El dinero SI importa

Desde que somos niñas comenzamos una relación con el dinero. Aprendemos que sirve para acceder a juguetes, ropa, viajes, paseos. Nos inculcan que ahorro es la base de la fortuna pero poco nos enseñan a administrar lo ahorrado. Crecemos y aprendemos a los ponchazos. BOLEO entrevistó a tres expertas en Finanzas y ellas nos enseñan algunos tips que seguro servirán a la hora de tomar decisiones respecto al dinero y qué hacer con él.

 

Todas tenemos planes

Valeria Laconich, experta en Inteligencia Emocional Financiera y fundadora de Free Flow IEF, propone el ejercicio de pensarnos de aquí a tres años, luego imaginar cómo desearíamos estar en 10 años y pensarnos también como proyectamos nuestro retiro.  Después de un silencio introspectivo en que cada una piense como sueña su vida personal, familiar y laboral, concluiremos que en su mayoría todas esas cosas que soñamos tienen un recurso para lograrlo que es el dinero.

Una de las áreas más problemáticas para poder llevar a cabo nuestros objetivos es, sin dudas, la financiera y a veces los deseos que tenemos, se desvanecen por no tener un plan bien enfocado para poder llevarlos a cabo. Mucho se ha escrito sobre la relación de la mujer con el dinero, donde creencias y estereotipos parecen confabularse para que el crecimiento económico y financiero quede supeditado a la superación de esos obstáculos infundados.

Algunas de las preguntas que deberemos hacernos, señala Valeria, para saber cuánto han influido esas creencias en nuestra relación con el dinero y en el crecimiento o no de nuestra cuenta bancaria serán determinar si creo poco, mucho o nada en las siguientes frases:

*No soy buena en el área del dinero y las finanzas.

*La mayoría de los ricos seguramente hicieron algo malo o deshonesto para obtener ese dinero.

*El dinero no es realmente importante.

*Se necesita dinero para hacer dinero.

*Como mujer, es mucho más difícil hacerse rica.

*Si sos rico en amor, felicidad y salud, no necesitas dinero.

Finalmente, asumiendo las creencias que llevamos en nuestras espaldas y aquellas que se colaron en nuestros bolsillos y billeteras escasas, deberemos pensar con cabeza y corazón: ¿Por qué y para qué quiero tener más dinero?.

Proyectar planes a corto, mediano y largo plazo donde asumamos que la ambición no es mala palabra; no se trata solo del conocimiento financiero que tengas, sino también de distinguir las emociones que te produce tu relación con el dinero y enfocarte hacia la acción.

Primer paso organizarse

La contadora Valeria Pollarsky de la plataforma Mujeres en Carrera, dice que una de las claves para una estabilidad o crecimiento financiero consciente, es la organización y el armado de un presupuesto. No importa qué tan pequeño o grande sea el presupuesto a administrar, siempre el registro de cada ingreso y egreso de dinero es fundamental tenerlo como práctica.  Llegar a cumplir nuestros objetivos, ya sean grandes como encarar un emprendimiento, comprar una propiedad o más simples como planificar un viaje soñado, depende en principio de tener muy claro dónde va tu dinero.

Con un presupuesto detallado vas a poder entender la manera en que consumís y visibilizar aquellos gastos que de apariencia imperceptibles tienen un peso grande en tu economía. Las profesionales sugieren revisar en detalle extractos bancarios, los gastos de reposición altísimos de tarjetas de créditos y tomarse tiempo para llamar a proveedores de telefonía celular e internet porque siempre tienen alguna promoción mejor a la que tenemos si sugerimos bajarnos o cambiar de compañía.

Por otro lado, más allá de los vaivenes de la política y la economía de cada país o región, conociendo el manejo de nuestros recursos podremos tomar las riendas de nuestras finanzas y capacitarnos para ello.

Las claves para emprender con éxito

Diana Lewin con un MBA y experta en el tema de emprendedurismo, da la receta para la viabilidad de un emprendimiento exitoso: una buena idea + un buen equipo + trabajo duro.

Para analizar si una idea es buena, Diana propone un checklist que no falla:  evaluar tamaño de mercado, estar atenta a las tendencias tecnológicas, culturales y sociales, evaluar resultados positivos en otros mercados, testear las ganancias potenciales y en caso de necesitar capital visibilizar las probabilidades de éxito en el fondeo.

Señala además las cualidades que toda emprendedora debería tener: ambición y orientación a resultados, resiliencia para saber adaptarse a los cambios bruscos que pudieran surgir, curiosidad y apertura a nuevas experiencias, tolerancia al riesgo, talento o conocimiento especifico sobre el producto o servicio ofrecido y sobre todo mucha pasión por el proyecto que se está encarando.

Por último, no tener miedo al riesgo, la capacitación en esto es fundamental para fortalecernos en mucho más en un mercado incierto. Existen muchísimos recursos gratuitos y en línea para poder prepararnos para crecer en nuestros negocios, te pasamos aquí algunos links que pueden ayudarte en este camino:

www.cameeducativa.org.ar  Esta plataforma brinda capacitación gratuita a distancia, en total son 80 cursos de no más de un mes de duración, son muy útiles y sobre diversos temas:  Marketing y Ventas, Creación de Empresas, Primera exportación, entre otras.

www.mujeresencarrera.com.ar  Tips, consejos, charlas y encuentros sobre las mujeres en finanzas.

www.shetrade.com  Es una plataforma internacional que vincula a emprendedoras y empresas de mujeres que quieran exportar, favoreciendo el networking y la venta de sus productos.

Al fin de cuentas, parafraseando a Marie Curie, “En la vida no hay nada que temer, sólo hay que entender”.

Compartir esto...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

“OPORTUNCRISIS”: 3 claves para transformar la “CRISIS” en OPORTUNIDAD para tu emprendimiento

¿Escucharon alguna vez la frase: “En tiempos de crisis algunos lloran y otros venden pañuelos? ¿Cómo reaccionamos en momentos difíciles?

