Bullying alimenticio: los términos virales durante la cuarentena: gordofobia y flacofobia

Cómo impactan y qué efecto causan en quienes sufren trastornos de la alimentación. La opinión del cuerpo ajeno.

El Coronavirus y el aislamiento no dejan atrás el bullying, todo lo contrario, las redes sociales están inundadas de memes haciendo alusión a cómo terminarás la cuarentena, si estarás más gordo por haber comido mucho durante el encierro o si “podrás salir” a la calle, en caso no lo estés.

El bullying alimenticio existe desde siempre. Hoy en día, los términos “gordofobia” y “flacofobia” vuelven a hacerse notar. 

A través de mi cuenta de Instagram @nutricion.ag, puedo visualizar la importancia de la prevención y detección precoz de alteraciones alimentarias. Es muy importante prestar atención lo que ocurre durante el aislamiento, y cómo afecta la discriminación y la opinión del otro en relación al cuerpo ajeno, mayormente en quienes sufren algún tipo de trastorno de la alimentación.

Todos, sin excepciones, estamos viviendo una situación que nunca antes vivimos. Quedarnos en una casa, aislados, donde el único contacto con los demás pasa a ser virtual, donde nos empezamos a encontrar con uno mismo. La mirada propia, que a veces puede ser demoledora, más la opinión del mundo externo, puede dañar a un enfermo que sufre TCA. Las redes sociales, si bien repudian hechos de discriminación, también los promueven y son la base central de las burlas.

“Gordofobia” es el rechazo consciente o inconsciente por los cuerpos más rellenitos, de mayor peso. Esta fobia la sufren mayormente las mujeres, víctimas de innumerables burlas. Y, de manera contraria, “flacofobia”. Si bien es un tanto menos común que la discriminación hacia los obesos, también existe y un caso polémico es el bullying que sufre la cantante Tini Stoessel por su delgada figura.

La discriminación que sufren los pacientes con trastornos alimenticios es de gran impacto para su salud. El trastorno va más allá de la comida y el cuerpo. La discriminación y la opinión ajena se vuelven un factor clave para que la persona enferma no vuelva a decaer. Claro está que el bullying alimenticio no ayuda en nada.

Es de vital importancia que los profesionales concienticen cada vez más sobre los riesgos de salud, y los peligros que puede haber. Argentina es hoy uno de los países con más desórdenes alimentarios del mundo, y las redes sociales son grandes disparadores. Y lamentablemente, la tendencia como país va en aumento. 

En América latina se estima que 6 de cada 10 adultos padecen obesidad. De acuerdo a la 4° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, publicada por el Ministerio de Salud y el INDEC más del 60% de la población sufre sobrepeso y obesidad. Los datos son realmente alarmantes.

Ser gordo es tabú, es una burla constante. No se toma real conciencia del impacto que puede tener para la persona que lo sufre.  Veo mucha desinformación con respecto a los alimentos. Muchísima demonización de alimentos donde todo enferma, todo genera enfermedades, todo engorda. Hay cuentas donde aseguran que ayunar es sano, que dejar de comer lo que nos gusta es lo mejor para evitar enfermedades – cuando el stress mental que genera hacer todo esto también enferma -, que realizar un plan de 21 días es la fórmula del éxito para tener un cuerpo marcado.

Aquellas personas que son vulnerables a desarrollar patologías alimentarias se ven atraídas por estas cuentas y el riesgo a que generen un desorden alimenticio es mayor. Necesitamos más profesionales que generen conciencia para prevenir trastornos alimentarios y mala información relacionada con la alimentación, porque si nos llevamos mal con la comida, empezamos a tener problemas de salud física y mental. 

Los trastornos de la conducta alimentaria son alteraciones y desórdenes mentales que afectan a la ingesta y al peso de la persona que los padece. Pero, más de estos síntomas, se esconden dificultades psicológicas graves y complejas que repercuten en el funcionamiento normal de la vida diaria de la persona enferma.

Los factores causantes de los trastornos de comportamiento alimentarios son una combinación de elementos psicológicos (influencias familiares y conflictos psíquicos) y sociales (influencias de sus pares y expectativas sociales). Afecta mayormente a mujeres, con una proporción de 9 mujeres por 1 hombre. No obstante, cada vez se observan más casos de hombres afectados con dichos trastornos.

Woman standing on a scale

En la lucha contra los trastornos de la conducta alimentaria hay que estar muy pendiente de las redes sociales. La relación entre trastornos de la conducta alimentaria y las redes sociales se ha vuelto indisoluble. Muchas personas buscan en redes sociales otras personas que sufran su trastorno alimenticio y la mala o desinformación también puede repercutir y empeorar un caso de enfermedad.

