¿Por qué los probióticos son tan importantes para nuestra salud?

Con una expectativa de vida cada vez mayor, mejorar nuestra calidad de vida, nutrirse bien y estar activas; es también, prepararse para la longevidad. Cada vez más buscamos enfocarnos en hábitos saludables y nutrirnos mejor. Estamos ávidas de respuestas  que contemplen al cuerpo en su conjunto, no solo con el foco puesto en curar, si no en maneras de prevenir enfermedades y vivir mejor. 

Lograr el equilibrio, parecería ser el objetivo que subyace cuando se refiere a salud. Y es en ese contexto, es que los probióticos se están convirtiendo en los grandes aliados para lograr ese estilo de vida saludable tan buscado y son un tema recurrente, en foros médicos y de profesionales de la nutrición.  

Hay muchos estudios al respecto y se sabe, que existe una relación directa entre el microbiota intestinal y las enfermedades. En nuestro organismo conviven billones de bacterias beneficiosas para nuestra salud, que participan de dos grandes funciones: la nutrición y la defensa. No solo contribuyen a tener una buena digestión y en nutrir nuestro organismo; si no que nos defienden de organismos patógenos y potencian el sistema inmunológico. 

Todas las investigaciones conducen a señalar a los probióticos poseen un alto potencial benéfico para la salud. Pero ¿qué son los probióticos? ¿Cuáles son los beneficios de incorporarlos en la nutrición? ¿Por qué muchos profesionales coinciden en la importancia de no solo incorporarlos a través de los alimentos que los contengan, si no de sumarlos en suplementos que complementen la alimentación?

Para conocer más sobre los beneficios de los probióticos en nuestro organismo, Boleo Magazine conversó con la Dra. Mariana Cannellotto, Directora Científica de Biohelper (MN 108482).

¿Qué son los probióticos y para qué sirven?

“Es muy importante que toda nuestra salud intestinal este estable y mantenga un buen equilibrio, tanto para el desarrollo de nuestro sistema inmunológico como así también para la producción de sustancias que de estas depende. Todo este ecosistema intestinal participa de manera activa en la regulación del equilibrio de nuestro microbiota. De las interacciones de esas bacterias entre sí, dependerá la digestión de los alimentos, la pared de nuestras células, nuestro epitelio, nuestra mucosa del intestino y el sistema inmune en su conjunto. 

En este aspecto, los probióticos son por definición microorganismos vivos no patógenos que aportados en cantidades adecuadas generan un efecto beneficioso para nuestra salud”. 

¿Qué son los probióticos?

Son microorganismos vivos (básicamente bacterias o levaduras que además de encontrarse en suplementos, también son hallados de forma natural en diversos alimentos). Cuando son ingeridos en las cantidades adecuadas, aportan beneficios importantes para la salud intestinal, pues contribuye al equilibrio del microbiota. 
Los encontramos en: Yogures, algunos quesos ricos en bacterias, alimentos fermentados como el chucrut, en los pepinos encurtidos, en el kéfir, la cambucha, entre otros.

¿Cuáles son los beneficios de la incorporación de probióticos?

“Cuanto más conocemos sobre el microbiota intestinal, más comprendemos la importancia de la incorporación de probióticos a nuestra dieta. Así como sabemos que comer saludable hace que podamos mantener un equilibrio biológico y celular óptimo, los probióticos forman parte de ese equilibrio nutricional importante para restablecer ese ecosistema intestinal y hacer que las funciones que dependan de nuestro intestino estén equilibradas y tengan un mejor desarrollo. 

Es importante consumirlos siempre, porque colaboran en el sostén de ese equilibrio, pero a su vez también en muchas patologías”.

Delicioso yogur natural en su recipiente Foto gratis
Foto: Freepik

¿Para qué sirven los probióticos?

Dependiendo de cada cepa y especie de probiótico, servirán para:
*Ayudar a fortalecer el sistema inmunológico.
*Ayudar a prevenir infecciones.
*Contribuyen a regular la función intestinal y la inflamación.
*Previene la hinchazón abdominal, estreñimiento y diarreas.
*Fortalecer las defensas.
*Favorecer el aporte de nutrientes que necesita el cuerpo para sentirse mejor.
*Ayuda a controlar y disminuir el colesterol (LDL) y los triglicéridos, por lo que previene enfermedades cardiovasculares.
*Ayuda a mantener el peso estable, en tanto estimula los jugos gástricos y las enzimas que favorecen la digestión.
*Ayudan a mantener una piel libre de toxinas y de inflamación. Puesto que ayuda a aumentar las citoquinas, unas sustancias antinflamatorias que contribuyen a combatir los procesos de dermatitis atópicas, rosáceas y acné.

¿Alcanza con incorporarlos como alimentos (yogurt, kéfir, el chucrut, etc.)  o hay casos en que se aconseja adquirirlos en suplementos?. Y en todo caso, ¿cuándo es un buen momento para hacerlo?

“Depende de que qué probiótico hablemos podemos decir cuál es el mejor para cada persona. Uno puede empezar a consumirlos ante una enfermedad o bien en forma preventiva para regular funciones.