¿Sos de las o los que frente a la crisis se paralizan o lo que es peor de los que deciden “tirar la toalla” con tu proyecto?

¿O de las o los que se regocijan frente a la queja constante en vez de tomar acción para avanzar?

Si la respuesta es que te cuesta ponerte en acción, es entendible ya que a muchas emprendedoras y emprendedores les pasa que, frente a una crisis, les resulta muy difícil salir de “la zona de confort”, por miedo, incertidumbre o simplemente por desconocimiento de “lo nuevo”. De este modo, dejan de creer en sus proyectos y en ellos mismos sin ver una salida.

Por eso quiero compartirles 3 CLAVES para poder transformar la crisis en una oportunidad de crecimiento.

CLAVE 1: “Ser creativa/os”. Si por ejemplo, tus productos son zapatos y no se venden como antes, una buena táctica es crear productos que complementen la oferta inicial como pueden ser: accesorios para zapatos, organizadores de calzado (siguiendo la tendencia “Marie Kondo”) o por qué no ofrecer productos para mantener la limpieza de los mismos. Un tip extra: sumar tutoriales en tus redes para que te posicionen de manera destacada con tu marca y a su vez, ofrecer contenido valioso a la audiencia)

Armar una super oferta con  los productos que quedan en stock hace mucho tiempo o sumarlos como complementos (de regalo) para quienes adquiera productos nuevos.

Enseñar lo que sabemos hacer. Hoy con el auge de los Talleres, Workshops y Cursos online, es posible transmitir conocimientos a personas que estén interesadas en crear sus propias líneas de zapatos. ¡Y lo mejor es que con internet es posible hacerlo a todas partes del mundo!

CLAVE 2: “Ponerse en los zapatos del cliente”. En momentos de crisis los clientes no tienen dinero, están estresados, no tienen tiempo. Por eso, este es un momento ideal para demostrarles y hacerles sentir que importan.

Para lidiar con presupuestos ajustados, existen plataformas de pago como MERCADO PAGO, TODO PAGO, PAYPAL para poder brindarles financiación y no perder la venta. Si bien se descuenta un porcentaje de la venta hecha (como comisión de la plataforma) abre la posibilidad de tener un cliente nuevo, que además toma confianza y es muy probable que quiera volver a comprar por tu excelente atención.

¿Clientes estresados? No hay nada mejor que sacarle una sonrisa a quien está preocupado o pasado de cansancio que dándole algo que no esperaba. Puede ser una postal de agradecimiento, un producto o servicio adicional que lo sorprenda o por qué no un voucher de descuento con fecha de vencimiento o gift card con crédito para utilizar en una próxima compra.

Si se trata de poco tiempo, una excelente opción es contar con una tienda online.

Para las y los que venden servicios por ejemplo, podés plataformas como zoom, appear.in, Skype resultan un espacio propio para ofrecer asesorías o consultorías online (que resumen tiempo y permiten trabajar donde quieras, sin límites geográficos)

CLAVE 3: “Aprovechar al máximo las redes sociales”. En momentos de crisis todos necesitan entretenerse y las redes son un canal donde todas y todos pasamos horas. Por eso, es momento de brillar allí con tu marca. Generar contenido que inspire, entretenga, eduque y acompañe los intereses de nuestra audiencia es fundamental para generar los resultados deseados a través de las redes sociales.

Algunos ejemplos de contenido que puede ser efectivo y relevante:

-Mostrar el detrás de escena de la marca y/o contar la historia de la marca (para mostrarse cercanos y humanos).

-Aconsejar acerca de tus productos (cómo cuidarlos, cómo resolver dificultades, dudas).

-Generar interacción con sorteos o concursos (son acciones típicas pero siguen vigentes y si están bien planeados dan excelentes resultados).

-Incluir testimonios de clientas / clientes felices. Los testimonios son una poderosa herramienta. Mostrar a personas que han comprado el producto y se sienten contentas genera confianza hacia la marca. Pueden ser testimonios escritos, en foto o video. Todos funcionan a la hora de generar esa confianza que la marca necesita.

En resumen, en toda época pero sobre todo en tiempos difíciles, ser creativas/os, entender al cliente y su contexto y entregar contenido y recomendaciones de valor son tres aspectos claves para trascender el momento y pasar de crisis a oportunidad.

Por Tory Uranga (@toryuranga)
Capacitadora global de emprendedoras

Crédito Fotos: Freepik


Compartir esto...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

Home office: estrategias para usar esta modalidad a favor

Los consejos y métodos de expertas para una organización a medida y ciento por ciento beneficiosa. 

 

Trabajar en casa -en versión remoto, con jefes o el resto del equipo del otro lado de la pantalla, como emprendedoras o profesionales independientes- tiene su encanto.

Capitalizar a favor el tiempo de viaje, alejarnos del microclima de la oficina y sus conversaciones repetidísimas, espaciar el contacto con ciertos personajes, destinar mañanas o tardes a actividades que llenen el alma o a capacitaciones pendientes, y hasta sacarnos de la cabeza el tema de qué ponerse cada santo día, son algunos de ellos.

Además, cuando se trata de un proyecto propio, la adrenalina de desarrollar lo que soñamos y deseamos, ser dueñas absolutas de las decisiones que tomemos, postularnos como nuestras propias jefas o armar una estructura a medida son otros beneficios invaluables.

foto freepik

Aunque, cuando lo urgente nos sobrepasa, no hay un límite claro entre las obligaciones y las demás áreas de la vida, o la jornada laboral no tiene fin; puede suceder que los beneficios que parecían imbatibles se vean más que débiles.

Más allá de tratarse de una rutina ya instalada o de un ciclo que recién comienza, el concepto para repetir y repetir hasta convertirlo en un mantra es que es posible “buscarle la vuelta a esta modalidad e imprimirle una dinámica favorecedora. Tampoco hay que perder de vista que la puesta en práctica de determinado esquema puede ser circunstancial y posible de modificar. Hasta se puede pensar que en cierta etapa o ciclo será de esa manera y luego buscar otra forma”, sostiene la licenciada Mercedes Korin, creadora del enfoque Modo Delta, para el asesoramiento en desarrollo profesional.