Lo recomendable es lograr un hábito de comida sana y evitar realizar dietas que pueden devenir en trastornos alimenticios, sin la necesidad de eliminar ningún alimento de nuestra vida.

Aprovechar el estar en casa para cocinar en forma saludable, siendo consciente de lo que se come, lograr armonía en las comidas, pero no privarse de todo, ni tener días a puros excesos. Si bien sabemos que en los momentos de crisis o angustia aparecen propuestas tentadoras, no hay que alarmarse.

Agustina Murcho es Lic. en Nutrición y especialista en trastornos alimenticios. M.N. 7888/ M.P. 3196

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Vitamina D, en la mira durante la cuarentena

Sus propiedades, los alimentos que la contienen y el consejo de tomar sol un rato al día.

Estos días “adentro“, propios de la cuarentena, ponen el foco en un micronutriente a veces olvidado: la vitamina D

No hay dudas en que la necesidad máxima está en frenar el avance del coronavirus y el aislamiento preventivo es la medida que tenemos a nuestro alcance. 

De todas maneras, junto a este reordenamiento tan singular, surgen otras cuestiones posibles de ocuparse y evitar.

En cuanto a la relación sugerida entre la vitamina D y el confinamiento, esta se debe a que el cuerpo genera su producción “cuando la luz solar directa convierte una sustancia química de la piel”, detalla el informe de la Clínica Mayo de Estados Unidos.

Según el estilo de vida, la pigmentación y el lugar de residencia-siguiendo la misma fuente-, sus niveles pueden disminuir o desaparecer por completo durante los meses de invierno.

Con lo cual, en este lapso en que una inmensa cantidad de población tendrá posibilidades limitadas de estar al aire libre sus cantidades descenderían. 

Aunque los médicos consultados recalcan que es muy incipiente pensar en las consecuencias futuras de esta situación y tampoco conocemos la duración del aislamiento.

Aun así, ciertos hábitos y ajustes que lleven a reforzarla son bienvenidos y propicios.

¿Por qué es importante la vitamina D?

Entre sus funciones, está la salud de los huesos. “Se debe a que el cuerpo puede absorber calcio, el principal componente óseo, si la vitamina D está presente”, explican los especialistas de la Clínica Mayo.

Además,“estimula el sistema inmunológico -es decir, protege contra los virus y resfríos-, reduce el riesgo de enfermedades cardíacas y de hipertensión arterial y juega un papel clave en el mantenimiento de la función cognitiva”, completa la licenciada en nutrición María José Villanueva, creadora de la cuenta de Instagram Food Code.

 Su déficit crónico, de acuerdo al documento de la clínica Mayo, también está relacionado con la osteosporosis y con la incidencia en algunos tipos de cáncer y otras enfermedades. Aunque esta no es una relación directa ni lineal.

Además, es fundamental volver a insistir en que la conexión entre su disminución y el aislamiento no puede establecerse. 

El ratito de sol

Otro punto positivo es que la dosis de contacto con los rayos UV es probable de cumplir durante la cuarentena en un departamento

“Tomar 15 minutos al día de sol en cualquier espacio que podamos es suficiente. No hace falta estar al aire libre ni importa el lugar. Puede ser desde el balcón o una ventana. Tampoco es necesaria la exposición de cuerpo entero. Alcanza con una porción mínima de piel no protegida -por ejemplo, el rostro, los brazos o las piernas”, sugiere la licenciada en nutrición Agustina Murcho, especialista en trastornos alimenticios y a cargo de la cuenta de Instagram nutricion.ag.

El beneficio extra y que no cuenta con refutación alguna es que esta pausa contribuirá al bienestar y al relax, imprescindibles para llevar esta etapa.

El gimnasio en el living

Por otra parte, el ejercicio físico no queda al margen, “ya que contribuye a aumentar sus niveles óptimos. Por eso, es crucial realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física programada”, recomienda Villanueva. 

Las clases online que proliferaron en estos meses desde Instagram y demás plataformas son la alternativa justa y hasta pueden ser una oportunidad para probar y adoptar una nueva disciplina. 

Los alimentos que contienen vitamina D

La dieta es la recomendación que complementa un plan de cuidados completo.

Entre las opciones recomendadas están “especialmente, los aceites de pescado y los pescados grasos -como la sardina, el atún, la caballa y el salmón-, los lácteos, los cereales fortificados y la yema de huevo. También, la palta, el germen de trigo y los champignones. Aunque, en menor medida y sin una buena disponibilidad -es decir, con menor capacidad de aprovechamiento por el organismo”, enumera Villanueva. 

