Las madres y los trastornos de alimentación

En los problemas de alimentación de las/los adolescentes es primordial el cuidado y la actitud de la familia, sobre todo el rol de la madre, ya que toda la información que ella baje, marca a fuego la actitud de los chicos.

La pubertad y la adolescencia son etapas donde suelen desarrollarse los trastornos alimentarios, por lo tanto, hay que estar muy atentos. Muchas madres y padres recurren a los profesionales para poder entender la enfermedad y el cómo accionar con esta situación para poder ayudar a sus hijos o familiar que lo esté padeciendo.

Agustina Murcho de @nutricion.ag es Lic. en Nutrición y especialista en trastornos alimenticios. Nos cuenta algunas situaciones comunes a tener en cuenta en donde hay que tener sumo cuidado:

✔️Si llevan a su hija/o a la nutricionista y/o médico y le aconsejan hacer una DIETA donde se eliminan ciertos alimentos o nutrientes, huyan, no dejen que sus hijos caigan en eso, porque si ya hay angustia y preocupación por el cuerpo, algo de este estilo va a terminar de desarrollar el trastorno.

✔️Traten de no hacer comentarios de sus mismos cuerpos ni de otro, porque esas cosas quedan grabadas en la cabeza y son pequeños factores que van influyendo.

✔️Hacer dieta frente a los hijos es uno de los desencadenantes de un trastorno. Si la persona es vulnerable, estas cosas pueden hacer que la patología se desarrolle.

✔️Si ven que por más que intentes prevenir, tu hijo/a no para de angustiarse, pedí ayuda a profesionales especializados. NO a profesionales que den dietas, sino a nutricionistas que estén capacitados para esto y que tomen en cuenta la salud mental, también pedir ayuda a psicólogos especializados, para así prevenir un desorden alimentario, algo muy difícil de salir y una enfermedad que realmente es grave.

Los trastornos en la alimentación pueden desarrollarse a partir de muchas situaciones, y una situación es lo que sucede en casa.

Desde que era una nena veo a mi mamá haciendo dieta, quejándose de que esta gorda, la veo comiendo diferente a todos los demás y se pesa todos los días. También me hace comentarios a mi sobre eso. Yo tengo 17 años, estoy en mi último año de colegio y desde que voy a la primaria tengo problemas con mi cuerpo. Me cuesta aceptarme y también me cuesta no estar obsesionada con la comida. Mi mamá siempre me hacía ir con una vianda a los cumpleaños y no podía comer nada que estuviera ahí, en casa me hace comer como ella, y cuando me visto para salir siempre me encuentra algún defecto: que se me marca el rollo o la cola, y cada vez que comemos me recuerda eso para que no coma lo que come papa y mi hermano…

Muchas veces no se dan cuenta y los pensamientos de sus hijos son como este testimonio. Desde casa podemos prevenirlos así, después hay más disparadores (colegio, medios, dietas, tele, etc.), donde es aún más difícil porque lo vemos día a día.

Una gran recomendación: pedir ayuda si ven que la comida y el cuerpo les condiciona la vida.

Desde casa, cómo ayudar al paciente

Estas son frases que suelen decir los padres cuando están acompañando a sus hijos en su tratamiento, sea el trastorno alimentario que sea.

En el tratamiento nutricional se les indica a los padres, abuelos, tíos o quien sea que acompañe, que ellos cocinen, elijan la comida y sirvan el plato. Es muy común que las personas a cargo sientan pena o les de miedo que la persona se enoje, se angustie, no quiera comer, etc., entonces ceden, negocian y se dejan “manipular por la enfermedad. Porque la realidad es que el trastorno alimentario es la enfermedad de la manipulación. Pero ¿qué pasa acá? Si uno hace caso, le da de comer al paciente lo que el paciente quiere, es serle funcional a la enfermedad, entonces se “ayuda” a que el síntoma se siga sosteniendo, y el paciente se queda “tranquilo” porque pudo comer lo que quiso y seguir controlando. Ojo que acá no digo que se “dejan manipular” porque son tontos, sino porque realmente es fácil caer en el manejo de un trastorno alimenta-rio”, explica Agustina Murcho.