El archivo personal -porque no es lo mismo alguien que “recién le encontró el encanto a cómo entra el sol en su ventana”, ejemplifica Korin, a quien desde hace tiempo tiene la compu instalada en el living-, la satisfacción que genera la actividad realizada, la estructura cercana y la etapa en tránsito -en pareja o no, mamá flamante o con hijos en edad escolar-, serán los puntos que configuren el mapa personal.

¿Sin horarios o con horarios propios?

Ese es el gran dilema del home office. Porque, por un lado, la idea no es seguir un esquema rígido e impuesto desde afuera -al menos que sea estrictamente necesario, como en un trabajo que implique la conexión online con colegas o clientes- ni tampoco que el día se escurra entre la resolución de temas domésticos, pools escolares y más demandas cotidianas; y que queden horas y pilas para el trabajo en sí (a quienes recién comienzan un camino por cuenta propia este tema puede sonarles familiar).

Para sortearlo, una estrategia eficaz puede ser “armar un calendario por año, meses, semanas y días, y que se encuentre articulado por objetivos, en lugar de horarios. Implica un cambio de chip que ayudará a repensar el  manejo del tiempo”, sugiere la licenciada Florencia Ducos, asesora de imagen, experta en marketing personal y mentora de emprendedoras. 

La realidad, otra guía infalible (o hasta impiadosa). ¿O, acaso, más allá de los gustos o situaciones ideales o idealizadas, los horarios de los hijos, de la pareja o de las actividades que conforman lo cotidiano no dan un guiño sobre el día laboral?

Por ejemplo, “para una mamá con hijos pequeños, lo natural será aprovechar el horario escolar”, puntualiza Korin. Y ¿si se trata de un bebé? “El trabajo desde casa puede ser la mejor solución. Aunque, no mágica. La maternidad tiene su lado desprolijo y habrá situaciones que no puedan pautarse”, completa Korin.

foto: freepik

Solita y sola

También hay que tener en cuenta que este formato laboral tiene una contracara: el aislamiento. Sí, trabajar en pijama y pantuflas puede ser reconfortante cuando sucede de vez en cuando o en un día de lluvia. Pero, si se vuelve una mochila, debería hacernos encender una señal de alarma.

“Estar demasiado con uno mismo puede llevarnos a pensar demasiado”, resume Korin.

Entonces, además de cronometrar las obligaciones, será conveniente pensar en actividades grupales, disponer de un rato por día para salir a caminar o estar al aire libre o, cada tanto, trasladar la oficina a un cafecito.

Los espacios de coworking también pueden ser un antídoto. “Son ámbitos que invitan a compartir y que no tienen el microclima menos atractivo de una oficina. Además, brindan la posibilidad de generar contactos y algunos espacios ofrecen talleres”, sintetiza Korin. Para no abultar los gastos fijos, una posibilidad puede ser ir una jornada o una mañana a la semana.

Búnker privado

El espacio de trabajo tampoco es un tema menor. “Destinar un ambiente como escritorio es lo ideal. Pero, adueñarse de un rincón del living, de la mesa del comedor o de un sector del dormitorio puede ser igualmente rendidor. El requisito será que en ciertas horas queden reservados como oficina”, recomienda Ducos.

Cualquiera sea la opción, “será nuestro lugar de inspiración y difícilmente esto ocurra si se encuentra colapsado de papeles, revistas o elementos que no tienen nada que ver con el trabajo. Mi filosofía es que “una casa ordenada es una mente ordenada” y el mismo lema se traslada al lugar de trabajo”, aconseja Marietta Vitale, interior planner y autora del libro “La terapia del orden”.

Los colores más favorecedores para concentrarse: el blanco o los más claros.

El límite que no conviene pasar: ¡llevar la notebook a la cama!, coinciden quienes siguen esta forma de trabajo. Después, será cuestión de elegir la propia aventura.

Por Luciana Fava

Compartir esto...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

La carrera laboral a los cincuenta

Hace unos 10 años atrás, cuando una mujer llevaba al ámbito de una sesión de psicoterapia el tema de su carrera laboral, lo hacía con cierta resignación, con dignidad y también, con expectativas moderadas.

 

Yo hice lo que pude. En momentos que precisamos familiarmente, ahí estaba con mi trabajo y con mi sueldo. Pude elevar el nivel de ingresos en la vida familiar, mantener el colegio privado, pagarles extras a los chicos, sostener cosas de padres y suegros, algunas vacaciones puedo decir que fueron a partir de mi aporte, en fin, cuando tuve que parar la olla en momentos de flaqueza o baja de otros ingresos, ahí estaba yo…. y estoy orgullosa por ello.”

Y punto. El tema palabra más, palabra menos, quedaba allí.

Hoy en día, una década más adelante, estas cuestiones han variado y mucho. Producto de otras grandes transformaciones sociales, y cambios en la vida de las mujeres. 

En 2019 una mujer de 50 años está en la plenitud de su carrera laboral.

Los 50 de hoy no son una meta, son un incentivo para “volver a empezar” y no de cero, para eso cuenta con la sabiduría y la experiencia que dan los años y el camino recorrido.

Es una edad preciosa para desplegar funciones yoicas y animarse a más, replantearse objetivos y conectarse a pleno con el propio deseo, porque a las mujeres, en nuestras múltiples funciones, nos resulta fácil desconectarnos de nuestras necesidades y prioridades.

Una mujer que tiene 50, ya tiene hijos grandes, que ya se procuran una entrada económica propia, y eso, impregna a esta etapa de mayor libertad. 

Es el tiempo de los emprendimientos, de asociarse con amigas, de emplear a los propios hijos, de soltar miedos, es el tiempo de enviar el C.V. a esa empresa que hace tiempo quiere ingresar, es el momento de desplegar todas las posibilidades y sus contactos.

Es una etapa preciosa, de tal vez hasta aquí, “hizo lo que pudo”, y a partir de ahora, se conecta con su don y con su propósito en la vida. 