El “no” a los suplementos “por las dudas”

La automedicación nunca es una alternativa. “Los complejos vitamínicos son medicamentos. Con respecto a la vitamina D, debe ser indicada por un profesional, luego de un análisis de laboratorio”, completa la doctora Karin Kopitowski, directora del servicio de medicina familiar y comunitara en el Hospital Italiano de Buenos Aires.

El motivo es que su exceso tiene efectos adversos considerables.

La conclusión: lo más acertado será seguir rutinas saludables, con las restricciones que tenemos en esta instancia tan particular.

 Por Luciana Fava

Crédito Fotos: Freepik

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Qué comer cuando estás engripado

En esta época en que “todo el mundo” tiene las defensas bajas, te contamos qué alimentos tenés que comer para aumentar tus defensas naturales.

Frutas y Vegetales

Es necesario consumir tres raciones de fruta y una de verdura por día. De esta manera aportamos vitaminas y minerales que nos hacen más resistentes a las infecciones. La presencia de fitonutrientes desempeña un papel fundamental de protección para las enfermedades crónicas.

Minerales

El zinc, el magnesio y el cobre son los tres minerales que más ayudan a aumentar el sistema inmunológico. El zinc se encuentra en los cereales integrales, como la cebada, el arroz integral, mijo, harinas de trigo. El magnesio y el cobre en los frutos secos y las legumbres.

Vitaminas

Especialmente la A, B, C y E, mantienen el buen estado de las células que recubren el interior de las células respiratorias. La vitamina A se encuentra en tomate, calabaza, espinaca, zanahoria, pimiento rojo, sandía, manteca, leche descremada fortificada, crema de leche. La vitamina B se encuentra en sardinas, yema de huevo, salmón, hígado y frutos secos.

La vitamina C es se encuentra en los cítricos, naranja, limón, pomelo y tiene la capacidad de potenciar nuestro sistema inmune y prevenir los catarros.

La vitamina E se encuentra en las hortalizas de hojas verdes como el brócoli y la espinaca.

Los infaltables

Miel: Desde la antigüedad la miel ha sido utilizada para aliviar la tos y la irritación de la garganta por la cantidad de inhibidinas que tienen propiedades antisépticas y bactericidas.

Ajo: Es el escudo contra las infecciones. Es el antibiótico natural por excelencia. El único inconveniente es que según los expertos deberíamos consumir nueve dientes por día para fortificar el tratamiento con antibióticos.

Cebolla: Es el alimento ideal contra las faringitis, laringitis e infecciones pulmonares.

Yogur: El yogur contiene Lactobacillus bulgaricus y el Streptococus thermophylus y las leches fermentadas (bifidobacterias o Lactobacilus casei), todas con valor probiótico. Ayudan a potenciar las defensas siendo grandes aliados frente a la prevención de gripes y catarros.

Tips fundamentales

  • Mantenerse activo en la medida justa, ni estancarse ni moverse demasiado.
  • Comer lo justo. Evitar atracones y evitar pasar hambre.
  • Mantener un peso sano.
  • Lavarse las manos
  • Dormir suficientes horas
  • Manejar el estrés
  • Alimentarse de comida rica en nutrientes

Fuente: Precision Nutrition

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Las madres y los trastornos de alimentación

En los problemas de alimentación de las/los adolescentes es primordial el cuidado y la actitud de la familia, sobre todo el rol de la madre, ya que toda la información que ella baje, marca a fuego la actitud de los chicos.

La pubertad y la adolescencia son etapas donde suelen desarrollarse los trastornos alimentarios, por lo tanto, hay que estar muy atentos. Muchas madres y padres recurren a los profesionales para poder entender la enfermedad y el cómo accionar con esta situación para poder ayudar a sus hijos o familiar que lo esté padeciendo.

Agustina Murcho de @nutricion.ag es Lic. en Nutrición y especialista en trastornos alimenticios. Nos cuenta algunas situaciones comunes a tener en cuenta en donde hay que tener sumo cuidado:

✔️Si llevan a su hija/o a la nutricionista y/o médico y le aconsejan hacer una DIETA donde se eliminan ciertos alimentos o nutrientes, huyan, no dejen que sus hijos caigan en eso, porque si ya hay angustia y preocupación por el cuerpo, algo de este estilo va a terminar de desarrollar el trastorno.

✔️Traten de no hacer comentarios de sus mismos cuerpos ni de otro, porque esas cosas quedan grabadas en la cabeza y son pequeños factores que van influyendo.

