida para los alisados -desde los métodos con cremas no tan efectivas de antaño hasta las nuevas versiones con sistemas progresivos o que aseguran no contener formol– las aplicaciones de bótox capilar y baños de queratina, la destreza para la “toca” -¡las más grandes sabemos de qué se trata!- o la compañía permanente de la planchita (infaltable en la valija hasta para el viaje más exprés), son las pruebas más contundentes.

Para muchas, los motivos para enrolarse en estas rutinas -algunas veces, imposibles de sostener o que dejan el pelo absolutamente dañado- está en frases con muy poco sustento escuchadas e internalizadas como irrefutables. Que “el pelo liso es más presentable”, “da un aspecto más profesional o femenino”, “es más lindo” o que “los rulos están asociados a la rebeldía y la dejadez”, están entre las más repetidas.   

Aunque -a la par de los nuevos activismos que pregonan una mayor aceptación corporal y contra los estereotipos de belleza, como el Body Positive– muchas y cada vez más buscan despedirse para siempre y definitivamente de estos tratamientos y mandatos y, en cambio, realzar y mostrar sus cabelleras en estado natural y sin la acción transformadora de tratamientos químicos o a base de calor.

Esta corriente, conocida como curlygirl movement, comenzó hace un tiempo en Estados Unidos, impulsada por mujeres de la comunidad afro que veían sus cabellos muy dañados por los constantes alisados.

Una de las aristas de esta tendencia es el curly method, una rutina especial para este tipo de cabellos, creada e impulsada por la estilista Lorraine Massey.

El sistema propuesto, más allá de la consigna de usar productos sin sulfatos ni siliconas y de cambiar el orden en la aplicación, deja ver que las marcas líderes recién comienzan a enfocarse en las necesidades y particularidades de este tipo de cabello.

Ciclo cumplido

Milena Wetto

La atención de Milena Wetto a sus rulos forma parte hasta de sus recuerdos de infancia. De chica, su tarde de sábado no estaba destinada a jugar ni a pasear; si no, al lavado del pelo.

Ese pack incluía, además del champú y del acondicionador, el desenredo con cremas específicas, la “toca” y acto seguido, un rato extenso debajo de los antiguos secadores de peluquería.

“Era un proceso muy traumático para mí, nada agradable, y supongo, que para mi mamá también. Además, tenía tanto pelo que, aún después de todo el proceso, todavía quedaban mechones húmedos”, cuenta a Boleo Magazine, esta copywriter -se encarga de hacer textos para marcas- venezolana, que hace nueve años recaló en Buenos Aires y se enamoró de la ciudad.

Para que el lavado sea más duradero, entre semana llevaba permanentemente dos trenzas. “Así el pelo aguantaba más. Supongo que no habría tiempo para realizar todo ese proceso más a menudo”.

Luego, entre los 15 y los 16 años, empezó su derrotero por los métodos de alisado -“los sistemas de ese entonces olían a huevo podrido” y solo aplacaban el volumen-, la queratina y el bótox capilar. “Probaba todo lo que iba saliendo. Te dicen que son sistemas más suaves y son cada vez más fuertes”.

Llegó un momento, hace dos años, en que su pelo estaba demasiado maltratado e inmanejable y entonces, dijo “basta”. Como primer paso para desandar el recorrido, consultó en distintas peluquerías y, al no tener la respuesta más satisfactoria, googleó y encontró grupos de mujeres en la misma y que seguían las propuestas de Lorraine Massey.

“El cambio fue inmediato y desde ese momento los elogios sobre mi pelo se volvieron constantes. Un verdadero camino de ida. Por otro lado, veo fotos de hace años y pienso cómo podía llevar así el pelo”, reconoce.

Su compromiso y su satisfacción fueron tan contundentes que creó la cuenta de Instagram Rulosophy, con consejos y tips para las curly girls. “Hablo de estar bien con nosotras mismas, de tener paciencia y de amar y entender nuestros rulos (que suelen tener una apariencia muy cambiante)”.

Experta en rulos

Johanna Pizzotti

Johanna Pizzotti también está en el team de las ex alisadas. Además, las cuestiones del cabello ondulado se transformaron para ella en un desafío profesional.

Estilista y colorista, durante doce años siguió los tratamientos aplacadores más prometedores y hace dos, decidió llevar sus ondas al natural.

Su decisión tuvo un efecto cascada: muchas de sus clientas siguieron sus pasos y se especializó en este tipo de cabellos. “Evangelizo a las chicas que se hacen alisados y muchas ya los dejaron”, dice divertida. Además, por la publicidad boca a boca, el 80 por ciento de sus clientas tienen rulos.

“Vengo de familia de peluqueros, desde los 15 años trabajo en esto y a partir de la aceptación de mi pelo, empecé a especializarme”.

Vida nueva, pelo nuevo

Para Andrea Villareal, en cambio, la decisión de patear el tablero y dejar atrás un puesto en el área de comunicación y diseño en una empresa de arquitectura y construcción súper estructurada estuvo a la par de estrenar un nuevo look, con melena natural.

“Me enfoqué en asesorar emprendedores con propósito”. En este nuevo camino, “conocí personas maravillosas. Una de ellas es Johanna Pizzotti, que “me ayudó a redescubrirme en el momento justo, cuando me hacía falta volver a ser yo”.

Además, con una de las mujeres a quien asesoró, “nos aliamos en un proyecto de recuperación textil que da trabajo a personas con discapacidad”.

“Los seres humanos, en general, y las mujeres, en particular, estamos derribando muchos estereotipos y mandatos con los que fuimos criados. El empoderamiento del que tanto se habla tiene que ver con la aceptación de nuestro ser en todos sus aspectos, ¡hasta de los rulos!”, analiza.