En algunos casos, lo que ocurre es que:

– A veces ceden porque el paciente se enoja y es una lucha constante, lo cual es lógico, porque al atacar a la enfermedad sucede esto. Siempre tengan en claro que quien se enoja es la enfermedad, porque se está tratando de correrla.

– Sé que es difícil, son tratamientos complejos y largos, pero no hay que dar el brazo a torcer, y es fundamental que quienes están a cargo, cumplan con las indicaciones de los profesionales, aunque la persona no quiera comer o grite o se enoje, porque cediendo y haciendo lo que quieren, no es ayudar sino seguir manteniendo los síntomas.

– En casos muy severos se negocia con el paciente y se dan las indicaciones a los padres, y según el caso se hacen tratamientos más intensivos como hospital de día, pero esto es para otro post.

Recordemos que el problema en un TCA no es el cuerpo, no es la comida, sino qué hay otros problemas más de fondo que hacen que la persona lo “tape” con obsesiones con el cuerpo y la alimentación, entonces, si un profesional da una dieta y la persona es vulnerable, le va a ser funcional y va a ayudar a que el trastorno se desarrolle.

Murcho recomienda siempre que una hija/o vaya a ver a un profesional, acompañarlo y tener en cuenta esto: si le da dietas, NO dejes que la haga, por más que no manifieste inquietudes con el cuerpo, porque no todos los chicos hablan y siempre hay riesgo, sobre todo en la sociedad en la que vivimos.

Si bien un TCA no se puede EVITAR, podemos saber cuáles son sus disparadores y trabajar sobre eso.

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Moverse en verano

Con las vacaciones llega el momento de relax y de esparcimiento. Comemos y no nos movemos y volvemos con dos talles más. Aquí te enseñamos unos muy buenos tips para cuidarte cuando es tiempo de resposeras.

La clave está en el estímulo. Tenemos que encontrar actividades divertidas y placenteras, con los días de calor se hace difícil seguir entrenando por eso propongo actividades que puedas realizar en tu lugar de vacaciones.

En la playa si sos principiante te recomiendo las caminatas a la orilla del mar a ritmo constante durante 30 a 40 minutos, las salidas en bicicleta, las clases de stretching en la playa y también las clases de gimnasia en el agua. Si entrenas durante el año te propongo salir a trotar o caminar con el agua abajo de las rodillas para que ofrezca una resistencia, los trabajos de postas y carrera en arena seca sobre todo en la parte de médanos es muy intenso y divertido teniendo en cuenta las diferentes pendientes. Si tomamos sol boca arriba podemos aprovechar para hacer series de abdominales, con los brazos detrás de la cabeza tratar de despegar los hombros y largando el aire hacia el ombligo, podemos hacer 3 series de 25 repeticiones. También jugar un “beachvoley” o divertirse con un partido de “paleta” son actividades divertidas para compartir y “jugando” estamos trabajando nuestro cuerpo en la arena la textura, consistencia y densidad

Importante evitar: los horarios donde el sol pueda dañarnos, lo aconsejable es realizar actividad a la mañana antes de las 11 o cuando cae el sol, utilizar gorra y protección solar adecuada, hidratarse permanentemente antes, durante y después de la actividad. Te propongo como desafío, presentar al final del día ¿”que hicimos hoy por una vida más sana”? y cada integrante de la familia o del grupo de vacaciones tenga su respuesta. Esto puede ser una actividad física que hayamos hecho o alguna “negociación” con las comidas del día, por ejemplo, “hoy no comí churros en la playa…¡me llevé frutas frescas! U “hoy pude desayunar sin pasar directamente al almuerzo” o “no comí tanto pan en un asado porque consumí más ensaladas. Esto también es algo bueno para los chicos que vayan viendo qué cosas están bien y cuales deberíamos tratar de cambiar para tener una vida más saludable.