✔️Hacer dieta frente a los hijos es uno de los desencadenantes de un trastorno. Si la persona es vulnerable, estas cosas pueden hacer que la patología se desarrolle.

✔️Si ven que por más que intentes prevenir, tu hijo/a no para de angustiarse, pedí ayuda a profesionales especializados. NO a profesionales que den dietas, sino a nutricionistas que estén capacitados para esto y que tomen en cuenta la salud mental, también pedir ayuda a psicólogos especializados, para así prevenir un desorden alimentario, algo muy difícil de salir y una enfermedad que realmente es grave.

Los trastornos en la alimentación pueden desarrollarse a partir de muchas situaciones, y una situación es lo que sucede en casa.

Desde que era una nena veo a mi mamá haciendo dieta, quejándose de que esta gorda, la veo comiendo diferente a todos los demás y se pesa todos los días. También me hace comentarios a mi sobre eso. Yo tengo 17 años, estoy en mi último año de colegio y desde que voy a la primaria tengo problemas con mi cuerpo. Me cuesta aceptarme y también me cuesta no estar obsesionada con la comida. Mi mamá siempre me hacía ir con una vianda a los cumpleaños y no podía comer nada que estuviera ahí, en casa me hace comer como ella, y cuando me visto para salir siempre me encuentra algún defecto: que se me marca el rollo o la cola, y cada vez que comemos me recuerda eso para que no coma lo que come papa y mi hermano…

Muchas veces no se dan cuenta y los pensamientos de sus hijos son como este testimonio. Desde casa podemos prevenirlos así, después hay más disparadores (colegio, medios, dietas, tele, etc.), donde es aún más difícil porque lo vemos día a día.

Una gran recomendación: pedir ayuda si ven que la comida y el cuerpo les condiciona la vida.

Desde casa, cómo ayudar al paciente

Estas son frases que suelen decir los padres cuando están acompañando a sus hijos en su tratamiento, sea el trastorno alimentario que sea.

En el tratamiento nutricional se les indica a los padres, abuelos, tíos o quien sea que acompañe, que ellos cocinen, elijan la comida y sirvan el plato. Es muy común que las personas a cargo sientan pena o les de miedo que la persona se enoje, se angustie, no quiera comer, etc., entonces ceden, negocian y se dejan “manipular por la enfermedad. Porque la realidad es que el trastorno alimentario es la enfermedad de la manipulación. Pero ¿qué pasa acá? Si uno hace caso, le da de comer al paciente lo que el paciente quiere, es serle funcional a la enfermedad, entonces se “ayuda” a que el síntoma se siga sosteniendo, y el paciente se queda “tranquilo” porque pudo comer lo que quiso y seguir controlando. Ojo que acá no digo que se “dejan manipular” porque son tontos, sino porque realmente es fácil caer en el manejo de un trastorno alimenta-rio”, explica Agustina Murcho.

En algunos casos, lo que ocurre es que:

– A veces ceden porque el paciente se enoja y es una lucha constante, lo cual es lógico, porque al atacar a la enfermedad sucede esto. Siempre tengan en claro que quien se enoja es la enfermedad, porque se está tratando de correrla.

– Sé que es difícil, son tratamientos complejos y largos, pero no hay que dar el brazo a torcer, y es fundamental que quienes están a cargo, cumplan con las indicaciones de los profesionales, aunque la persona no quiera comer o grite o se enoje, porque cediendo y haciendo lo que quieren, no es ayudar sino seguir manteniendo los síntomas.

– En casos muy severos se negocia con el paciente y se dan las indicaciones a los padres, y según el caso se hacen tratamientos más intensivos como hospital de día, pero esto es para otro post.

Recordemos que el problema en un TCA no es el cuerpo, no es la comida, sino qué hay otros problemas más de fondo que hacen que la persona lo “tape” con obsesiones con el cuerpo y la alimentación, entonces, si un profesional da una dieta y la persona es vulnerable, le va a ser funcional y va a ayudar a que el trastorno se desarrolle.

Murcho recomienda siempre que una hija/o vaya a ver a un profesional, acompañarlo y tener en cuenta esto: si le da dietas, NO dejes que la haga, por más que no manifieste inquietudes con el cuerpo, porque no todos los chicos hablan y siempre hay riesgo, sobre todo en la sociedad en la que vivimos.

Si bien un TCA no se puede EVITAR, podemos saber cuáles son sus disparadores y trabajar sobre eso.

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Moverse en verano

Con las vacaciones llega el momento de relax y de esparcimiento. Comemos y no nos movemos y volvemos con dos talles más. Aquí te enseñamos unos muy buenos tips para cuidarte cuando es tiempo de resposeras.