Si padecemos alguna enfermedad aguda (colon irritable, enfermedades infecciosas en general, etc.), será en ese el momento. Pero si hablamos de hacer todo un cambio integral en nuestra salud y empezar a incorporar una nutrición más saludable, también es importante saber que incorporar un probiótico en nuestra dieta va a favorecer a tener un mejor sistema inmunológico, una mejor respuesta inflamatoria para las defensas de nuestro organismo, vamos a tener también una mejor regulación del sistema de serotonina, e incluso, cuando se ha tomado algún antibiótico por mucho tiempo suplantarlo es muy beneficioso. 

Para mejorar las defensas durante el invierno, en la lactancia, durante el embarazo, cuando hay alergias, cuando hay mucho estrés e insomnio”.

Ilustración de concepto isométrico de probióticos vector gratuito

¿Durante cuánto tiempo es el indicado incorporarlos como suplemento?

“En general lo indicado son tomarlos tres meses como mínimo para poder ver una mejoría y todo un restablecimiento de las funciones. Aunque se pueden y se recomienda tomarlos de por vida, sobre todo para sostener esta regulación del ecosistema intestinal del que hablamos. 

Los suplementos de probióticos son elaborados con cepas específicamente seleccionadas para lograr resultados más eficaces. Son probióticos clínicamente testeados, cien por ciento naturales, seguros y sin efectos secundarios”. 

¡Atención! Si estas considerando tomar suplementos, consulta antes a tu médico de cabecera para asegurarte de que sea el indicado para vos.

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Adolescentes: los mejores amigos de Youtube

¿Qué hacen nuestros hijos cuando pasan horas viendo videos? ¡Muchos se transforman en expertos del auto cuidado, pero cuidado!

Entre los 12 y los 20 años, los niños crecen rápidamente. Más allá de que es una etapa de mucho crecimiento, es un período de mucho  desconcierto. Pocos están guiados, contenidos y atendidos como corresponde. Lo experimenté con mis dos hijos. Son grandes para ser niños y son chicos para ser adultos, pero ellos incursionan y se descubren autodidactas. Youtube, su mejor maestro. Van en grupo al gimnasio porque generalmente hacen lo que todos hacen, las chicas siguen modelos infuencers y comienzan a imitar ejercicios, recetas y métodos que muchas veces no se adaptan a las necesidades y características de cada una. 

Los varones entrenan y levantan pesos extremos influenciados muchas veces por algún personaje que recomienda polvos y batidos mágicos para antes y después del entrenamiento. ¡A veces hasta compran entre todos y comparten y vos ni te enteras! Las niñas hacen juntas dietas y challenge y mientras juegan exponen su salud física y emocional sin darse cuenta.

Querer llegar musculoso a la playa o “necesitar” lucir la bikini perfecta no es solo cosa de adultos.

Los adolescentes están en una etapa bisagra donde más que nunca necesitan aprender, disfrutar e incorporar hábitos saludables. 

Claro que todo lo que como padres decimos queda en la antesala de todo lo que como padres hacemos. Ellos miran, poco escuchan.

Crédito: Pexel

Si vos te quejas de que estás gorda, de que la dieta, de que el tratamiento, etc. ¿Por qué tus hijos no van a hacer lo mismo? Tenemos que tener mucho cuidado con lo que decimos y manifestamos sentirnos frente a nuestro cuerpo.

Los adolescentes necesitan un espacio donde desarrollar habilidades físicas, donde puedan encontrar gustos y preferencias por ciertos alimentos sin que mamá y papá los obliguen a comer más verduras y los anoten en tenis sin que ellos estén enterados.

Debemos entender que, así como a nosotros no nos gusta para nada ser obligados a ellos tampoco. No disfrutan, ni aprenden, ni eligen cuando se les impone desde casa la orden de “vas a danza” o “vas a fútbol” o “las verduras te las comes igual”. 

En plena revolución de crecimiento, acompañar y sobre todo observar para poder ayudar, escuchar y dialogar es clave para los acuerdos. Es inteligente para poder tomar decisiones. La adolescencia es una etapa de tránsito donde como padres poder guiar hacia caminos saludables es la mejor inversión en salud para toda la vida. Por favor, siempre estemos atentos. 

Verónica Segreto
Coach en salud y vida saludable
@verosegreto

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Cuarentena: el encierro y la incapacidad de poder expresar las emociones

Según la Sociedad Española de Neurología (SEN) un 10% de la población mundial lo sufre. Qué es la alexitimia y cómo afecta a quienes lo padecen.

La cuarentena prolongada producto de una pandemia impensada impacta, en distintas medidas, en las personas. Muchos ven el vaso medio lleno y otros el medio vacío.

Sin embargo, por fuera de sí la cuarentena es una oportunidad o una crisis, estar lejos de los amigos o la familia, el no tener la libertad para salir libremente de casa, o la nueva “normalidad” a la cual tendremos que acostumbrarnos genera un impacto significativo en las emociones y el cómo lo vivimos.

Con el encierro ciertas cuestiones se vieron aún más intensificadas: ataques de pánico o ansiedad están siendo más recurrentes, mismo en niños, que no era tan común. O bien, el miedo a salir y la inseguridad que provoca exponerse, en la calle, al virus.