Es el momento de capacitarse, formarse e iniciar una carrera universitaria si es lo que estaba postergado. El momento de mostrar lo que ES, lo que VALE, y de lo que es CAPAZ. 

Esa expectativa de vida que hoy llega a los 90 años, cambia el mojón también de lo laboral, y cada vez hay más gente que piensa en jubilarse, pero continuar trabajando hasta los 70/75 años. Continuar trabajando de otra manera, con otros horarios, con otra frecuencia. 

De modo que los 50 años, es el comienzo de una etapa laboral que puede ser muy próspera, abundante, de autonomía, libertad financiera y económica y de reencontrarse con sueños postergados y de disponibilidad de dinero.

Bienvenidas a los 50! también por la fuerza laboral que conllevan!!!

 

María Eugenia Sánchez Grillo
Lic. en Relaciones Públicas Lic. en Psicología
www.mariaeugeniasanchezgrillo.com

Crédito Fotografías: Freepik

Compartir esto...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

Al 70 por ciento de las argentinas le cuesta conseguir talle

El panorama de las marcas locales y la necesidad de una ley nacional e inclusiva.

 

Para una gran parte de las argentinas, salir a comprar ropa implica enfrentar un gran desafío: ¡conseguir talle!

Porque desde hace un tiempo el panorama de las marcas nacionales oscila entre un abanico de alternativas poco realistas (o acaso cuántas tienen una contextura híper pequeña y un número en la balanza que coincide con los cánones más exigentes), probar suerte entre, a lo sumo, un “small”, “médium” o “large”, o disimular la expresión de asombro cuando una vendedora, después de anunciar que la prenda elegida está disponible en un único tamaño (¿cómo si todos los seres humanos tuviéramos el mismo envase?), dirá que la tela se amolda o no tiene por qué no quedarnos bien.

Quienes suelen pasar por estas situaciones, con el tiempo, restringen a rajatabla su circuito a aquellas marcas donde ya saben que conseguirán ropa a su medida y ni se asoman por aquellas de talles más restrictivos o hasta llegan a evitar lo más posible la instancia de compra.

“Mirarnos al espejo y chequear que la ropa nos quede bien puede ser una situación atemorizante; y no encontrar opciones a nuestra medida, debido a un mal sistema de talles, genera una distorsión de la imagen corporal y por supuesto, modifica el ánimo”, explica la asesora de imagen Florencia Ducos.

“A mí también me pasa”

Las cifras son claras. Según los resultados de la encuesta anual de talles que realiza en el país la ONG AnyBody Argentina –una asociación internacional creada en 2003 por un grupo liderado por la psicoanalista Susie Orbach y que busca tomar conciencia sobre la importancia de romper con los estereotipos de belleza-, el 70 por ciento de las mujeres encuestadas tiene dificultades para encontrar ropa para su contextura corporal. Esto es especialmente más marcado cuando se trata de jeans y otros modelos de pantalones.

“Lo llamativo es que una gran parte de este segmento usa talles regulares y no, plus size o los mal llamados especiales. Es difícil encontrar las prendas que lleva la mayoría de nosotras”, explica Sharon Haywood, fundadora de la sede local de AnyBody. El relevamiento, que se hace desde hace siete años, indica que hay faltantes a partir del talle 44.

La experiencia de Karina, una contadora de 43 años y que usa talle entre 44 y 46 –opciones que están en un intermedio de la curva general- lo confirma: “Es raro que pase por una vidriera y entre por algo que me gusta. Voy a comprar donde sé que hay variedad. Me acostumbré. Por lo menos, es lo que a mí me pasa. Creo que hay un tema de costos y entonces, fabrican o importan menos alternativas”.  

Además, el 80 por ciento de las encuestadas expresó que habitualmente encuentra únicamente talle único y la mitad reconoció que “no conseguir ropa los lleva a cuestionar su cuerpo”, dice el comunicado de la organización.

La vestimenta es algo esencial de nuestra vida y no pura frivolidad. Qué nos ponemos arma nuestra imagen y cómo queremos que nos vean. Por lo tanto, “el problema no es solo el hecho de negar el acceso a la moda a muchas mujeres. Hay un sentimiento de frustración por no encajar en el modelo generalizado. Cuando el problema no está en uno, si no en el mercado”, explica Valeria Groisman, especialista en comunicación y coautora, junto a la doctora Mónica Katz, del libro “Más que un cuerpo, cómo descubrir tu verdadera belleza”, publicado por editorial Aguilar.   

Talles registrados

Para revertir el problema, la solución planteada desde hace años por distintas organizaciones es la implementación de un sistema único normalizado de identificación de talles de indumentaria, tal es el nombre técnico de la ley nacional de talles.

La propuesta tiene desde marzo de 2019 media sanción en el senado y espera la aprobación en diputados. Sus puntos principales: la incorporación de etiquetas ciertas, claras y detalladas y, además, un estudio antropométrico –es decir, de las medidas- de la población, para establecer esos talles.

“Hay leyes locales vigentes. Esto genera mucha confusión. Por eso, es importante que tengamos algo coherente y aplicable en todo el país. Es imposible que una marca que vende en más de una provincia cumpla con normas distintas. Además, estas reglas no corresponden a los cuerpos argentinos. Por eso, insistimos en el estudio antropométrico”, explica Haywood.

De parte de las marcas, también es necesario un cambio de paradigma, más acorde con la búsqueda de inclusión y que refleje los cuerpos reales. “Hay algunas firmas que tienen un concepto aspiracional y que quieren estar asociadas a ideales de belleza”, resume Yamila Pica, asesora de imagen y con un proyecto recién estrenado de una línea de ropa con talles que lleven menos sorpresas. El disparador para Pica fue la experiencia de su hermana, que es súper alta y desde chica, empezó a vestirse con lo que podía y no lo que quería. “En otros países esto no pasa. Pero no todo el mundo tiene la posibilidad de viajar”, concluye

Luciana Fava

Crédito Foto: Freepik

Compartir esto...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

En Vaca Muerta la moda sustentable dijo Eureka!