La clave está en el estímulo. Tenemos que encontrar actividades divertidas y placenteras, con los días de calor se hace difícil seguir entrenando por eso propongo actividades que puedas realizar en tu lugar de vacaciones.

En la playa si sos principiante te recomiendo las caminatas a la orilla del mar a ritmo constante durante 30 a 40 minutos, las salidas en bicicleta, las clases de stretching en la playa y también las clases de gimnasia en el agua. Si entrenas durante el año te propongo salir a trotar o caminar con el agua abajo de las rodillas para que ofrezca una resistencia, los trabajos de postas y carrera en arena seca sobre todo en la parte de médanos es muy intenso y divertido teniendo en cuenta las diferentes pendientes. Si tomamos sol boca arriba podemos aprovechar para hacer series de abdominales, con los brazos detrás de la cabeza tratar de despegar los hombros y largando el aire hacia el ombligo, podemos hacer 3 series de 25 repeticiones. También jugar un “beachvoley” o divertirse con un partido de “paleta” son actividades divertidas para compartir y “jugando” estamos trabajando nuestro cuerpo en la arena la textura, consistencia y densidad

Importante evitar: los horarios donde el sol pueda dañarnos, lo aconsejable es realizar actividad a la mañana antes de las 11 o cuando cae el sol, utilizar gorra y protección solar adecuada, hidratarse permanentemente antes, durante y después de la actividad. Te propongo como desafío, presentar al final del día ¿”que hicimos hoy por una vida más sana”? y cada integrante de la familia o del grupo de vacaciones tenga su respuesta. Esto puede ser una actividad física que hayamos hecho o alguna “negociación” con las comidas del día, por ejemplo, “hoy no comí churros en la playa…¡me llevé frutas frescas! U “hoy pude desayunar sin pasar directamente al almuerzo” o “no comí tanto pan en un asado porque consumí más ensaladas. Esto también es algo bueno para los chicos que vayan viendo qué cosas están bien y cuales deberíamos tratar de cambiar para tener una vida más saludable.

Verónica Segreto
Coach en alimentación y vida saludable

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ALERTA VERANO: ¿cómo alimentarnos en vacaciones?

Llegan las vacaciones y con ellas una inmensa felicidad de poder escaparnos unos días de la rutina. Así como cambiamos de lugar, de horarios, de actividades, es muy probable que la forma de alimentarnos también sea distinta. Ahora bien, no por el hecho de que sean vacaciones, vamos a elegir el camino del desborde porque sería una justificación errónea. Como todo en la vida, lo mejor es el equilibrio.

Durante las vacaciones lo mejor es lograr armonía en las comidas, ni privarse de todo, ni tener días a puros excesos. Si bien sabemos que en los momentos de relax aparecen propuestas tentadoras, no hay que alarmarse.

Algunos tips fundamentales a tener en cuenta:

  • Consumir frutas y verduras, aportan líquidos y nos hacen sentir más livianos, a la vez que nos permiten saciarnos.
  • Disminuir las comidas altas en grasas y azúcares.
  • Balancear las comidas. Por ejemplo, si a la noche organizamos reunión con amigos y sabemos que va a haber picada, asado y postres, en el almuerzo podemos pedir un plato saludable completo para no llegar con hambre.
  • Lograr armonía entre las comidas, y no dejar de comer.
  • Registrar lo que comemos y en que cantidad.
  • No saltear comidas, tratar de mantener una rutina diaria de comidas para evitar los atracones.
  • Hidratarse. Ingerir más de 2 litros de agua por día en caso las temperaturas sean muy elevadas.
  • Hacer actividad física. Correr, caminar por la playa, jugar a la pelota, son todas actividades de fácil acceso para realizar durante las vacaciones y el verano.
  • ¡No atormentarse ni obsesionarse! Si volvés con algunos kilos de más, no te preocupes. Luego se vuelve a la rutina y el cuerpo se acomoda.

Lo más importante: ¡disfrutar en vacaciones! No podemos estar presos del cuerpo y la balanza. No sirve y hace que vivamos obsesionados sin darnos lugar al disfrute.

Lo recomendable es lograr un hábito de comida sana y evitar realizar dietas que pueden devenir en trastornos alimenticios, sin la necesidad de eliminar ningún alimento de nuestra vida.