En algunos casos quienes están sufriendo los efectos del Coronavirus en términos de aislamiento no pueden expresarlos, y es lo que conocemos como “alexitimia”: la incapacidad de poder expresar emociones.

Para la Lic. Agustina Murcho, “es la condición psicológica lo que impide la identificación, control y expresión de las emociones, propias y ajenas”.

Aparece en escena un término no tan nuevo, pero poco escuchado. Este concepto está ligado en forma directa con las personas que sufren trastornos alimenticios. No solo ellos lo padecen, pero es muy común que quien tenga algún trastorno de alimentación lo sufra.

Las características más comunes de la alexitimia son:

• Dificultad para identificar y comunicar emociones.

• Dificultad para distinguir afectos de sensaciones corporales.

• Escasa capacidad de simbolización: poca o nula fantasía y actividad imaginativa.

• Preferencia para ocuparse de eventos externos más que de experiencias internas.

Esto, sumado a las dificultades por los trastornos alimenticios, sean por delgadez como la bulimia o anorexia, o por sobrepeso como la obesidad, hacen que, quienes sufren alexitimia, tengan un contexto social aún más difícil de encarar y sobrellevar como consecuencia de sus emociones y la imposibilidad de comprenderlas tal cual son.

Veamos algunos ejemplos:

Atracón y bulimia: en los trastornos por atracón y bulimia, la persona tiene episodios recurrentes de atracones (en bulimia con método compensatorio y en trastorno por atracón sin compensación). Son personas que comen para no decir, no pensar y no sentir, claramente de manera inconsciente. La comida en este sentido es un “alivio” momentáneo. Es una vía de escape, llenan ese vacío, “expresan” sus emociones a través de la comida, calman dolores, pero a su vez es una manera de autodestruirse.

Obesidad y sobrepeso: esto se sabe muy poco ya que se cree que la obesidad y el sobrepeso viene por culpa de “Netflix, el sillón y la comida” o por culpa de la industria solamente. Cuando es muchísimo más complejo. Aunque no existieran las fábricas de alimentos de baja calidad ni el sillón ni Netflix, los problemas de peso y patologías seguirán existiendo porque no pasa solamente “por lo que se come”, sino porqué se come, con qué fin, qué frecuencia y en qué cantidad.

Hay poca información sobre lo que es la comida y las emociones y ni hablar de los trastornos alimentarios. Si bien la pandemia es una situación mundial excepcional que nos tomó a todos por sorpresa, es necesario pedir ayuda o que el entorno cercano pueda asesorarse en caso de identificar patologías de esta gravedad.

Más información y contenido en su instagram @nutricion.ag

Crédito fotos: Freepik

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Consejos para manipular y conservar alimentos durante la cuarentena

Experiencias anteriores por brotes afines al coronavirus, como el SARS-Cov o coronavirus MERS-CoV, indican que este nuevo virus no se transmite a través de los alimentos. Sin embargo, desde su aparición, la mayoría de las personas comenzaron a desarrollar cambios significativos en la manipulación de los alimentos que se consumen en el hogar.

Cuáles son las recomendaciones y consejos claves a tener en cuenta para una manipulación y conservación de los alimentos adecuada. 

Desde el comienzo de la cuarentena, la mayoría de los consumidores comenzaron a prestar mayor atención a la manipulación y conservación de los alimentos, un hábito que los expertos esperan que no desaparezca.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año en toda América, alrededor de 77 millones de personas sufren enfermedades de transmisión alimentaria (ETA), de las cuales unos 31 millones son niños menores de 5 años. 

La contaminación de los alimentos a causa de una incorrecta manipulación, su conservación a temperaturas inadecuadas y una mala cocción pueden generar graves trastornos a lo largo de la vida. Para que este cuidado sea consciente y efectivo, es importante definir los aspectos más importantes a tomar en cuenta; qué se debe hacer; y cuánto tiempo pueden conservarse los diferentes productos comestibles.

Consejos para garantizar la inocuidad de los alimentos según los expertos en Nutrición de BASF:

La mayoría de las bacterias pueden ser eliminadas de los alimentos que ingerimos siguiendo normas sencillas que, aunque puedan parecernos básicas, a veces se nos escapan y hacen que consumamos alimentos en mal estado. 

– Mantener la limpieza. Comenzando por lavarse las manos con agua y jabón siempre que vayamos a cocinar, especialmente después de ir al baño, y asegurarnos de limpiar adecuadamente las superficies, tablas, cuchillos y otros utensilios antes de empezar a cocinar y cada vez que los hayamos utilizado. 

– Separar los alimentos crudos y cocidos. Es importante mantener separados los alimentos de origen animal como carnes, pescados y mariscos de los de consumo crudo, como vegetales y frutas, desde el momento en que se compran hasta su conservación en casa y durante su preparación. Es importante emplear utensilios diferentes para manipular los alimentos crudos. 

Según los expertos en Nutrición Humana de BASF, es importante guardar los alimentos en recipientes con tapas o bolsitas para evitar el contacto entre los crudos y los cocidos.