Desde hace 10 años estas tres hermanas han creado Basilotta, una marca de ropa que es un éxito. La madurez de la marca y su crecimiento personal, las llevó a buscar una empresa con propósito, comprometida con el medio ambiente

 

Son tres jóvenes emprendedoras de la industria del diseño con compromiso por lo que hacen. Sintieron que la moda debía tener un propósito y con el reciclado de residuos de Vaca Muerta lograron un producto de diseño de calidad premium que hoy producen en escala bajo las premisas del comercio justo.

Con solo 19 años, Ornella Basilotta comenzó a incursionar en la industria del diseño creando, junto a sus dos hermanas Mora y Carla, la firma que se lleva su nombre. Una marca de indumentaria de mujer con más de una década en el mercado, que distribuye a todo el país y que ha crecido de manera sostenida.

Todo iba muy bien en la empresa familiar, pero quizás pasar la barrera de los treinta, la maternidad y una mirada más comprometida con el mundo que nos rodea, hicieron que comenzaran juntas un camino hacia la moda sustentable. “Hoy tengo 38 años, soy madre y otras cosas te empiezan a hacer ruido en la cabeza” cuenta Ornella a BOLEO. “Entré en una crisis personal y también laboral. No podía obviar que la moda es  una industria muy contaminante, la segunda después de la petrolera. Si iba a seguir haciendo esto que hago, lo debía hacer de modo responsable”.

Ese proceso que compartió con sus hermanas,  las embarcó en repensar su marca con un concepto de moda sustentable y el deseo de mejorar la industria de la moda a través de la ética ambiental y social. Así fue que con una colección cápsula que llamaron Pachamama Detox, comenzaron a incorporando chaguar, fibras naturales, lino y algodón pimma.

En ese proceso Ornella viajó a Neuquén en búsqueda de fibras naturales, sin saber que ese peregrinar la pondría en un escenario ícono de la explotación petrolera como es Vaca Muerta. Casi por casualidad, en ese ir y venir por hilanderías de la provincia dio con una planta tratadora de residuos petroleros, donde reciben las miles de bolsas plásticas o Big Bag que contienen la arena.

La extracción de petróleo de los trescientos pozos de Vaca Muerta, se hacen por el método de “fracking”, literalmente fracturando el suelo y para ello se usan toneladas de arena que es recibida en enormes bolsones plásticos. Esos bolsones sucios que esperaban ser incinerados en la planta tratadora de residuos, fueron para ella el descubrimiento de su propio yacimiento, “sentí que eso era lo que había ido a buscar. Así nace Fracking Back Pack”.

Esas bolsas son residuos altamente contaminantes,  su incineración agranda la huella de carbono. En Vaca Muerta hay 300 pozos y un solo pozo requiere entre 30.000 y 40.000 toneladas de arena. Algo así como 10 millones de toneladas por año.

Ornella gritó “eureka” cuando a los pocos días de regresar a Buenos Aires, ya estaban recibiendo las primeras bolsas para reciclar. Donde otros vieron solo residuos; las hermanas Basilotta vieron una tela sumamente resistente, pues fueron pensadas para resistir 1.500 kilos de arena cada una y además, con unas líneas de colores que las hacen únicas.

Al poco tiempo, cuenta a BOLEO, “firmamos un convenio con la planta tratadora. Ellos reciben las  Big Bag, las lavan, las descontaminan y ya nos las envían limpios. En total son 250  bolsones que recibimos por semana y aquí en Buenos Aires lo terminamos de esterilizar por calor, lo aplanamos, clasificamos, cortamos  y preparamos para que pasen a las  máquinas. Luego se cortan y confeccionan en cooperativas textiles. Aceitar este proceso nos llevo más de un año y medio”. También tuvieron que calibrar máquinas, formar al personal e incluso, señalan las hermanas, “preparar también a sus clientas para revalorizar un producto de moda con propósito”.

Los diseños de esta nueva línea, están inspirados en la gran cantidad de gente que va y viene  continuamente al yacimiento. Hombres y mujeres de distintas nacionalidades,  franceses, suecos, americanos, de todo el mundo que trabaja allí. Es por eso, explican las hermanas Basilotta, que pensamos esta primera colección en productos como  bolsos de viaje, mochilas, porta notebook y hasta unas zapatillas comodísimas y livianas.

Con el reciclado de las Big Bags contenedoras de arena que estaban destinadas a ser un residuo tóxico, lograron obtener un producto de alta gama con Triple Impacto (ambiental, social y económico). Reciclar para reinsertar el producto en una economía circular, reduciendo la huella de carbono y dando trabajo genuino en las cooperativas textiles y marroquineras. “Lo convertimos en producto premium volcando nuestros 10 años de experiencia en la industria del diseño, en moda, tendencia y producción”. 

El compromiso por lo sustentable y esta transición en la empresa familiar se acompañó con formación, e hizo volver a las aulas a las hermanas Basilotta que hoy cursan el posgrado en “Desarrollo sustentable y medio ambiente” en la UCA.  El entusiasmo de las chicas se contagia “nos despertó el espíritu emprendedor de los veinte”, dicen y se les nota en las caras de felicidad con que cuentan este nuevo desafío.

Tenemos posibilidad de escalar en el proyecto, trabajamos un producto Premium en escala. Queremos erradicar el concepto de que reciclado es hippie, el reciclado también puede ser un producto de lujo”.

Esta no es una colección más, hay un compromiso en la moda con propósito, que fue de la mano de un crecimiento personal y  laboral. Fundamentaron su producción con datos contundentes sobre  la búsqueda de cómo mitigar  la huella de carbono, 50 kilos de este material plástico generan 60 mil metros cúbicos de dióxido de carbono a la atmósfera.

Pero no solo mitigar la huella de carbono ya que ese material en su mayoría se quema, sino que además están dando trabajo de calidad a las cooperativas que producen sus diseños.

En definitiva, no sabemos cuánto más celeste y claro estará el cielo de Neuquén, pero si sabemos que  las hermanas Basilotta  dejaran una huella amorosa y sustentable en el terreno de la moda argentina. Y eso contagia!