Muchas veces lo que ocurre es que la persona come todo lo que tiene ganas durante un viaje, o en sus vacaciones, y luego regresa con la obligación de “hacer dieta” para eliminar los kilos de más. Esto suele ocurrir en forma recurrente en la vida de las personas, por lo que si tiene un atracón por semana se pueden generar distintas situaciones que podrán afectar al patrón alimentario que tiene.  En algunos casos se diagnostica a personas que se dan atracones pero no utilizan ningún método compensatorio y solo comen por emociones, trastorno que se conoce como BED.

Así y todo, los trastornos mutan y una persona con anorexia puede pasar a ortorexia: una alimentación 100% sana. Se puede pasar de ortorexia a vigorexia (trastorno dismórfico muscular).

Podemos tener una vida equilibrada donde obviamente existan los placeres de la vida como un helado, pizzas u otro tipo de alimento que, si bien están vistos como que engordan, es sano para nuestras vidas. No podemos vivir restringidos reprimiendo el deseo de comer algo rico. Lo que si hay que tener en cuenta es la frecuencia con lo que lo hacemos y la cantidad que ingerimos. Además, la restricción nos puede aislar de nuestro entorno porque comenzamos a dejar de ir a cumpleaños, la cerveza del miércoles con amigos, festejos, etc.  Por eso lo importante es no privarse, llevar una vida equilibrada y disfrutar de cada momento.

Agustina Murcho
Lic. en Nutrición (@nutricion.ag)

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La señora Aguacate

Cuáles son los beneficios de la palta para una alimentación saludable y rica en nutrientes. Todos los secretos.

En la actualidad, la palta se ha convertido en un alimento muy popular entre las personas que buscan un estilo de vida saludable. A veces se la etiqueta como un “superalimento”, lo cual no sorprende considerando sus beneficios para la salud.

Los que me conocen saben que amo la palta, la consumo en diferentes preparaciones tanto saladas como dulces y también la como como snack.

La palta es el fruto del árbol Persea americana y se la valora por su gran valor nutritivo. Se utiliza en una amplia variedad de platos gracias a su buen sabor y su rica textura. ¡Por ejemplo, es el ingrediente principal del guacamole mexicano!

No es novedad que mantener un estilo de vida saludable a veces es difícil y requiere de constancia y disciplina, y la rutina nos juega en contra cuando se trata de cocinar y de preparar platos elaborados para tratar de obtener la mayor cantidad posible de nutrientes y vitaminas que el organismo necesita. Uno de los grandes beneficios de comer palta es que al hacerlo el cuerpo recibe más de 20 vitaminas y minerales recomendados, entre los que se encuentran: 25% de vitamina C, 39% de vitamina K, 30% de folato y 21% de potasio.

Además tiene mas potasio que las bananas, está repleta de ácidos grasos monoinsaturados beneficiosos para el corazón, llena de fibra, reduce los niveles de colesterol y triglicéridos, ayuda a absorber nutrientes de otros vegetales, están llenas de poderosos antioxidantes, son ricas en ácido fólico, son riquísimas y fáciles de incorporar a la dieta. Recomendada para deportistas y embarazadas.

Algunas de mis recetas preferidas son, tostada con palta y huevo, palta al horno rellena, ensalada de atún y palta, ensalada de palta naranjas y almendras, pesto con palta, palta con boconcino y tomates cherries, palta con garbanzos…y así podría incorporarla a todas mis comidas desde el desayuno hasta la cena. Pueden llamarme la señora aguacate!

La palta aporta untuosidad y consistencia a muchas recetas, y puede utilizarse indistintamente en la preparación de postres dulces y platos salados.

A temperatura ambiente las paltas maduran en 3 o 4 días. Un truco para acelerar el proceso: se pueden introducir en una bolsa de papel junto a una manzana o una banana.

Para evitar que se pongan negras por oxidación es necesario añadirle un ingrediente ácido como jugo de limón o de lima,o bien envolverlo en una película de plástico o papel film que no deje pasar el oxígeno.

Para pelarla se corta la fruta longitudinalmente con ayuda de un cuchillo bien afilado hasta alcanzar la semilla, se giran ambas mitades una contra la otra, como si se fuera a abrir un envase, y se separan. Luego se retira el carozo y se extrae la pulpa con una cuchara.

A la hora de comprar paltas hay que comprobar que la piel no presente puntos negros, manchas o cualquier signo que indique una excesiva maduración.

No obstante, conviene saber que una piel agrietada no siempre significa que esté pasado: algunas variedades tienen ese aspecto en condiciones normales.

Sugiero que te hagas amiga de la palta, la pruebes y la incorpores a tu dieta.

Vale aclarar que no hay un alimento que engorde y no existe un alimento que adelgace, ya que la palta, la banana, las uvas y otros alimentos son discriminados y apartados de la dieta como si fueran demonios.