– Cocción y limpieza. Antes que nada, es muy importante lavar bien las frutas y verduras y cocinar bien los alimentos antes de consumirlos y asegurarse que alcancen una temperatura mayor a los 70ºC, especialmente las carnes rojas, la carne de ave, los huevos y el pescado ya que el calor destruye la mayoría de los agentes infecciosos presentes en los alimentos. También se recomienda recalentar completamente la comida cocinada.

– Prestar atención en la forma de conservar los alimentos y respetar las fechas de caducidad. Es muy importante la adecuada conservación de los alimentos, especialmente los que requieren refrigeración. 

Los microorganismos se multiplican con mayor rapidez si los alimentos están a temperatura ambiente, razón por la cual es importante no dejar los alimentos cocinados a temperatura ambiente más de dos horas; refrigerar los alimentos ya cocidos y los perecederos, preferiblemente por debajo de los 5ºC y no descongelar los alimentos a temperatura ambiente. Mantener además la comida caliente arriba de los 60ºC y no guardar durante mucho tiempo la comida dentro del refrigerador.

– Seleccionar alimentos sanos y frescos; para su inocuidad es importante elegir alimentos ya procesados, como la leche pasteurizada y lavar principalmente las verduras y frutas que se consuman crudas. 

Crédito fotos: Freepik

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¿Cómo reacciona nuestro cuerpo ante la meta no cumplida?

El comienzo de la cuarentena para muchas fue una oportunidad. Si bien trabajar desde casa puede volverse más complejo según la realidad de cada familia, el tiempo que muchos “ganaron” al no tener que trasladarse hacia sus trabajos o por estar menos cansado físicamente fueron motores para el planteo de nuevos objetivos a cumplir.

Mejorar hábitos saludables como tomar 2 litros de agua por día, cocinar y reducir el delivery o la comida chatarra, hacer ejercicio 3 veces por semana, fueron algunos de los más comunes. Muchas lo lograron, y ojalá sea una conducta que puedan mantener. Pero, ¿qué ocurre con el autoboicot o la frustración por no haber podido?

Natalia Barrera, Directora de Escuela Nefer y creadora de Alquimia Femenina, explica: “El miedo, la preocupación y el estrés constante debilitan nuestro sistema inmunológico. Tenemos más de 60.000 pensamiento diarios: si predomina la tendencia a pensar negativamente esos pensamientos se van acumulando convirtiéndose prácticamente en veneno para nuestras células. Quiere decir que cada instante de nuestra vida estamos eligiendo, consciente o inconscientemente, pensamientos saludables o poco saludables que, sin duda, terminan afectando nuestro organismo”.

Cuando nos sentimos impotentes, temerosos y frustrados de manera reiterada, el cerebro comienza a liberar hormonas como el cortisol, noradrenalina y adrenalina que terminan alterando nuestra biología y la capacidad de razonamiento. 

Cuando esta química de estrés prevalece durante mucho tiempo el mismo cuerpo intenta “enfermarse” para relajarse. Al enfocarnos en el miedo atraemos más de eso.  El problema es que nuestra mente tiene más a pensar en negativo que en positivo, es una función de supervivencia básica.

Según la creadora de Alquimia Femenina, todas las emociones se pueden contagiar. Es por eso que muchas veces cuando escuchamos a una persona quejarse o con una actitud pesimista ante una situación, nos sentimos sin energía y cabizbajo, en cambio podemos sentirnos completamente diferentes cuando estamos con personas con un estado más positivo ante la vida, ya que nos trasmiten energía y optimismo.

Algunas recomendaciones para evitar emociones negativas:

  • Rodéate de gente positiva: las emociones negativas se contagian, ¡y las positivas también! asegúrate de mantener a tu círculo íntimo con buena energía para vibrar todos en la misma sintonía. 
  • Cuerpo sano, mente sana: tu cuerpo también habla de vos. Implementá hábitos saludables, hacé ejercicio, ríete y disfruta de la vida.
  • ¡No te quejes tanto!: los pensamientos negativos se activan con la queja reiterada y la preocupación, y esto impacta en nuestras emociones y pensamientos. ¡Cambiá tu chip!
  • Actitud positiva 100%: dejando de lado la queja, nuestra mente será clave para lograr nuestra automotivación y tener una mente positiva.

Debemos elegir qué ver, qué escuchar y con quienes relacionarse si queremos tener una vida saludable y positiva. 

Instagram: @NataliaBarrera.EscuelaNefer
Youtube: Natalia Barrera

Acerca de Natalia Barrera

Fundadora y directora de la Escuela Nefer. Comenzó su carrera como decodificadora de síntomas, estudió e investigó varias disciplinas como neurociencias, epigenetica, hipnosis, neurobiología, física cuántica, programación neurolingüística y psicogenealogía entre muchas otras, con el objetivo de comprender cómo funciona nuestra mente, porque nos enfermamos  y porque no logramos nuestros objetivos. 

En el año 2014 creó el método Alquimia Femenina, el cual está dirigido a mujeres que quieren un cambio profundo en sus vidas, liberarse del pasado, para así desactivar cualquier síntoma, limitación o conflicto y renacer como una persona completamente nueva.

