Del síndrome del nido vacío….al Síndrome del nido lleno

Los tiempos cambiaron, y ese duelo que vivían los padres, con esa sensación de vacío…..de “la casa nos queda grande”, y estamos, “de repente solos”…..se ha transformado y ha transitado exactamente a la polaridad diferente: hoy los padres se preguntan….hasta cuando? Cuando vamos a poder disponer la casa para nosotros?  Qué día disponemos del espacio en su totalidad para una reunión de amigos? Cuando disfrutaremos de un poco de paz y evitar las exigencias que imponen los hijos cuando son adultos, pero aún viven en la misma casa.

Laura comenta…:“Mis hijos viven en casa con nosotros…. Y como tienen 27 y 29 años, nos encontramos , mi marido y yo, como turistas en nuestra propia casa….. la música a todo volumen,  desorden…. sumado a horarios complicados, uno es nocturno y se acuesta a las 5 de la mañana y al otro le gusta el alba y acostarse temprano… estamos viviendo un infierno en nuestra propia casa…”

Lo que acontece es que son adultos y, si bien les agrada compartir el mismo techo, no les agrada que les pongan reglas….. por que son justamente “adultos”….. pero son “adultos” para los que les conviene….. pero no para asumir el protagonismo de la propia vida que se acompaña de responsabilidad y compromiso.

Piden platos especiales, pero de ir al supermercado, no se puede contar! …..se desilusionan al escuchar el plato que hay para cenar…pero de cocinar….nada! Se sienten merecedores de recibir TODO de arriba, por el sólo hecho de “ser hijo de…”

Trabajan free lance y sin demasiado compromiso…por que les gusta viajar…… y para eso tienen que ahorrar plata…! Pero… trabajar a medio tiempo…. Y sin mucho compromiso…para que también les permita renunciar y viajar….

Este podría ser el testimonio de muchos padres, y también por supuesto, pese a que es una realidad que parece instalarse, son muchos los jóvenes que eligen la Autonomía, y muchos los padres que impulsan ese despegue.

Lo cierto es que  “lo poco agrada y lo mucho enfada”, ninguno podemos negar la alegria que nos da compartir con los hijos. Pero esto deberia tener un límite. Hacerle UPA! A un bebé es encantador, pero hacerle UPA a hombres y mujeres de más de 25…. Por decir una cifra…. No es sin costo para ambas partes!!!

Cada padre o madre, y, si es el caso, cada pareja de padres  debe fijar un limite de acuerdo a la situación particular, y hay que ver el caso por caso. Lo que si hay que tener en cuenta es que a partir de los 18 años, tienen que empezar el camino de hacer cosas para lograr la propia autonomía….. La autonomía incluye la independencia económica, que es requisito de salud mental. Trabajar y procurarse una entrada de dinero es digno para quien usa, consume, gasta y usufructa. Y desde de alli empezar un camino de avance, sin prisa, pero sin pausa….

Y sino….tienen que pagar los costos de la vagancia. Los costos de la dependencia siempre son caros. Acompañarlos un trecho está muy bien, sostenerlos una etapa, fantástico, pero la obligación termina, y eso lo deben tener claro ellos y nosotros.

A veces indago…. Y les pregunto a los padres….. A qué edad empezaste a trabajar? La mayoria me dice a los 18 años, algunos comenzaron antes, o en las vacaciones de la escuela, los veranos eran para trabajar, declaran varios progenitores, que también sienten que “protegen a los hijos” dejandolos en casa, que sólo estudien….por que ya van a tener tiempo para trabajar…

Trabajar es mucho más que ganar una entrada de dinero, significa desplegar un montón de funciones yoicas que quien no sale al mundo a desplegarlas no desarrolla todo su potencial.

Entonces me pregunto….:Por qué tienen tanto miedo a que sus hijos trabajen? Por qué le escatiman el fantástico recurso de conseguir las cosas por sí solos? Por que no los ayudan a sumar confianza, autoestima y autovaloración?

Quien consigue sortear desafios, tiene un jefe, compañeros de trabajo, tiene límites y reglas, a la vez que beneficios, se siente parte de una estructura, tiene una cuenta en el Banco… entre otras cosas, avanza en el camino de su Autonomía, que siempre es barato frente a los costos de la dependencia.

Cuando se tiene determinada edad, hacer un camino de crecimiento, abrir puertas, frustrarse, seguir buscando, empezar de nuevo, soltar, cambiar, moverse con cintura, es parte, pero cuando alguien no hizo ese camino, y ya tiene 30 años, por decir un número, no quieren empezar alli ese mismo camino que debería haber empezado mucho antes, entonces, suelen tener tres salidas comunes: depresión, adicciones, o formar vínculos de pareja, donde esté incluída la dependencia, se trate de varones o mujeres.

Son muchos los factores que entran en esta dinámica que incluye a padres e hijos: factores de poder, de manipulación, dependencia, uso del recurso de dinero como poder, padres que se sienten jóvenes con hijos dependientes, por nombrar sólo la punta de un iceberg.

Cuando con naturalidad, los hijos salen al mundo a trabajar, a estudiar, u ambas cosas, empiezan a estar menos en la casa….. muchos entre que estudian y trabajan, es poco el tiempo que sobra, y entre amistades, algún deporte o pasatiempo, noviazgo,  y   el tiempo de compartir es menor. Es el justo y necesario para una convivencia pacífica y grata entre padres e hijos, justo antes que despeguen. Si el tiempo es mayor y tienen frustraciones, comienzan a cruzarse en el hogar y dificulta la convivencia. Cuando son escuetos los momentos compartidos, pueden disfrutarse más, y aprovecharlos a full.

El mejor regalo y la mejor herencia que podemos dejarles a nuestros hijos es la Autonomía, que siempre es barata frente a los costos de la dependencia. Esto incluye  crecer con salud mental.

sanchez

María Eugenia Sánchez Grillo

Lic. en Psicología y en Relaciones Públicas

www.mariaeugeniasanchezgrillo.com

Terapeuta – Conferencista – Escritora

Consultorio  C.A.B.A. y Acassuso, Zona Norte

 

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