Fotos by Basilotta

Compartir esto...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

Quiero que los limones den la vuelta al mundo

Ella es la única mujer de una familia de cuatro hermanos e integra la cuarta generación de una empresa familiar donde las mujeres han sido fundamentales a la hora de marcar el rumbo de los negocios.

Luz Santos Bollea, CEO de Terri Citrus, mantiene ese compromiso a pie juntillas y por eso disfruta hoy de su posición en la empresa.

Fue su madre, Carmen Bollea, quien heredó hace casi 40 años, 97 hectáreas de campos de limón y que con un liderazgo emprendedor y dinámico, los convirtió en un sembrado de 1000 hectáreas. Luz es licenciada en administración de empresas y contadora pública, trabajó en un estudio contable de Tucumán y más tarde en Buenos Aires, como auditora para la empresa Deloitte. En 2015 vivió un tiempo en Estados Unidos donde profundizó sus estudios, y a su regreso comenzó a trabajar en una de las empresas del grupo económico que fundó su padre.

Tras un duro diagnóstico de  enfermedad de mi mamá, decidimos mudarnos a Buenos Aires  donde permanecimos un año -cuenta Luz a BOLEO. Fueron muchos días de internación en los que tuvimos muchas charlas en las que hablábamos de vida, eran largas conversaciones. En una de ellas, le pregunté que le quedaba por hacer a nivel profesional. Mi madre aquí en Tucumán era muy reconocida, porque fue la única mujer citricultora que logró multiplicar 10 veces sus hectáreas.

La respuesta de su madre fue contundente: “quiero que mis limones den la vuelta al mundo”. Y de algún modo, ese deseo marcó el destino, no sólo de la empresa, sino también el de Luz. “Ese día, en un contexto que parecía imposible por las circunstancias que estábamos viviendo, decidimos comenzar a exportar”.

¿Cómo fueron los primeros pasos de ese proceso?

Tomé un curso de comercio exterior intensivo y mis hermanos comenzaron a preparar los campos, reservamos un lugar en la feria FruitLogística de Berlín (es la feria de frutas y vegetales más importante del mundo y el espacio elegido por las principales empresas para buscar nuevas oportunidades de negocios), diseñamos nuestra marca “Carmencita” y a los pocos meses, y con mucho esfuerzo, los limones ya viajaban rumbo a Inglaterra y Holanda.

Tristemente mi mamá falleció a las dos semanas que exportamos los primeros contenedores, pero logró ver su sueño cumplido y sobre todo mis hermanos y yo heredamos un legado, su sueño que ahora es nuestro.

Seguramente, fue un hecho importante el poder participar en una feria como la de Berlín. ¿Cómo fue esa primera experiencia?

Cuando estábamos en medio de la preparación para exportar automáticamente se nos vino a la cabeza viajar a Berlín. Llamamos al Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán para reservar un puesto de trabajo y fuimos con uno de mis hermanos.

Pero no todo fue color de rosa, ya que ese primer día de feria había paro de aviones en Europa y la costumbre de la gente europea es viajar a la mañana para asistir a la feria todo el día y retornar a la noche a su país. Ese primer día no pasaba nadie. 

Veíamos a las otras empresas que exportan hace mucho ya con reuniones armadas con clientes, ¡pero por nuestro stand nada!

Así fue que con mi hermano tomamos los folletos, computadora, tarjeta y nos fuimos a buscar clientes, donde veíamos un limón, entrábamos y nos presentábamos. Las típicas preguntas eran sobre nuestra “experiencia” y nosotros no la teníamos, nos pedían fotos de las cajas … les mostramos las virtuales porque reales aún no teníamos nada”.

Pero de lo que sí podían hablar era de esa familia, de la empresa basada en valores y del sueño de la mamá que iban a cumplir. “Así fue en esos 20 minutos que podían durar las reuniones con cada empresa logramos conseguir varios clientes que nos financiaron toda la exportación con adelantos, sin haberles cosechado ni un limón, confiaron en nosotros”, recuerda Luz.

¿A cuántos países están exportando actualmente y cuáles son las perspectivas a futuro?

El primer año exportamos 25 contenedores a España, Holanda e Inglaterra hoy ya exportamos a más de 15 países: Ucrania, Kosovo, Italia, Rusia, Canadá, Usa, Bosnia, Polonia, Alemania, Grecia, Francia, Georgia, Hong Kong y muy pronto Brasil.

Este año, cómo grupo empresario tenemos pensado desarrollar la exportación de especias y granos sobre todo al MERCOSUR, países que algunos con el limón están aún sin protocolo, pero con un gran potencial.

Luz piensa que su historia puede inspirar a mujeres que a veces ven la exportación como algo muy difícil y le gustaría que sirva de ejemplo para aquellas que se proponen cosas y ponen toda su pasión para lograrlas.

La exportación ayudó mucho a la empresa a crecer, a internacionalizarse y aprender, día a día, sobre algo que hace 3 años era nuevo y hoy nos apasiona”, asegura la hija de Carmencita.

La exportación, en tu caso, parece estar también ligada íntimamente a un proceso muy emotivo, ¿a un legado de tu mamá?

Sí, definitivamente estaba ligada en un principio a lo emotivo, pero como siempre digo que nada es casualidad, hoy en día es mi pasión y por primera vez me siento feliz con lo que hago y amo ir a trabajar todos los días, comunicarme con personas de todo el mundo en otro idioma y por supuesto hacer que los Limones Carmencita sean una marca reconocida y den la vuelta al mundo. 

Compartir esto...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

Cuatro Consejos de experta para exportar por primera vez.

La internacionalización de una empresa no es una acción puntual en otro país, se trata de establecer por completo una parte del negocio en un mercado exterior, adaptándose a todos sus aspectos legales y culturales.

Si es una decisión firme comenzar a exportar, hay que saber que se necesita conocimiento, voluntad y trabajo, también revisar los motivos que apoyarán tu decisión como: las ganas de crecer, hacerte competitivo, diversificar el mercado o simplemente es un recurso para salir de crisis financieras.