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Bullying alimenticio: los términos virales durante la cuarentena: gordofobia y flacofobia

Cómo impactan y qué efecto causan en quienes sufren trastornos de la alimentación. La opinión del cuerpo ajeno.

El Coronavirus y el aislamiento no dejan atrás el bullying, todo lo contrario, las redes sociales están inundadas de memes haciendo alusión a cómo terminarás la cuarentena, si estarás más gordo por haber comido mucho durante el encierro o si “podrás salir” a la calle, en caso no lo estés.

El bullying alimenticio existe desde siempre. Hoy en día, los términos “gordofobia” y “flacofobia” vuelven a hacerse notar. 

A través de mi cuenta de Instagram @nutricion.ag, puedo visualizar la importancia de la prevención y detección precoz de alteraciones alimentarias. Es muy importante prestar atención lo que ocurre durante el aislamiento, y cómo afecta la discriminación y la opinión del otro en relación al cuerpo ajeno, mayormente en quienes sufren algún tipo de trastorno de la alimentación.

Todos, sin excepciones, estamos viviendo una situación que nunca antes vivimos. Quedarnos en una casa, aislados, donde el único contacto con los demás pasa a ser virtual, donde nos empezamos a encontrar con uno mismo. La mirada propia, que a veces puede ser demoledora, más la opinión del mundo externo, puede dañar a un enfermo que sufre TCA. Las redes sociales, si bien repudian hechos de discriminación, también los promueven y son la base central de las burlas.

“Gordofobia” es el rechazo consciente o inconsciente por los cuerpos más rellenitos, de mayor peso. Esta fobia la sufren mayormente las mujeres, víctimas de innumerables burlas. Y, de manera contraria, “flacofobia”. Si bien es un tanto menos común que la discriminación hacia los obesos, también existe y un caso polémico es el bullying que sufre la cantante Tini Stoessel por su delgada figura.

La discriminación que sufren los pacientes con trastornos alimenticios es de gran impacto para su salud. El trastorno va más allá de la comida y el cuerpo. La discriminación y la opinión ajena se vuelven un factor clave para que la persona enferma no vuelva a decaer. Claro está que el bullying alimenticio no ayuda en nada.

Es de vital importancia que los profesionales concienticen cada vez más sobre los riesgos de salud, y los peligros que puede haber. Argentina es hoy uno de los países con más desórdenes alimentarios del mundo, y las redes sociales son grandes disparadores. Y lamentablemente, la tendencia como país va en aumento. 

En América latina se estima que 6 de cada 10 adultos padecen obesidad. De acuerdo a la 4° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, publicada por el Ministerio de Salud y el INDEC más del 60% de la población sufre sobrepeso y obesidad. Los datos son realmente alarmantes.

Ser gordo es tabú, es una burla constante. No se toma real conciencia del impacto que puede tener para la persona que lo sufre.  Veo mucha desinformación con respecto a los alimentos. Muchísima demonización de alimentos donde todo enferma, todo genera enfermedades, todo engorda. Hay cuentas donde aseguran que ayunar es sano, que dejar de comer lo que nos gusta es lo mejor para evitar enfermedades – cuando el stress mental que genera hacer todo esto también enferma -, que realizar un plan de 21 días es la fórmula del éxito para tener un cuerpo marcado.

Aquellas personas que son vulnerables a desarrollar patologías alimentarias se ven atraídas por estas cuentas y el riesgo a que generen un desorden alimenticio es mayor. Necesitamos más profesionales que generen conciencia para prevenir trastornos alimentarios y mala información relacionada con la alimentación, porque si nos llevamos mal con la comida, empezamos a tener problemas de salud física y mental. 

Los trastornos de la conducta alimentaria son alteraciones y desórdenes mentales que afectan a la ingesta y al peso de la persona que los padece. Pero, más de estos síntomas, se esconden dificultades psicológicas graves y complejas que repercuten en el funcionamiento normal de la vida diaria de la persona enferma.

Los factores causantes de los trastornos de comportamiento alimentarios son una combinación de elementos psicológicos (influencias familiares y conflictos psíquicos) y sociales (influencias de sus pares y expectativas sociales). Afecta mayormente a mujeres, con una proporción de 9 mujeres por 1 hombre. No obstante, cada vez se observan más casos de hombres afectados con dichos trastornos.

Woman standing on a scale

En la lucha contra los trastornos de la conducta alimentaria hay que estar muy pendiente de las redes sociales. La relación entre trastornos de la conducta alimentaria y las redes sociales se ha vuelto indisoluble. Muchas personas buscan en redes sociales otras personas que sufran su trastorno alimenticio y la mala o desinformación también puede repercutir y empeorar un caso de enfermedad.

Lo recomendable es lograr un hábito de comida sana y evitar realizar dietas que pueden devenir en trastornos alimenticios, sin la necesidad de eliminar ningún alimento de nuestra vida.

Aprovechar el estar en casa para cocinar en forma saludable, siendo consciente de lo que se come, lograr armonía en las comidas, pero no privarse de todo, ni tener días a puros excesos. Si bien sabemos que en los momentos de crisis o angustia aparecen propuestas tentadoras, no hay que alarmarse.