Verónica Segreto
Coach en alimentación y vida saludable

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ALERTA VERANO: ¿cómo alimentarnos en vacaciones?

Llegan las vacaciones y con ellas una inmensa felicidad de poder escaparnos unos días de la rutina. Así como cambiamos de lugar, de horarios, de actividades, es muy probable que la forma de alimentarnos también sea distinta. Ahora bien, no por el hecho de que sean vacaciones, vamos a elegir el camino del desborde porque sería una justificación errónea. Como todo en la vida, lo mejor es el equilibrio.

Durante las vacaciones lo mejor es lograr armonía en las comidas, ni privarse de todo, ni tener días a puros excesos. Si bien sabemos que en los momentos de relax aparecen propuestas tentadoras, no hay que alarmarse.

Algunos tips fundamentales a tener en cuenta:

  • Consumir frutas y verduras, aportan líquidos y nos hacen sentir más livianos, a la vez que nos permiten saciarnos.
  • Disminuir las comidas altas en grasas y azúcares.
  • Balancear las comidas. Por ejemplo, si a la noche organizamos reunión con amigos y sabemos que va a haber picada, asado y postres, en el almuerzo podemos pedir un plato saludable completo para no llegar con hambre.
  • Lograr armonía entre las comidas, y no dejar de comer.
  • Registrar lo que comemos y en que cantidad.
  • No saltear comidas, tratar de mantener una rutina diaria de comidas para evitar los atracones.
  • Hidratarse. Ingerir más de 2 litros de agua por día en caso las temperaturas sean muy elevadas.
  • Hacer actividad física. Correr, caminar por la playa, jugar a la pelota, son todas actividades de fácil acceso para realizar durante las vacaciones y el verano.
  • ¡No atormentarse ni obsesionarse! Si volvés con algunos kilos de más, no te preocupes. Luego se vuelve a la rutina y el cuerpo se acomoda.

Lo más importante: ¡disfrutar en vacaciones! No podemos estar presos del cuerpo y la balanza. No sirve y hace que vivamos obsesionados sin darnos lugar al disfrute.

Lo recomendable es lograr un hábito de comida sana y evitar realizar dietas que pueden devenir en trastornos alimenticios, sin la necesidad de eliminar ningún alimento de nuestra vida.

Muchas veces lo que ocurre es que la persona come todo lo que tiene ganas durante un viaje, o en sus vacaciones, y luego regresa con la obligación de “hacer dieta” para eliminar los kilos de más. Esto suele ocurrir en forma recurrente en la vida de las personas, por lo que si tiene un atracón por semana se pueden generar distintas situaciones que podrán afectar al patrón alimentario que tiene.  En algunos casos se diagnostica a personas que se dan atracones pero no utilizan ningún método compensatorio y solo comen por emociones, trastorno que se conoce como BED.

Así y todo, los trastornos mutan y una persona con anorexia puede pasar a ortorexia: una alimentación 100% sana. Se puede pasar de ortorexia a vigorexia (trastorno dismórfico muscular).

Podemos tener una vida equilibrada donde obviamente existan los placeres de la vida como un helado, pizzas u otro tipo de alimento que, si bien están vistos como que engordan, es sano para nuestras vidas. No podemos vivir restringidos reprimiendo el deseo de comer algo rico. Lo que si hay que tener en cuenta es la frecuencia con lo que lo hacemos y la cantidad que ingerimos. Además, la restricción nos puede aislar de nuestro entorno porque comenzamos a dejar de ir a cumpleaños, la cerveza del miércoles con amigos, festejos, etc.  Por eso lo importante es no privarse, llevar una vida equilibrada y disfrutar de cada momento.

Agustina Murcho
Lic. en Nutrición (@nutricion.ag)

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La señora Aguacate

Cuáles son los beneficios de la palta para una alimentación saludable y rica en nutrientes. Todos los secretos.