Los importante es la cantidad y la frecuencia de consumo tanto en una palta como en cualquier otro alimento. Cada persona deberá cumplir con los requerimientos nutricionales, es decir, la porción dependerá de las necesidades de cada uno.

Una palta no engorda y una manzana no adelgaza. Disfrutemos de estos súper alimentos y tengamos una alimentación saludable, es la mejor manera de prevenir enfermedades y poder vivir más y mejor.

Verónica Segreto
Coach en salud y bienestar

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Cómo desintoxicarnos después de las fiestas

Cuando despertamos el 1 de enero nos damos cuenta de que comimos mucho más de lo deseable y ahí empieza el sufrimiento porque las vacaciones están cerca y perdemos parte del esfuerzo realizado durante el año. Vero Segreto nos aconseja cómo recuperar el camino.

Me preguntan cómo desintoxicar mi cuerpo después de estas semanas a puro festejo y exceso.

Tengamos en cuenta que nuestro cuerpo es una máquina perfecta y tenemos órganos encargados de dicha desintoxicación, seguramente en estas fechas tienen mucho trabajo. El hígado, los riñones y nuestro sistema linfático están encargados de dicha tarea.

Si bien lo ideal seria no tener que pasar por esto y aprender a ser moderados, el entorno y ciertas fechas nos llevan a comer de más y diferente, se alteran los horarios y se incrementa el consumo de alcohol.

Frente a esto, muchas personas “arrancan” el segundo día del año haciendo prácticas nada saludables con el fin de compensar dichos excesos.

Veamos como podemos volver al camino sin perjudicar nuestra salud:

Lo primero que te recomiendo es que ordenes tus horarios y vuelvas a las cuatro comidas.

Podes tomar más agua, agua saborizada de manera natural, con rodajas de limón, pomelo, pepino, jengibre. No hay nada mejor que el agua para bañarte por dentro.

Consumí más frutas y alimentos reales. ¡Dejemos el pan dulce, los budines y los postres que sobraron para otros!

Caminá, nadá, andá en bici, mové tu cuerpo para activar todos los sistemas.

Deja de comer fiambres y grandes cantidades de quesos como así también alimentos que contengan alto porcentaje de sodio.

Disminuí y si podés evitar, mejor, las harinas refinadas y el azúcar.

No comas las sobras.

Servite siempre en un plato para evaluar tu porción.

Tené paciencia y confía en tu cuerpo, en unos días vas a sentirte más liviana y mejor.

Tratate bien.

Para desintoxicarse después de haber cometido excesos, lo mejor es apoyarse en buenos hábitos de vida y evitar caer en la tentación de recurrir a las fórmulas populares que no aportan nada bueno a la salud.

Queremos rápidamente hacer magia y solucionar excesos de semanas en solo dos días. ¡Pensemos y tratemos de aprender para que el próximo año no nos pase!

Vamos por un año lleno de salud y bienestar.

Veronica Segreto
Coach en salud y bienestar

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El secreto de una alimentación saludable

Tener una vida saludable, comer sano y rico, es también cuestión de organizarse. Planificar compras, llenar la heladera de frutas y verdura, armar las viandas de los chicos evitando la tentación de los kioscos y preparar un tupper para la oficina para no sucumbir ante el primer alfajor, genera un entorno saludable.

En este videíto Vero Segreto, nos comparte sus consejitos y tips para organizar mejor la alimentación de todos los días.

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Adelgazar después de los 40, sin frustrarse en el intento

La opinión de las expertas en nutrición más reconocidas para bajar de peso teniendo en cuenta los cambios que se dan en esta etapa.

 

La ropa da un cierto indicio: empezamos a preferir las remeras y blusas con cortes más sueltos, salteamos por completo los tops o conjuntos adherentes, miramos con más cariño los trajes de baño enteros (que, dicho sea de paso, ¡están en pleno revival!) y determinados modelos de pantalones ya no convencen. Luego, puede ser que la balanza revele el dato objetivo: unos kilos de más con respecto a hace algunos años.

Este combo es más que típico una vez pasados los 40 y lleva muchas veces a pensar en un plan para bajar de peso (tal vez con más determinación que en otras etapas).

Para encararlo, el punto de partida insustituible será la aceptación. Esperar recuperar la figura de hace diez o veinte años -antes de ser mamás o simplemente de transcurrir por los siempre nombrados cambios hormonales, o de épocas en que el entrenamiento era una cita irrenunciable- es el primer error a evitar.