Agustina Murcho es Lic. en Nutrición y especialista en trastornos alimenticios. M.N. 7888/ M.P. 3196

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Vitamina D, en la mira durante la cuarentena

Sus propiedades, los alimentos que la contienen y el consejo de tomar sol un rato al día.

Estos días “adentro“, propios de la cuarentena, ponen el foco en un micronutriente a veces olvidado: la vitamina D

No hay dudas en que la necesidad máxima está en frenar el avance del coronavirus y el aislamiento preventivo es la medida que tenemos a nuestro alcance. 

De todas maneras, junto a este reordenamiento tan singular, surgen otras cuestiones posibles de ocuparse y evitar.

En cuanto a la relación sugerida entre la vitamina D y el confinamiento, esta se debe a que el cuerpo genera su producción “cuando la luz solar directa convierte una sustancia química de la piel”, detalla el informe de la Clínica Mayo de Estados Unidos.

Según el estilo de vida, la pigmentación y el lugar de residencia-siguiendo la misma fuente-, sus niveles pueden disminuir o desaparecer por completo durante los meses de invierno.

Con lo cual, en este lapso en que una inmensa cantidad de población tendrá posibilidades limitadas de estar al aire libre sus cantidades descenderían. 

Aunque los médicos consultados recalcan que es muy incipiente pensar en las consecuencias futuras de esta situación y tampoco conocemos la duración del aislamiento.

Aun así, ciertos hábitos y ajustes que lleven a reforzarla son bienvenidos y propicios.

¿Por qué es importante la vitamina D?

Entre sus funciones, está la salud de los huesos. “Se debe a que el cuerpo puede absorber calcio, el principal componente óseo, si la vitamina D está presente”, explican los especialistas de la Clínica Mayo.

Además,“estimula el sistema inmunológico -es decir, protege contra los virus y resfríos-, reduce el riesgo de enfermedades cardíacas y de hipertensión arterial y juega un papel clave en el mantenimiento de la función cognitiva”, completa la licenciada en nutrición María José Villanueva, creadora de la cuenta de Instagram Food Code.

 Su déficit crónico, de acuerdo al documento de la clínica Mayo, también está relacionado con la osteosporosis y con la incidencia en algunos tipos de cáncer y otras enfermedades. Aunque esta no es una relación directa ni lineal.

Además, es fundamental volver a insistir en que la conexión entre su disminución y el aislamiento no puede establecerse. 

El ratito de sol

Otro punto positivo es que la dosis de contacto con los rayos UV es probable de cumplir durante la cuarentena en un departamento

“Tomar 15 minutos al día de sol en cualquier espacio que podamos es suficiente. No hace falta estar al aire libre ni importa el lugar. Puede ser desde el balcón o una ventana. Tampoco es necesaria la exposición de cuerpo entero. Alcanza con una porción mínima de piel no protegida -por ejemplo, el rostro, los brazos o las piernas”, sugiere la licenciada en nutrición Agustina Murcho, especialista en trastornos alimenticios y a cargo de la cuenta de Instagram nutricion.ag.

El beneficio extra y que no cuenta con refutación alguna es que esta pausa contribuirá al bienestar y al relax, imprescindibles para llevar esta etapa.

El gimnasio en el living

Por otra parte, el ejercicio físico no queda al margen, “ya que contribuye a aumentar sus niveles óptimos. Por eso, es crucial realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física programada”, recomienda Villanueva. 

Las clases online que proliferaron en estos meses desde Instagram y demás plataformas son la alternativa justa y hasta pueden ser una oportunidad para probar y adoptar una nueva disciplina. 

Los alimentos que contienen vitamina D

La dieta es la recomendación que complementa un plan de cuidados completo.

Entre las opciones recomendadas están “especialmente, los aceites de pescado y los pescados grasos -como la sardina, el atún, la caballa y el salmón-, los lácteos, los cereales fortificados y la yema de huevo. También, la palta, el germen de trigo y los champignones. Aunque, en menor medida y sin una buena disponibilidad -es decir, con menor capacidad de aprovechamiento por el organismo”, enumera Villanueva. 

El “no” a los suplementos “por las dudas”

La automedicación nunca es una alternativa. “Los complejos vitamínicos son medicamentos. Con respecto a la vitamina D, debe ser indicada por un profesional, luego de un análisis de laboratorio”, completa la doctora Karin Kopitowski, directora del servicio de medicina familiar y comunitara en el Hospital Italiano de Buenos Aires.

El motivo es que su exceso tiene efectos adversos considerables.

La conclusión: lo más acertado será seguir rutinas saludables, con las restricciones que tenemos en esta instancia tan particular.

 Por Luciana Fava

Crédito Fotos: Freepik

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Qué comer cuando estás engripado

En esta época en que “todo el mundo” tiene las defensas bajas, te contamos qué alimentos tenés que comer para aumentar tus defensas naturales.

Frutas y Vegetales

Es necesario consumir tres raciones de fruta y una de verdura por día. De esta manera aportamos vitaminas y minerales que nos hacen más resistentes a las infecciones. La presencia de fitonutrientes desempeña un papel fundamental de protección para las enfermedades crónicas.