En la actualidad, la palta se ha convertido en un alimento muy popular entre las personas que buscan un estilo de vida saludable. A veces se la etiqueta como un “superalimento”, lo cual no sorprende considerando sus beneficios para la salud.

Los que me conocen saben que amo la palta, la consumo en diferentes preparaciones tanto saladas como dulces y también la como como snack.

La palta es el fruto del árbol Persea americana y se la valora por su gran valor nutritivo. Se utiliza en una amplia variedad de platos gracias a su buen sabor y su rica textura. ¡Por ejemplo, es el ingrediente principal del guacamole mexicano!

No es novedad que mantener un estilo de vida saludable a veces es difícil y requiere de constancia y disciplina, y la rutina nos juega en contra cuando se trata de cocinar y de preparar platos elaborados para tratar de obtener la mayor cantidad posible de nutrientes y vitaminas que el organismo necesita. Uno de los grandes beneficios de comer palta es que al hacerlo el cuerpo recibe más de 20 vitaminas y minerales recomendados, entre los que se encuentran: 25% de vitamina C, 39% de vitamina K, 30% de folato y 21% de potasio.

Además tiene mas potasio que las bananas, está repleta de ácidos grasos monoinsaturados beneficiosos para el corazón, llena de fibra, reduce los niveles de colesterol y triglicéridos, ayuda a absorber nutrientes de otros vegetales, están llenas de poderosos antioxidantes, son ricas en ácido fólico, son riquísimas y fáciles de incorporar a la dieta. Recomendada para deportistas y embarazadas.

Algunas de mis recetas preferidas son, tostada con palta y huevo, palta al horno rellena, ensalada de atún y palta, ensalada de palta naranjas y almendras, pesto con palta, palta con boconcino y tomates cherries, palta con garbanzos…y así podría incorporarla a todas mis comidas desde el desayuno hasta la cena. Pueden llamarme la señora aguacate!

La palta aporta untuosidad y consistencia a muchas recetas, y puede utilizarse indistintamente en la preparación de postres dulces y platos salados.

A temperatura ambiente las paltas maduran en 3 o 4 días. Un truco para acelerar el proceso: se pueden introducir en una bolsa de papel junto a una manzana o una banana.

Para evitar que se pongan negras por oxidación es necesario añadirle un ingrediente ácido como jugo de limón o de lima,o bien envolverlo en una película de plástico o papel film que no deje pasar el oxígeno.

Para pelarla se corta la fruta longitudinalmente con ayuda de un cuchillo bien afilado hasta alcanzar la semilla, se giran ambas mitades una contra la otra, como si se fuera a abrir un envase, y se separan. Luego se retira el carozo y se extrae la pulpa con una cuchara.

A la hora de comprar paltas hay que comprobar que la piel no presente puntos negros, manchas o cualquier signo que indique una excesiva maduración.

No obstante, conviene saber que una piel agrietada no siempre significa que esté pasado: algunas variedades tienen ese aspecto en condiciones normales.

Sugiero que te hagas amiga de la palta, la pruebes y la incorpores a tu dieta.

Vale aclarar que no hay un alimento que engorde y no existe un alimento que adelgace, ya que la palta, la banana, las uvas y otros alimentos son discriminados y apartados de la dieta como si fueran demonios.

Los importante es la cantidad y la frecuencia de consumo tanto en una palta como en cualquier otro alimento. Cada persona deberá cumplir con los requerimientos nutricionales, es decir, la porción dependerá de las necesidades de cada uno.

Una palta no engorda y una manzana no adelgaza. Disfrutemos de estos súper alimentos y tengamos una alimentación saludable, es la mejor manera de prevenir enfermedades y poder vivir más y mejor.