Los 4 puntos para exportar por primera vez podemos sintetizarlo en:

1. El desafío es internacionalizar la empresa, no solamente generar exportaciones. Insertarse en las cadenas de valor global es un proceso a largo plazo, donde tendrá que invertir dinero, recursos y sobre todo tiempo.

2. Seleccionar un país para obtener datos: Analizar características del Mercado: Averiguar los Requisitos de Ingreso y la información sobre Promoción y Distribución.

3. Alinear todo el equipo empresarial en la cultura de la internacionalización. Evaluar la capacidad y contar con asistencia especializada en aspectos legales, comerciales, logísticos y financieros.

  • Investigar, registrar y monitorear la Marca en país de destino.
  • Trabajar mucho en gestionar mercados, no administrar pedidos.
  • Si tenés una web, recordá que “tu mercado estará limitado al idioma en que están sus herramientas de comunicación”.
  • Cada empaque se debe diseñar para proteger el producto en su trayecto desde que sale de la fábrica hasta el usuario final.

Para una correcta prospección de Mercado necesitás conocerla posición arancelaria https://ci.vuce.gob.ar/   Con respecto a los mercados, es importante averiguar el tema de las certificaciones que se requieren tanto para la salida del país como para la entrada en otros países. Organizar y transformar en conocimiento de valor para la estrategia internacional. Recursos disponibles: Centro de Comercio Internacional www.trademap.org y Buy Argentina. www.buyargentina.gob.ar

4. La logística. Si no tenés un excelente servicio logístico el cliente no repite la compra.

Los incoterms son los términos utilizados en un contrato de compraventa internacional, que definen cuál de las dos partes (vendedor o comprador) tiene la obligación de asegurar la mercancía, qué tipo de póliza debe adquirirse y quién paga la prima de seguro.

Después de muchos años contamos con el Régimen Exporta Simple que permite el envío de pequeños volúmenes y es una herramienta maravillosa para las pymes.

A modo de conclusión quiero referirme al impacto del entorno digital y cómo fue eliminando las barreras geográficas y comunicacionales.

Los interrogantes que debe resolver la empresa son si está preparada para recibir las demandas y actuar en correspondencia con recursos humanos y económicos.

Mercado online internacional: no todos los productos son exportables por canales online. Desafíos:  generación de confianza, la atención y la logística. Por último, hacer un análisis entorno legal y fiscal en los mercados a los cuales quiere exportar, entre otros aspectos que es necesario tener en cuenta.

Para profundizar en estos temas podés inscribirte en mis cursos online gratuitos: http://came-educativa.com.ar/

Arq. Andrea Zinik

Docente CAME EDUCATIVA. Brinda Webinars y cursos Online para pymes, cámaras y asociaciones. Arquitecta UBA y Especialista en Comercio Exterior. Actualmente a cargo de la Secretaría de Servicios de FECOBA (Federación de Industria y Comercio de la Ciudad de Buenos Aires. Hace 15 años está a cargo del área de Comercio Exterior en CAIBYN (Cámara Argentina de La Indumentaria de Bebés y Niños.). Actualmente se especializa en las estrategias y herramientas para promover acciones en orientadas a los ODS – Objetivos de Desarrollo Sostenible al 2030 y forma parte de la Cátedra SUR SUR de la UBA Programa de Cooperación SUR – SUR de Naciones Unidas. 

Compartir esto...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

El tamaño SI importa… (sobre todo para emprender)

Cuando te estas iniciando en un camino emprendedor, ahí, en ese minuto que decidiste poner tu cabeza, tu cuerpo y tu alma al servicio de esa idea que te venía dando vuelta. O, cuando finalmente encontraste la manera de solucionar ese problema, que tanto tiempo parecía irresoluble…

Entonces, por favor, recuerda, que el tamaño SI importa.

Sueña grande. Piensa sin límites. Aspira a lo que incluso aún no puedes imaginar cómo será.

El camino que estás por comenzar, será sinuoso. Te expondrás a difíciles desafíos y retos inesperados. Ahí veras como algunas partes de tu GRAN proyecto, se quedarán en el camino o en el mejor de los casos, se convertirán en otra cosa, incluso aún más GRANDE.

Te sugiero, estimada, no le pongas limite a algo que aún no empezó, no lo describas como “MINI proyecto, PEQUEÑA idea, o ando con ganas de estar un POCO mejor”. Lo que queda de algo que empieza tan chiquito, puede llegar a ser incluso casi imperceptible.

Menos aún lo dejes a criterio de los que te rodean. Esos que pase lo que pase y hagas lo que hagas igual van a dar su opinión, que no es otra cosa que su forma de ver el mundo, pero nunca será el mundo, ¿entonces porque darles el valor de definir cuál es el mejor tamaño para tu proyecto?

Por eso, recuerda, aunque en otras circunstancias podríamos discutirlo, en ésta esperamos que estés de acuerdo, al comenzar a trabajar, construir, desarrollar tu sueño, no te olvides: el tamaño SI importa.

Es la base sobre la que construirás lo que está en tus sueños. Que sea grande, pero que sea factible también será parte del trabajo. Escribirlo, describirlo, para pensarlo y reformularlo tantas veces como puedas, porque mientras cada ciclo de iteración sucede, más aprendes sobre lo que estás haciendo y lo que te falta.

Es sólo el primer paso. Falta aún en este camino, pero mientras más fuerte la base más sólida y resistente a los embates del proceso emprendedor.

Sueña grande y rodéate de gente que te desafíe y te empodere, ya veremos más adelante, que no es bueno estar solo, pero tampoco cualquiera es candidato a subirse a tu barco.

Adelante, anímate a dar tus primeros pasos y aunque no sabemos a dónde llegaras son los que te sacan del lugar donde estas ahora. No es poco. ¡Eso también es grande!