Minerales

El zinc, el magnesio y el cobre son los tres minerales que más ayudan a aumentar el sistema inmunológico. El zinc se encuentra en los cereales integrales, como la cebada, el arroz integral, mijo, harinas de trigo. El magnesio y el cobre en los frutos secos y las legumbres.

Vitaminas

Especialmente la A, B, C y E, mantienen el buen estado de las células que recubren el interior de las células respiratorias. La vitamina A se encuentra en tomate, calabaza, espinaca, zanahoria, pimiento rojo, sandía, manteca, leche descremada fortificada, crema de leche. La vitamina B se encuentra en sardinas, yema de huevo, salmón, hígado y frutos secos.

La vitamina C es se encuentra en los cítricos, naranja, limón, pomelo y tiene la capacidad de potenciar nuestro sistema inmune y prevenir los catarros.

La vitamina E se encuentra en las hortalizas de hojas verdes como el brócoli y la espinaca.

Los infaltables

Miel: Desde la antigüedad la miel ha sido utilizada para aliviar la tos y la irritación de la garganta por la cantidad de inhibidinas que tienen propiedades antisépticas y bactericidas.

Ajo: Es el escudo contra las infecciones. Es el antibiótico natural por excelencia. El único inconveniente es que según los expertos deberíamos consumir nueve dientes por día para fortificar el tratamiento con antibióticos.

Cebolla: Es el alimento ideal contra las faringitis, laringitis e infecciones pulmonares.

Yogur: El yogur contiene Lactobacillus bulgaricus y el Streptococus thermophylus y las leches fermentadas (bifidobacterias o Lactobacilus casei), todas con valor probiótico. Ayudan a potenciar las defensas siendo grandes aliados frente a la prevención de gripes y catarros.

Tips fundamentales

  • Mantenerse activo en la medida justa, ni estancarse ni moverse demasiado.
  • Comer lo justo. Evitar atracones y evitar pasar hambre.
  • Mantener un peso sano.
  • Lavarse las manos
  • Dormir suficientes horas
  • Manejar el estrés
  • Alimentarse de comida rica en nutrientes

Fuente: Precision Nutrition

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Las madres y los trastornos de alimentación

En los problemas de alimentación de las/los adolescentes es primordial el cuidado y la actitud de la familia, sobre todo el rol de la madre, ya que toda la información que ella baje, marca a fuego la actitud de los chicos.

La pubertad y la adolescencia son etapas donde suelen desarrollarse los trastornos alimentarios, por lo tanto, hay que estar muy atentos. Muchas madres y padres recurren a los profesionales para poder entender la enfermedad y el cómo accionar con esta situación para poder ayudar a sus hijos o familiar que lo esté padeciendo.

Agustina Murcho de @nutricion.ag es Lic. en Nutrición y especialista en trastornos alimenticios. Nos cuenta algunas situaciones comunes a tener en cuenta en donde hay que tener sumo cuidado:

✔️Si llevan a su hija/o a la nutricionista y/o médico y le aconsejan hacer una DIETA donde se eliminan ciertos alimentos o nutrientes, huyan, no dejen que sus hijos caigan en eso, porque si ya hay angustia y preocupación por el cuerpo, algo de este estilo va a terminar de desarrollar el trastorno.

✔️Traten de no hacer comentarios de sus mismos cuerpos ni de otro, porque esas cosas quedan grabadas en la cabeza y son pequeños factores que van influyendo.

✔️Hacer dieta frente a los hijos es uno de los desencadenantes de un trastorno. Si la persona es vulnerable, estas cosas pueden hacer que la patología se desarrolle.

✔️Si ven que por más que intentes prevenir, tu hijo/a no para de angustiarse, pedí ayuda a profesionales especializados. NO a profesionales que den dietas, sino a nutricionistas que estén capacitados para esto y que tomen en cuenta la salud mental, también pedir ayuda a psicólogos especializados, para así prevenir un desorden alimentario, algo muy difícil de salir y una enfermedad que realmente es grave.

Los trastornos en la alimentación pueden desarrollarse a partir de muchas situaciones, y una situación es lo que sucede en casa.

Desde que era una nena veo a mi mamá haciendo dieta, quejándose de que esta gorda, la veo comiendo diferente a todos los demás y se pesa todos los días. También me hace comentarios a mi sobre eso. Yo tengo 17 años, estoy en mi último año de colegio y desde que voy a la primaria tengo problemas con mi cuerpo. Me cuesta aceptarme y también me cuesta no estar obsesionada con la comida. Mi mamá siempre me hacía ir con una vianda a los cumpleaños y no podía comer nada que estuviera ahí, en casa me hace comer como ella, y cuando me visto para salir siempre me encuentra algún defecto: que se me marca el rollo o la cola, y cada vez que comemos me recuerda eso para que no coma lo que come papa y mi hermano…

Muchas veces no se dan cuenta y los pensamientos de sus hijos son como este testimonio. Desde casa podemos prevenirlos así, después hay más disparadores (colegio, medios, dietas, tele, etc.), donde es aún más difícil porque lo vemos día a día.