Verónica Segreto
Coach en salud y bienestar

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Cómo desintoxicarnos después de las fiestas

Cuando despertamos el 1 de enero nos damos cuenta de que comimos mucho más de lo deseable y ahí empieza el sufrimiento porque las vacaciones están cerca y perdemos parte del esfuerzo realizado durante el año. Vero Segreto nos aconseja cómo recuperar el camino.

Me preguntan cómo desintoxicar mi cuerpo después de estas semanas a puro festejo y exceso.

Tengamos en cuenta que nuestro cuerpo es una máquina perfecta y tenemos órganos encargados de dicha desintoxicación, seguramente en estas fechas tienen mucho trabajo. El hígado, los riñones y nuestro sistema linfático están encargados de dicha tarea.

Si bien lo ideal seria no tener que pasar por esto y aprender a ser moderados, el entorno y ciertas fechas nos llevan a comer de más y diferente, se alteran los horarios y se incrementa el consumo de alcohol.

Frente a esto, muchas personas “arrancan” el segundo día del año haciendo prácticas nada saludables con el fin de compensar dichos excesos.

Veamos como podemos volver al camino sin perjudicar nuestra salud:

Lo primero que te recomiendo es que ordenes tus horarios y vuelvas a las cuatro comidas.

Podes tomar más agua, agua saborizada de manera natural, con rodajas de limón, pomelo, pepino, jengibre. No hay nada mejor que el agua para bañarte por dentro.

Consumí más frutas y alimentos reales. ¡Dejemos el pan dulce, los budines y los postres que sobraron para otros!

Caminá, nadá, andá en bici, mové tu cuerpo para activar todos los sistemas.

Deja de comer fiambres y grandes cantidades de quesos como así también alimentos que contengan alto porcentaje de sodio.

Disminuí y si podés evitar, mejor, las harinas refinadas y el azúcar.

No comas las sobras.

Servite siempre en un plato para evaluar tu porción.

Tené paciencia y confía en tu cuerpo, en unos días vas a sentirte más liviana y mejor.

Tratate bien.

Para desintoxicarse después de haber cometido excesos, lo mejor es apoyarse en buenos hábitos de vida y evitar caer en la tentación de recurrir a las fórmulas populares que no aportan nada bueno a la salud.

Queremos rápidamente hacer magia y solucionar excesos de semanas en solo dos días. ¡Pensemos y tratemos de aprender para que el próximo año no nos pase!

Vamos por un año lleno de salud y bienestar.

Veronica Segreto
Coach en salud y bienestar

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El secreto de una alimentación saludable

Tener una vida saludable, comer sano y rico, es también cuestión de organizarse. Planificar compras, llenar la heladera de frutas y verdura, armar las viandas de los chicos evitando la tentación de los kioscos y preparar un tupper para la oficina para no sucumbir ante el primer alfajor, genera un entorno saludable.

En este videíto Vero Segreto, nos comparte sus consejitos y tips para organizar mejor la alimentación de todos los días.

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Adelgazar después de los 40, sin frustrarse en el intento

La opinión de las expertas en nutrición más reconocidas para bajar de peso teniendo en cuenta los cambios que se dan en esta etapa.

 

La ropa da un cierto indicio: empezamos a preferir las remeras y blusas con cortes más sueltos, salteamos por completo los tops o conjuntos adherentes, miramos con más cariño los trajes de baño enteros (que, dicho sea de paso, ¡están en pleno revival!) y determinados modelos de pantalones ya no convencen. Luego, puede ser que la balanza revele el dato objetivo: unos kilos de más con respecto a hace algunos años.

Este combo es más que típico una vez pasados los 40 y lleva muchas veces a pensar en un plan para bajar de peso (tal vez con más determinación que en otras etapas).

Para encararlo, el punto de partida insustituible será la aceptación. Esperar recuperar la figura de hace diez o veinte años -antes de ser mamás o simplemente de transcurrir por los siempre nombrados cambios hormonales, o de épocas en que el entrenamiento era una cita irrenunciable- es el primer error a evitar.