Como contrapartida, buscar un peso posible, que nos haga sentir cómodas y, en especial, que aleje las probabilidades de enfermedades o situaciones relacionadas con el sobrepeso o la obesidad –como la diabetes o el riesgo cardiovascular– es la meta para tener en cuenta. 

¿Almanaque u hormonas?

La regla es que “los cambios hormonales se dan mientras la edad avanza. Por lo cual, resulta difícil atribuir a uno u otro las modificaciones corporales propias de esta edad”, resume Ana María Cappelletti, médica endocrinóloga especialista en obesidad, miembro de la Sociedad Argentina de Nutrición y docente de la Universidad Favaloro.

Además, hay otros ítems para tener en cuenta y que forman parte de este proceso. Por un lado, “los estrógenos ayudan a nivel cerebral a mantener el peso y en esta etapa están disminuidos. Por otro, el gasto calórico va bajando con las décadas. Por ejemplo, pasados los 50 hay una reducción considerable de las calorías que el organismo consume, más allá de lo que la persona gaste a través del ejercicio”, completa Mónica Katz, médica especialista en nutrición y directora del centro Katz.

Tampoco debemos pasar por alto que “la disfunción tiroidea puede dispararse en distintas etapas de la vida y la menopausia es una de ellas. Aunque la realidad es que en la mayoría de los casos el aumento de peso no se debe a esta cuestión y sí coincide con que se trata de un momento de modificaciones en el estilo de vida”, reflexiona Cappelletti.

Frente al espejo

Otra cuestión típica de este ciclo es una nueva forma corporal, con el abdomen más pronunciado. “La distribución de grasa en las caderas y los muslos (molesta estéticamente, aunque protectora de la salud) se revierte al amenguar los estrógenos. Como dice la humorista Maitena: el problema no son los kilos demás, sino lo mal que se reparten. Esto va más allá de una cuestión estética. Porque una cintura por encima de los 88 centímetros a nivel del ombligo implica un riesgo cardiovascular muy importante. No debemos olvidar que después de la menopausia las probabilidades de este tipo de enfermedades son iguales o mayores que en los hombres”, advierte Cappelletti.

Recalculando

Por supuesto, “Pasados los 40, el destino no es engordar. Teniendo en cuenta las necesidades y variaciones que se dan en esta etapa, la idea es desarrollar estrategias que apunten a cambiar el estilo de vida y que ayuden a adelgazar”, recomienda Katz.

El concepto de dietas -con planes sin posibilidad de adaptación y flexibilidad- está en absoluto desuso. En su lugar, los nutricionistas y médicos especializados en obesidad hablan de propuestas y métodos para incorporar hábitos saludables (y desterrar los contrarios). Acá, algunas claves fundamentales.

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Determinadas pautas contribuyen a perfilar una alimentación beneficiosa y sin excesos de calorías. Las licenciadas en nutrición María José Villanueva y Florencia Brunello, creadoras de la cuenta de Instagram Real Nutrición, detallan algunas de ellas: “preferir los alimentos naturales frente a los procesados, lograr una buena hidratación diaria -con agua, infusiones y jugos naturales-, controlar el tamaño de las porciones –más allá de tratarse de opciones healthy- y la frecuencia de lo placentero”.

Por su parte, para evitar la hinchazón y la retención de líquidos, es importante evitar el consumo de gaseosas y limitar la sal -las especias son una buena opción de condimento.

Calcio, el mineral imprescindible

Lo sabemos de memoria: el calcio ayuda a mantener los huesos fuertes y a prevenir la osteoporosis. ¿Cómo cubrir sus requerimientos diarios? La doctora Katz resalta que “los lácteos son la mejor alternativa, por el porcentaje de este mineral y por su biodisponibilidad – esto es la cantidad de mineral que el cuerpo puede aprovechar”. La recomendación es de tres porciones por día y preferentemente que una sea yogur.

Las almendras, el sésamo y los vegetales de hoja son otras fuentes valoradas.

El ejercicio, en agenda

“La actividad física recreativa, no intensa, tiene indicación diaria. En especial, si queremos beneficiar el desarrollo de la masa muscular y tenemos objetivos estéticos. Es bueno considerar que la fuerza muscular tiene muchas veces más importancia que la cantidad de masa muscular”, explican Villanueva y Brunello.

El tipo de actividad y la intensidad dependerán del entrenamiento previo y de la intención. “Las personas sedentarias que implementan una hora de caminata por día logran grandes cambios”, aseguran las nutricionistas.

“La idea es buscar un objetivo dentro de nuestras posibilidades, alcanzable y no según el cuerpo que alguna vez tuvimos”, finalizan Villanueva y Brunello.

Por Luciana Fava

Crédito Foto: Freepik

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