Una gran recomendación: pedir ayuda si ven que la comida y el cuerpo les condiciona la vida.

Desde casa, cómo ayudar al paciente

Estas son frases que suelen decir los padres cuando están acompañando a sus hijos en su tratamiento, sea el trastorno alimentario que sea.

En el tratamiento nutricional se les indica a los padres, abuelos, tíos o quien sea que acompañe, que ellos cocinen, elijan la comida y sirvan el plato. Es muy común que las personas a cargo sientan pena o les de miedo que la persona se enoje, se angustie, no quiera comer, etc., entonces ceden, negocian y se dejan “manipular por la enfermedad. Porque la realidad es que el trastorno alimentario es la enfermedad de la manipulación. Pero ¿qué pasa acá? Si uno hace caso, le da de comer al paciente lo que el paciente quiere, es serle funcional a la enfermedad, entonces se “ayuda” a que el síntoma se siga sosteniendo, y el paciente se queda “tranquilo” porque pudo comer lo que quiso y seguir controlando. Ojo que acá no digo que se “dejan manipular” porque son tontos, sino porque realmente es fácil caer en el manejo de un trastorno alimenta-rio”, explica Agustina Murcho.

En algunos casos, lo que ocurre es que:

– A veces ceden porque el paciente se enoja y es una lucha constante, lo cual es lógico, porque al atacar a la enfermedad sucede esto. Siempre tengan en claro que quien se enoja es la enfermedad, porque se está tratando de correrla.

– Sé que es difícil, son tratamientos complejos y largos, pero no hay que dar el brazo a torcer, y es fundamental que quienes están a cargo, cumplan con las indicaciones de los profesionales, aunque la persona no quiera comer o grite o se enoje, porque cediendo y haciendo lo que quieren, no es ayudar sino seguir manteniendo los síntomas.

– En casos muy severos se negocia con el paciente y se dan las indicaciones a los padres, y según el caso se hacen tratamientos más intensivos como hospital de día, pero esto es para otro post.

Recordemos que el problema en un TCA no es el cuerpo, no es la comida, sino qué hay otros problemas más de fondo que hacen que la persona lo “tape” con obsesiones con el cuerpo y la alimentación, entonces, si un profesional da una dieta y la persona es vulnerable, le va a ser funcional y va a ayudar a que el trastorno se desarrolle.

Murcho recomienda siempre que una hija/o vaya a ver a un profesional, acompañarlo y tener en cuenta esto: si le da dietas, NO dejes que la haga, por más que no manifieste inquietudes con el cuerpo, porque no todos los chicos hablan y siempre hay riesgo, sobre todo en la sociedad en la que vivimos.

Si bien un TCA no se puede EVITAR, podemos saber cuáles son sus disparadores y trabajar sobre eso.

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Moverse en verano

Con las vacaciones llega el momento de relax y de esparcimiento. Comemos y no nos movemos y volvemos con dos talles más. Aquí te enseñamos unos muy buenos tips para cuidarte cuando es tiempo de resposeras.

La clave está en el estímulo. Tenemos que encontrar actividades divertidas y placenteras, con los días de calor se hace difícil seguir entrenando por eso propongo actividades que puedas realizar en tu lugar de vacaciones.

En la playa si sos principiante te recomiendo las caminatas a la orilla del mar a ritmo constante durante 30 a 40 minutos, las salidas en bicicleta, las clases de stretching en la playa y también las clases de gimnasia en el agua. Si entrenas durante el año te propongo salir a trotar o caminar con el agua abajo de las rodillas para que ofrezca una resistencia, los trabajos de postas y carrera en arena seca sobre todo en la parte de médanos es muy intenso y divertido teniendo en cuenta las diferentes pendientes. Si tomamos sol boca arriba podemos aprovechar para hacer series de abdominales, con los brazos detrás de la cabeza tratar de despegar los hombros y largando el aire hacia el ombligo, podemos hacer 3 series de 25 repeticiones. También jugar un “beachvoley” o divertirse con un partido de “paleta” son actividades divertidas para compartir y “jugando” estamos trabajando nuestro cuerpo en la arena la textura, consistencia y densidad

Importante evitar: los horarios donde el sol pueda dañarnos, lo aconsejable es realizar actividad a la mañana antes de las 11 o cuando cae el sol, utilizar gorra y protección solar adecuada, hidratarse permanentemente antes, durante y después de la actividad. Te propongo como desafío, presentar al final del día ¿”que hicimos hoy por una vida más sana”? y cada integrante de la familia o del grupo de vacaciones tenga su respuesta. Esto puede ser una actividad física que hayamos hecho o alguna “negociación” con las comidas del día, por ejemplo, “hoy no comí churros en la playa…¡me llevé frutas frescas! U “hoy pude desayunar sin pasar directamente al almuerzo” o “no comí tanto pan en un asado porque consumí más ensaladas. Esto también es algo bueno para los chicos que vayan viendo qué cosas están bien y cuales deberíamos tratar de cambiar para tener una vida más saludable.

Verónica Segreto
Coach en alimentación y vida saludable

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