Como contrapartida, buscar un peso posible, que nos haga sentir cómodas y, en especial, que aleje las probabilidades de enfermedades o situaciones relacionadas con el sobrepeso o la obesidad –como la diabetes o el riesgo cardiovascular– es la meta para tener en cuenta. 

¿Almanaque u hormonas?

La regla es que “los cambios hormonales se dan mientras la edad avanza. Por lo cual, resulta difícil atribuir a uno u otro las modificaciones corporales propias de esta edad”, resume Ana María Cappelletti, médica endocrinóloga especialista en obesidad, miembro de la Sociedad Argentina de Nutrición y docente de la Universidad Favaloro.

Además, hay otros ítems para tener en cuenta y que forman parte de este proceso. Por un lado, “los estrógenos ayudan a nivel cerebral a mantener el peso y en esta etapa están disminuidos. Por otro, el gasto calórico va bajando con las décadas. Por ejemplo, pasados los 50 hay una reducción considerable de las calorías que el organismo consume, más allá de lo que la persona gaste a través del ejercicio”, completa Mónica Katz, médica especialista en nutrición y directora del centro Katz.

Tampoco debemos pasar por alto que “la disfunción tiroidea puede dispararse en distintas etapas de la vida y la menopausia es una de ellas. Aunque la realidad es que en la mayoría de los casos el aumento de peso no se debe a esta cuestión y sí coincide con que se trata de un momento de modificaciones en el estilo de vida”, reflexiona Cappelletti.

Frente al espejo

Otra cuestión típica de este ciclo es una nueva forma corporal, con el abdomen más pronunciado. “La distribución de grasa en las caderas y los muslos (molesta estéticamente, aunque protectora de la salud) se revierte al amenguar los estrógenos. Como dice la humorista Maitena: el problema no son los kilos demás, sino lo mal que se reparten. Esto va más allá de una cuestión estética. Porque una cintura por encima de los 88 centímetros a nivel del ombligo implica un riesgo cardiovascular muy importante. No debemos olvidar que después de la menopausia las probabilidades de este tipo de enfermedades son iguales o mayores que en los hombres”, advierte Cappelletti.

Recalculando

Por supuesto, “Pasados los 40, el destino no es engordar. Teniendo en cuenta las necesidades y variaciones que se dan en esta etapa, la idea es desarrollar estrategias que apunten a cambiar el estilo de vida y que ayuden a adelgazar”, recomienda Katz.

El concepto de dietas -con planes sin posibilidad de adaptación y flexibilidad- está en absoluto desuso. En su lugar, los nutricionistas y médicos especializados en obesidad hablan de propuestas y métodos para incorporar hábitos saludables (y desterrar los contrarios). Acá, algunas claves fundamentales.

Menú enfocado

Determinadas pautas contribuyen a perfilar una alimentación beneficiosa y sin excesos de calorías. Las licenciadas en nutrición María José Villanueva y Florencia Brunello, creadoras de la cuenta de Instagram Real Nutrición, detallan algunas de ellas: “preferir los alimentos naturales frente a los procesados, lograr una buena hidratación diaria -con agua, infusiones y jugos naturales-, controlar el tamaño de las porciones –más allá de tratarse de opciones healthy- y la frecuencia de lo placentero”.

Por su parte, para evitar la hinchazón y la retención de líquidos, es importante evitar el consumo de gaseosas y limitar la sal -las especias son una buena opción de condimento.

Calcio, el mineral imprescindible

Lo sabemos de memoria: el calcio ayuda a mantener los huesos fuertes y a prevenir la osteoporosis. ¿Cómo cubrir sus requerimientos diarios? La doctora Katz resalta que “los lácteos son la mejor alternativa, por el porcentaje de este mineral y por su biodisponibilidad – esto es la cantidad de mineral que el cuerpo puede aprovechar”. La recomendación es de tres porciones por día y preferentemente que una sea yogur.

Las almendras, el sésamo y los vegetales de hoja son otras fuentes valoradas.