Un buen legado

Verónica Costa

Verónica Costa es licenciada en publicidad y, si bien su cabello no es ni tan lacio ni tan ondulado, reivindica y sigue un método que impulsan a lucir el pelo natural.

“Nunca usé planchita, a lo sumo me hacía brushing, y mi búsqueda estuvo relacionada, en parte, con encontrar opciones más naturales para tratar el pelo”, dice a Boleo Magazine.

El motivo siguiente y aún más contundente fue inculcarle a su hija de ocho años, que sí tiene una cabellera con rulos definidos, la aceptación de su pelo.

“Por fortuna, hoy hay toda una movida femenina que busca que retomemos nuestros valores, nuestra naturaleza. Eso implica aceptarnos como somos y no querer parecernos a otra. La idea es cambiar la cabeza por dentro para que cambie por fuera”, concluye, con mucha convicción, Milena.

Por Luciana Fava

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Moverse en verano

Con las vacaciones llega el momento de relax y de esparcimiento. Comemos y no nos movemos y volvemos con dos talles más. Aquí te enseñamos unos muy buenos tips para cuidarte cuando es tiempo de resposeras.

La clave está en el estímulo. Tenemos que encontrar actividades divertidas y placenteras, con los días de calor se hace difícil seguir entrenando por eso propongo actividades que puedas realizar en tu lugar de vacaciones.

En la playa si sos principiante te recomiendo las caminatas a la orilla del mar a ritmo constante durante 30 a 40 minutos, las salidas en bicicleta, las clases de stretching en la playa y también las clases de gimnasia en el agua. Si entrenas durante el año te propongo salir a trotar o caminar con el agua abajo de las rodillas para que ofrezca una resistencia, los trabajos de postas y carrera en arena seca sobre todo en la parte de médanos es muy intenso y divertido teniendo en cuenta las diferentes pendientes. Si tomamos sol boca arriba podemos aprovechar para hacer series de abdominales, con los brazos detrás de la cabeza tratar de despegar los hombros y largando el aire hacia el ombligo, podemos hacer 3 series de 25 repeticiones. También jugar un “beachvoley” o divertirse con un partido de “paleta” son actividades divertidas para compartir y “jugando” estamos trabajando nuestro cuerpo en la arena la textura, consistencia y densidad

Importante evitar: los horarios donde el sol pueda dañarnos, lo aconsejable es realizar actividad a la mañana antes de las 11 o cuando cae el sol, utilizar gorra y protección solar adecuada, hidratarse permanentemente antes, durante y después de la actividad. Te propongo como desafío, presentar al final del día ¿”que hicimos hoy por una vida más sana”? y cada integrante de la familia o del grupo de vacaciones tenga su respuesta. Esto puede ser una actividad física que hayamos hecho o alguna “negociación” con las comidas del día, por ejemplo, “hoy no comí churros en la playa…¡me llevé frutas frescas! U “hoy pude desayunar sin pasar directamente al almuerzo” o “no comí tanto pan en un asado porque consumí más ensaladas. Esto también es algo bueno para los chicos que vayan viendo qué cosas están bien y cuales deberíamos tratar de cambiar para tener una vida más saludable.

Verónica Segreto
Coach en alimentación y vida saludable

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BREVES DE AMORES: El elefante y la paloma

Frida Kahlo sufrió a los 18 años un accidente que marcó su vida y su arte para siempre. Unos años más tarde acudió a Diego Rivera para pedirle opinión sobre sus pinturas. Él, que ya tenía “todo un pasado” e hijas con otras mujeres, le hizo prometer que no dejaría de pintar y le cambió la imagen, Frida comenzó a usar trajes de colores y las blusas tradicionales de México.

Se casaron en 1929 y él le llevaba 20 años. Sus amigos se burlaban de ellos y decían que parecían un elefante y una paloma.

Frida tuvo tres embarazos frustrados. Diego la amaba con locura y la dañaba con igual pasión. “Cuanto más la amaba, más deseaba hacerle daño” confesó él. Pero si él le fue infiel, ella no se quedó atrás. Aunque Frida nunca pudo perdonarle a Diego que la engañara con su hermana menor, Cristina, pero a la vez se sentía tremendamente responsable porque ella no podía darle la atención que Diego necesitaba.

La amistad de Diego con Trotsky puso en peligro la relación y acordaron divorciarse en 1940 y estuvieron separados menos de un año. A los pocos meses volvieron a casarse.

“El día que Diego se muera, yo también moriré con él, no pienso vivir sin él porque es todo para mí” escribió. Las últimas palabras de Frida en su diario fueron “espero que sea alegre y espero nunca regresar”.

Él volvió a casarse al año de la muerte de Frida.

Fotos: Pinterest

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RECOMENDADO: Vive dos veces y ama una

Esta comedia dramática dirigida por María Ripoll cuenta desde un lugar conocido para nosotros (no olvidemos que tenemos a “El Hijo de la novia”) la historia de Emilio (Oscar Martínez) que padece Alzheimer. Vive solo y su hija (Inma Cuesta) quiere llevarlo a vivir con ella, pero él se niega porque quiere dedicarse a buscar a su primer amor de la adolescencia. A partir de aquí, entabla una nueva relación con Blanca, su nieta (Mafalda Carbonell) que es una niña bastante particular y comenzará la aventura de la familia.

Martínez brilla en la película, y la niña Carbonell es un descubrimiento, y si bien la película es bastante previsible y a veces cae en lugares comunes, cuenta una historia creíble y muy tierna.

El elenco lo completan Nacho López, Aina Clotet, Isabel Requena y Antonio Valero.

El film fue rodado en Valencia y podemos verlo por Netflix.

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