NUESTRAS DIVAS DE SIEMPRE

Ellas fueron las musas inspiradoras de nuestras madres cuando nosotras crecíamos. Las miraban largamente y de alguna manera soñaban con tener los ojos de Elizabeth Taylor, las curvas de Sofía Loren, la sensualidad de Brigitte Bardot.

Estas mujeres, que revolucionaron el celuloide y el mundo con sus rostros naturales y que marcaron tendencia sin botox ni cirugías, fueron también, en parte, quienes “inventaron” el modelo estético que alguna vez todas soñamos tener.

¿Quién de nosotras no quiso alguna vez provocar una mirada deseosa con un lunar tan sensual como el de Marilyn? ¿Quién no soñó unas caderas y unas lolas labradas sólo por la mano de Dios como las de Sofía Loren? ¿Quién no ensayó la inocencia de Natalie Wood cuando sufría con todo el cuerpo por ese amor que la arrimaba a Warren Beauty? ¿Y cuál de todas nosotras no se ahogó un poco con ella en ese desgraciado accidente que le arrebató la vida al caer del Splendor en 1981?

 

 

Sofia Loren y la Bardot, revolucionaron el mundo con sus curvas y su sensualidad y aún hoy a los 82 años siguen siendo el ícono femenino por excelencia. Fuertes, combativas, de armas llevar, hicieron del cine un universo nuevo. Sofía, con sus viudas de postguerra del neorrealismo italiano, libró varias batallas en su afán por ser madre, hasta que finalmente, decidida, buscó ayuda en un médico suizo, gracias al que pudo dar a luz a Carlo y a Edoardo, los hijos que tuvo junto al director Carlo Ponti.

El embarazo –ése final de película que todas queríamos para ellas- no significó lo mismo para Bardot, quien entregó a su hijo al padre, tras su divorcio con Jacques Charrier. Fue tan ofensiva con su vástago que terminó demandándola. Y hoy, a sus incontables años y arrugas, apenas ha conocido a sus nietos. Pobre Brigitte…

Aun así, marcaron una época. Una época donde con la belleza solamente no alcanzaba. Era necesario el talento. Y poco importaba si sabían bailar por un sueño. El sueño eran ellas mismas.

 

 


Por Sandra Votta

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CASARSE A LOS 50

Vamos a hablar de las características del amor en esta etapa particular de la vida.  Muchas veces al estar frente a las sensaciones y emociones de este amor más consciente y maduro se escucha:  “Esto es amor, no lo que viví antes con fulanito”. El detalle es que, aquello era amor, era el amor posible de ese momento, el que podían vivir, tu pareja anterior y el que podías vivir vos, con los aciertos, los desaciertos, con la sabiduría de cada uno de aquel momento y también con las limitaciones que ambos tenían. A esta altura de la vida, hay una alegría por el encuentro, por el hecho de dejar atrás una etapa de soledad para volver al encuentro de vivir o volver a vivir la vida de a dos.  Iniciada la quinta década,  ya se han pasado algunos dolores y desilusiones y nadie se presta a desacuerdos, ni peleas inútiles. Lo que se desea es disfrutar a full la vida. Las arrugas no vienen solas, vienen con sabiduría, y nos encontramos con que en esta etapa, el enamoramiento dura menos y; la fuerza de esta pasión deja lugar a la profundidad de un sentimiento: el  amor,  para luego tener reenamoramientos ocasionales dentro de la pareja. Ya no vemos al otro como nos gustaría que sea, ó según lo que queremos o precisamos, vemos al otro como es, y no solo no queremos cambiarlo, sino que celebramos que sea así… El amor  de esta etapa tiene que ver con disfrutar lo posible, y dejar de pedirle imposibles…. Es un amor la mayoría de las veces más consciente, donde una mujer puede sentirse afortunada de vivir esta historia, y de ser junto a su pareja los protagonistas, y sentirse elegidos… Un encuentro donde ambos ejercen la autenticidad, han conquistado el autoconocimiento y han pasado por algunos duelos, entre ellos, el saber que “el amor no es para siempre” y de esa forma reconocen la importancia de cuidar ese amor. Y de cada día… volver a elegirse. Es reparar. La otra vez no pudo ser. Esta vez sí. Es apostar. A veces, volver a apostar. Por supuesto que estas mismas sensaciones, emociones y sentimientos pueden vivirse sin necesidad de casarse o pasar por el Registro Civil. La Reforma del Código Civil hoy en día equipara muchas cuestiones al matrimonio y a la unión convivencial. Entonces, enumero aquí algunos de los móviles y las expectativas que llevan a una pareja a contraer matrimonio: Es cumplir un sueño, “quise casarme de joven, no pude, me caso ahora”. El vestido, la fiesta, la movida de un casamiento. A veces, puede estar relacionado con cuestiones prácticas económicas: el deseo de estar protegido, o de proteger al cónyuge: frente a hijos de uniones anteriores, para dejar herencia, o diversificarla. Cuestiones previsionales y de obra social o seguro médico. Por traslados a otros países, donde para obtener documentación legal local,  estar casados facilita los trámites. Para que la propiedad donde conviven, en caso de fallecimiento de uno de los miembros de la pareja,  pueda usufructuarla el cónyugue sobreviviente. Por cuestiones religiosas. Por tener la ilusión que cuando hay casamiento el vínculo es más fuerte, más serio ó más comprometido.