Lic. Paula Vinocur
Consultora

Compartir esto...
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

EMPRENDER ES COSA DE MUJERES

Carla Notti, dueña de Flower Point Argentina

Carla entra en el bar sonriente y sin conocerla me doy cuenta de que es ella: fuego en la mirada, candor de super woman al caminar, agenda, celular, el atuendo justo, en fin, lo que se calza cada día una emprendedora para enfrentar la vida. Carla es la dueña de FLOWER POINT, una marca de venta online de flores y su emprendimiento, que ya lleva diez años en el mercado, huele a éxito.

Conocemos la historia de muchas mujeres que decidieron en un momento de sus vidas lanzarse al desafío de un proyecto propio y el proceso que eso implica: generar una idea, adueñarse de esa iniciativa, la autodisciplina implícita y la adaptación a esos cambios.

De ahí que conocer la evolución, el paso a paso de las emprendedoras, permite el ejercicio de evaluar las propias fortalezas, asumir las debilidades y ver las oportunidades.

En definitiva, ¡animarse!

Por esa razón, Boleo quiere conocer la historia detrás de emprendimientos exitosos, el backstage de Carla Notti, una chica de Lugano que un día tomó coraje y comenzó a cambiar su historia y hoy es la titular de FLOWER POINT.

“Un día le dije a mi marido… Me acuerdo como si fuera hoy. Él estaba recostado, yo me acerque al cuarto con mi nena chiquita en brazos y le dije: Acabo de abrir una empresa. Me dijo: ‘¿Ah sí? No me digas. ¿Y qué vendes?’. Vendo flores y mi empresa se llama Flower Point. Por entonces, era Flower Point solo, ahora es Flower Point Argentina”.

Boleo: -Es increíble.

Mirá, yo venía de momentos muy difíciles, hacía poco había perdido a mi mama después de una enfermedad muy larga; recién había nacido mi primera hija, no contaba con la ayudar de nadie y no tenía trabajo, no era fácil.

B- ¿Cómo fueron los inicios?

Quería buscar algo que tuviera venta continua y que además me vinculara con algo lindo. No quería más cosas tristes, por eso pensé en flores. Lo primero que hice fue poner un aviso en Mercado Libre: “Vendo flores a domicilio”. Y al otro día, tuve el primer pedido. Esa mujer sigue siendo mi clienta hoy. Siempre pienso en qué distinto hubiese sido si esta mujer no me hubiera llamado, porque ese llamado me dio confianza para seguir. Empecé con una computadora, por entonces vivía en Lugano, no tenía ni un centro comercial cerca. Hasta ese momento yo solo conocía la rosa y el clavel, pero fui aprendiendo. Puse todo de mí, me involucré muchísimo. Cuidé y cuido al cliente por el agradecimiento de lo que fue para mí y no solo desde lo económico. Y hoy, después de 10 años, no dejo de asombrarme del crecimiento de mi emprendimiento. En su momento iba yo a entregar las flores. Bah, hacía todo: compraba las flores en el mercado, armaba los ramos y arreglos y las llevaba a los domicilios.

Al tiempo de comenzar, me contrata una empresa de venta internacional, que terceriza en otros las ventas locales y eso me hizo crecer mucho en una primera etapa; y me vino bien porque agrandé la familia. Así que me enviaban los pedidos y no tenía que esforzarme tanto por conseguir nuevos clientes. Con esa empresa me desvinculo como parte de ese crecimiento y ahí me largo con todo: página web, imagen…

B- ¿Cual fue tu inversión inicial? Pero no solo desde lo económico, quiero saber cuánto de vos invertiste en el emprendimiento.

En tiempo, las 24 horas de domingo a domingo y todo el año. En dinero nada, económicamente invertía contra demanda, porque yo entregaba cuando ya había cobrado. Podría haber vendido flores o manzanas, no importa qué, sino vender con honestidad, ofreciendo un buen trato. Vendés un servicio, pero por Internet, y eso requiere de más confianza aún. ¡Yo soy ansiosa como lo son todos los que compran online, es una era de ansiosos, compro y lo quiero ya!

B- ¿Cuál considerás que fue el fuerte de tu emprendimiento en esa primera etapa?

Uno tiene que buscar diferenciarse en algo y, en mi caso, yo entrego sin cargo y estoy disponible siempre. Inicialmente era yo y mi computadora, en mi casita de Lugano. Hoy me llaman productores de radio y televisión, tengo mucha visibilidad. Y clientes que tengo de toda la vida desde que se casaron, después con los nacimientos de sus hijos. La primera clienta de Mercado Libre la sigo teniendo y muchos otros, ese es mi logro. La gente perdió el miedo a comprar sin ver. Mi cliente en un 90% es hombre. Al hombre una vez que le solucionaste la vida se fideliza. Cuando le llevaste flores a su novia y le gustó, le solucionaste la vida una vez y luego te pide para la novia, la madre, la prima, a la ex, es para toda la vida. Ellos depositan en uno la confianza, por eso vuelvo a lo mismo, la importancia del servicio.

B- ¿Cuánta gente está involucrada en tu emprendimiento?

El crecimiento es delegar y mi miedo, como el de muchos emprendedores, es empezar a hacerlo. Habitualmente somos tres personas, pero los días especiales llegamos a ser quince porque son muchas las entregas. Pueden ser 150 pedidos en una mañana.

B- ¿Cómo crees que evolucione tu marca de acá a diez años?

Creo que el crecimiento es el que yo quiera darle. Porque pasa también por delegar. Flower tiene mucho potencial, pero reconozco que uno tiene miedo a ceder espacios en algo que costó tanto construir y se hizo con tanto amor. Pero también tener hoy un nombre en el mercado hace que pueda vincularme con otros mercados y vender en Uruguay, por ejemplo, asociándome con otras empresas del sector. Emprender es ser un poco lanzada, animarse. En su mayoría, los floristas vienen de familia, pero no es mi caso. Sin embargo, siempre vi trabajar a mis padres, me crié viéndolos trabajar en la inmobiliaria familiar, tratando con los clientes, dedicando su tiempo al trabajo. Y es medio nato, porque mi fuerte es el trato con el cliente. Podría haber vendido cualquier producto, el tema es cómo lo hago.