El ejercicio, en agenda

“La actividad física recreativa, no intensa, tiene indicación diaria. En especial, si queremos beneficiar el desarrollo de la masa muscular y tenemos objetivos estéticos. Es bueno considerar que la fuerza muscular tiene muchas veces más importancia que la cantidad de masa muscular”, explican Villanueva y Brunello.

El tipo de actividad y la intensidad dependerán del entrenamiento previo y de la intención. “Las personas sedentarias que implementan una hora de caminata por día logran grandes cambios”, aseguran las nutricionistas.

“La idea es buscar un objetivo dentro de nuestras posibilidades, alcanzable y no según el cuerpo que alguna vez tuvimos”, finalizan Villanueva y Brunello.

Por Luciana Fava

Crédito Foto: Freepik

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Hambre real vs. hambre emocional

¿Cuántas veces hemos dicho?: “Tengo hambre todo el tiempo”, “Me hace ruido la panza del hambre”, “Comería todo lo que se me cruce”, “Me duele la cabeza del hambre”

 

Todas estas frases se relacionan con el hambre propiamente dicho, pero hay diferencias. No todas las frases se refieren al mismo tipo de hambre. Es bueno saber diferenciar el hambre real del emocional, ya que ambos se tratan de diferente manera, y muchísimas veces uno empieza a hacer dieta sin tener en cuenta esto que es súper importante, porque el hambre emocional y el real, con las dietas aumenta y se hace cada vez peor.

El hambre real es el hambre fisiológico, la falta de comida que se da por no comer por varias horas y por comer de manera insuficiente. El cuerpo empieza a manifestarlo con dolor de cabeza o de estómago (como dice la frase), o con la sensación de “hambre” que es difícil de  describir pero todos lo tenemos, o con el típico mal humor de “hambre”. La solución es comer, nada más que eso. Se come, el estómago manda la señal al cerebro de qué hay comida, y tema solucionado. En estos casos, comeríamos cualquier cosa, desde una ensalada a una milanesa con puré, porque lo que necesitamos es calmar esa sensación.

En cambio, el hambre emocionales más difícil de combatir. Este tipo de hambre hace que tengamos hambre “todo el tiempo” y que nada nos llene, porque el cerebro utiliza a la comida para evadir problemas, emociones y pensamientos. Suele darse con atracones, comidas de mala calidad, comer de más o picoteos. Se debe hacer tratamiento nutricional, psicológico y si es necesario, psiquiátrico, ya que solamente con nutrición no alcanza, porque el problema de base no es la comida sino las emociones. Es un trabajo muy duro, lleva su tiempo, pero se puede salir.

Esto es importante saberlo para saber cómo tratarse. Pero siempre deben tratarlo con un profesional que tome en cuenta estas cosas y lleve a cabo un plan adecuado para la situación de cada uno.

 Agustina Murcho. Nutricionista, autora de “Podemos comer de todo” y “Podemos querernos más”

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Aprender a vivir mejor

La Organización Mundial de la Salud ha declarado que el mundo está frente a una pandemia de las enfermedades crónicas. La OMS afirma que estas enfermedades son responsables de 16 millones de muertes anuales prematuras a nivel mundial, es decir, muertes antes de los 70 años.

Las enfermedades crónicas son en gran medida prevenibles si se logran cambiar los estilos de vida. Esto no es noticia para nadie. Todos sabemos que nuestros hábitos pueden tener efectos positivos o negativos en nuestra salud. 

El tema es: ¿qué debemos hacer para modificar aquellos comportamientos que dañan nuestra salud?

De poco sirve enseñarle a una persona que debe consumir 5 porciones de frutas y verduras al día si no puede comprarlas, hay muy poca o nula oferta en su barrio y ninguno de sus pares tiene ese tipo de alimentación. Se debe asegurar un entorno en el que las personas efectivamente puedan elegir un estilo de vida sano.