Lo cierto es que, con casamiento o sin él, siempre vale la pena apostar al amor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


María Eugenia Sánchez Grillo

Lic. en Psicología

Terapeuta de Niños, Adolescentes, Adultos, Parejas, Familias y Familias Ensambladas.

www.mariaeugeniasanchezgrillo.com

 

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4 TIPS PARA CORREGIR TU POSTURA EN EL TRABAJO DE OFICINA

Muchas de las lesiones o dolores que se suelen recibir en la consulta diariamente son debidas a la mala postura en el trabajo, en particular en los de oficina, donde se pasa muchas horas con el cuerpo en forma estática. Hay conductas de higiene postural que podemos adoptar de forma rápida, las cuales no cuesta mucho más de unos días de poner en práctica para comenzar a ver resultados. Aquí les dejo cuatro tips para comenzar a poner en práctica.

 

  1. Para evitar los molestos dolores de muñeca, brazo y hombro causados por el mouse, apoya el brazo en la mesa,  haciendo contacto desde el codo. (esto evita que el brazo quede suspendido causando una tensión

  2. Si tu silla no posee un apoyo lumbar puedes utilizar una almohada fina colocada a nivel lumbar para hacer buen contacto contra el respaldo (esto evitará los típicos dolores causados por la lordosis lumbar)

  3. Ubica el monitor nivelado a la altura de tus ojos para evitar malas posiciones de cuello y cambia, de ser posible, la ubicación del mismo cada tanto hacia ambos lados para que el cuello no esté siempre estático.

  4. Cada 30 minutos de trabajo pon el cuerpo en movimiento y estíralo de ser posible (esto evita que la continua carga aplaste los discos vertebrales, lo que produce con el tiempo deshidratación en los discos y dolores musculares).

 

 


Andrés MazzottaAndrés Mazzotta 

Osteópata – Deportologo

Facebook: terapiassaludcastelar 

 

 

 

 

 

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NO LA PUBLIQUES MIENTRAS ESTÉ VIVA

“No la publiques mientras yo esté viva”…le pidió su amiga Leonora Carrington a la fotógrafa Lee Miller y ella cumplió. La foto fue inédita hasta hace unos meses cuando fue expuesta en México y Leonora ya había muerto con más de 90 años.

Del otro lado de la lente, estaba la fotógrafa surrealista Elizabeth Lee Miller. Allá por fines de los años 20 en la ciudad de New York supo ser una exitosa modelo que deslumbraba con su bella figura en las portadas de Vogue. Hasta que participo en una publicidad de toallitas femeninas Kotex y armo tal escándalo en la pacata sociedad de la época que puso fin a su carrera de modelo.

Su padre había sido un aficionado a la fotografía, que la había retratado mil veces de niña, incluso en varios cuestionados desnudos. De él había aprendido las primeras técnicas en el arte de dibujar con luz. Gracias a un contacto que le facilita el editor de Vogue, consigue ir como al estudio de Man Ray a Paris, ya no como modelo sino como aprendiz. Se dice que muchas de las fotos de moda, atribuidas a Man Ray, fueron en realidad de su autoría.

En París fue además, musa de los surrealistas y los artistas del movimiento Dadá. Discípula y luego amante de Man Ray quien se obsesionó con su belleza, la retrató con vehemencia en decenas de sus fotografías avant-garde. Y hasta el mismo Picasso la pinta en seis oportunidades con una sensualidad infinita y severa pintandola un ojo en su pubis.

Más tarde abandonaría a Man Ray y abre su propio estudio de fotografía y trabaja para Vogue. Pero la guerra y su espíritu aventurero, la convertiría en la primera mujer en cubrir como corresponsal la línea de fuego, contratada por la marina norteamericana. Fotografió los atroces efectos del napalm, la batalla de Alsacia y el espanto de los campos de concentración de Buchenwald.

En Agosto de 1944, ella vestida con uniforme de fajina y borcegos cubiertos de barro de trincheras, fotografió la entrada de las tropas americanas a París. La ciudad luz había sido liberada de los nazis y el pueblo salía a celebrar.

Lee Miller vuelve a trabajar a Vogue después de la guerra, haciendo retratos de celebridades. Pero su lente que ya había vivido lo descarnado de la guerra, que se había embarrado en las trincheras ya enfocaba distinto. Ya la luz de su cámara conocía de tinieblas y quizás por eso, podía hacer lo bello más bello, lo real, más surreal.

Viaja a Londres, donde se casa por tercera vez en 1949 con el artista y critico Roland Penrose. Se natulaliza inglesa y vive allí hasta su muerte en 1977, ya convertida en un icono de la fotografía surrealista.

Su colección y archivo de más de 60.000 negativos es custodiada celosamente por su hijo Anthony. Él fue quien a la muerte de su madre y de su amiga, la talentosa pintora y escritora Leonora Carrington, cede la fotografía de la portada de esta nota al museo de arte moderno en México, para que por fin conozca la luz.


 

Por Griselda Lopez Viegas

 

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