Y para esto, necesitamos que la preocupación por el estilo de vida de las personas esté presente en todas las políticas públicas, no sólo en aquellas que conciernen al Ministerio de Salud. En la medida en que comprendamos que los hábitos de vida no dependen solamente de la voluntad de las personas o de su educación y actuemos de acuerdo a ello, la incidencia de los factores de riesgo disminuirá y, como consecuencia, también lo harán las enfermedades crónicas.

Verónica Segreto

Coach en salud y bienestar

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ORTOREXIA: LA NUEVA MODA DE COMER SANO Y EQUILIBRADO

La vida agitada, el caos de la organización diaria, nuevos estereotipos y exigencias de la sociedad impactan en la alimentación. Esta nueva forma de vida afecta la rutina alimenticia y surgen algunas modas pasajeras y otras que, con el tiempo, pueden devenir en la creación de un nuevo trastorno alimenticio.

 

Las redes sociales y la imagen de cuerpos idealizados, de comida saludable, de cuerpos fit y la obsesión por el ejercicio, entre otras prácticas, ha devenido en la formación de este nuevo trastorno, la ortorexia.

¿Qué es la ortorexia?

La ortorexia es conocida como la nueva moda de la alimentación. Es un trastorno alimenticio que está “bien visto” y consiste en la obsesión del comer 100% saludable. Esta patología es parecida a la anorexia pero con la diferencia de que en la ortorexia tienen terror a comer cualquier alimento que no sea preparado por ellos, porque quieren comer “limpio”, sin nada que para ellos sea “toxico”, sin nada que “enferme” según quienes lo padecen.

Esta moda y nueva obsesión de muchos adolescentes y también adultos ha traspasado las redes sociales y es muy tratada hoy en día en los consultorios médicos.

Para Agustina Murcho (M.N. 7888) Licenciada en Nutrición, “tener un cuerpo sano no implica dejar de comer carbohidratos. Los hidratos de carbono son súper necesarios. De hecho es la fuente de energía y además actúa en la producción de serotonina, que es el neurotransmisor que influye en el sueño, el hambre y la motivación. Por eso al hacer dieta sin hidratos nos sentimos desmotivados, de mal humor y sin ganas de nada”.  Murcho asegura que “deben predominar los hidratos de mejor calidad como el arroz, papa, batata, choclo, legumbres, quinoa, harinas integrales”.

Pensar en un cuerpo sano puede generar varias confusiones. Una persona tiene una vida sana y equilibrada cuando come sano, pudiendo disfrutar de lo que se come en las reuniones sociales a las que asiste, no teniéndole miedo a la comida, haciendo ejercicio por gusto, pero no por obligación. También, es súper importante que la persona pueda identificar por qué come. ¿Por placer, hambre, o por alguna emoción ocasionada?

Una persona con ortorexia no tiene conciencia de enfermedad, aunque se lo haga saber. Quien sufre esta enfermedad puede poner en riesgo su vida dado que empieza a aislarse y a pensar las 24 horas del día en qué comer, en qué cocinarse, dónde comprar la comida, en cómo poner excusas para no ir a eventos, etc. Esto afecta también a la salud física por tantas restricciones, generando carencias de nutrientes.

Signos para identificar la ortorexia

  • El ejercicio y la comida condicionan la vida de la persona
  • Evita ir a reuniones sociales por no poder comer lo que hay o por preferir hacer ejercicio
  • Es muy selectivo/a en los alimentos a consumir
  • Su único tema de conversación es la comida y el ejercicio
  • Lleva adelante conductas atípicas. Por ejemplo llevarse la comida para su vuelo en avión.
  • Habla de la comida como si “todo enferma”

Recomendaciones para tener un cuerpo sano

  • No realizar dietas para bajar de peso, sí cuando se sufre una patología
  • No privarse de ningún nutriente
  • Que predominen los alimentos mas nutritivos
  • Hacer ejercicio regular sin sobre exigirse
  • Disfrutar de los eventos sociales y comer lo que nos gusta
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